Los microabortivos

. . . . . . . . . . TEMAS ASESORES ORATORIO MARIANO ET. 03

1.- Problema ético

. . . . Hay diversos tipos de casos de hijos no deseados por la mujer, que en el sentir disidente es simplemente dueña de su cuerpo, y se le pueden presentar estos pequeños intrusos, que se instalan como seres no invitados, a vivir con los derechos de un hijo sí deseado; a estos no se quiere tener, menos en una relación materno-filial. Salta en seguida la opinión contradictoria de la Iglesia y otros grupos humanos, que exige respeto al ser que viene en camino y que le prohibe a la mujer quitarle la vida a ese ser, no importando en qué etapa de su evolución pueda encontrarse, incluso recién fusionados el espermio y el óvulo.

2.- Opiniones disidentes

. . . . a) En la jornada mundial de la mujer, en Pekín, quedó consagrado el derecho de ésta a disponer de su vientre.

. . . . b) No existen los micro abortivos. Lo que existe son los anovulatorios, que impiden que haya implantación.

. . . . c) Algunos países desarrollados, de acuerdo con la ciencia, señalan el 6º mes como el principio del ser humano y para mayor seguridad el 3º mes. Antes no hay cerebro y por eso no puede haber un verdadero ser humano, de modo que no existen los microabortivos. Solo existe el control científico para que no empiecen a existir seres humanos no deseados o inconvenientes para esa mujer.

. . . . d) La planificación familiar da derecho a la familia a no tener más hijos que los que realmente pueda tener.

. . . . e) Mientras no lleguemos a una planificación familiar severa, como en otros países, nunca vamos a poder salir del hoyo del subdesarrollo y del proletariado. Por eso el uso de preservativos, DIUs y otros medios de planificación familiar, no lo puede venir a impedir una serie de convicciones religiosas impuestas por celibatarios que no saben prácticamente lo que es sustentar una familia.

. . . . f) Las iglesias evangélicas han sido mucho más respetuosas de la realidad secular, en que la Iglesia católica permanentemente está haciendo incursiones desatinadas, como ya lo hizo en el caso de Galileo Galilei.

3.- Doctrina de la Iglesia

. . . . a) La Iglesia distingue entre anticoncepción y aborto.

. . . . En la Encíclica Evangelium Vitae, nos enseña el Papa Juan Pablo II: "Es cierto que anticoncepción y aborto, desde el punto de vista moral, son males específicamente distintos: la primera contradice la verdad plena del acto sexual como expresión propia del amor conyugal, el segundo destruye la vida de un ser humano; la anticoncepción se opone a la virtud de la castidad matrimonial, el aborto se opone a la virtud de la justicia y viola directamente el precepto divino "no matarás "." (Cfr. SS.JPII, EvVit nº 13b)

. . . . b) El aborto procurado es la eliminación deliberada y directa, efectuada de diversas maneras, de un ser humano en la fase inicial de su existencia, que va de la concepción al nacimiento.

. . . . Para obviar el peso moral de la conciencia se la califica e intitula como "interrupción del embarazo". Pero en realidad se trata de un crimen.

. . . . Dice Evangelium Vitae: "Precisamente en el caso del aborto se percibe la difusión de una terminología ambigua, como la de «interrupción del embarazo», que tiende a ocultar su verdadera naturaleza y a atenuar su gravedad en la opinión pública. Quizás este mismo fenómeno lingüístico sea síntoma de un malestar de las conciencias. Pero ninguna palabra puede cambiar la realidad de las cosas: el aborto procurado es la eliminación deliberada y directa, como quiera que se realice, de un ser humano en la fase inicial de su existencia, que va de la concepción al nacimiento.» (Cfr. SS.JPII, EvVit nº 58b)

. . . . c) El aborto sea en el momento que sea de su existencia, constituye un homicidio y un crimen abominable, como enseña Puebla nº 612, debido a que se perpetra en forma impune y a mansalva, sin derecho ni posibilidad de obtener ninguna defensa, hecho contra un inocente, que realmente es hijo de quien lo manda matar. Es el asesinato de un inocente aún no inscrito en el Registro Civil. La Iglesia con justa razón sale a su defensa, aunque algunos grupos que se autocalifican de humanistas son promotores del aborto.

. . . . Nos enseña el Sto. Padre en Evangelium Vitae: «La gravedad moral del aborto procurado se manifiesta en toda su verdad si se reconoce que se trata de un homicidio y, en particular, si se consideran las circunstancias específicas que lo cualifican. Quien se elimina es un ser humano que comienza a vivir, es decir, lo más inocente en absoluto que se pueda imaginar: ¡jamás podrá ser considerado un agresor, y menos aún un agresor injusto! Es débil, inerme, hasta el punto de estar privado incluso de aquella mínima forma de defensa que constituye la fuerza implorante de los gemidos y del llanto del recién nacido. Se halla totalmente confiado a la protección y al cuidado de la mujer que lo lleva en su seno. Sin embargo, a veces, es precisamente ella, la madre, quien decide y pide su eliminación, e incluso la procura.» (Cfr. SS.JPII, EvVit nº 58c)

 

4.- Explicación

. . . . Con mucha claridad nos enseña la Sda. Escritura, que la vida humana es valorada desde sus comienzos. El Niño Juan Bautista, que está en el sexto mes de su vida intrauterina, reconoce como profeta desde el vientre de su madre, que se encuentra ante el Hijo de Dios. Isabel interpreta el salto de Juan Bautista en su útero como que se encuentra ante la Madre de su Señor. En esos momentos Jesús es apenas un embrión que no se ha implantado aún en el útero de María Santísima.

. . . . Encarta 97 en el artículo "Embriología humana" nos aporta el dato científico en que explica la naturaleza y desarrollo del embrión.

. . . . "El huevo humano fecundado en la trompa de Falopio es transportado mediante los cilios de las células del epitelio tubárico, hacia el útero, donde se implanta, es decir, se fija y es recubierto por el tejido uterino. Los estudios de embriones de primates indican que tanto en el hombre como en los monos, la multiplicación celular se inicia durante el desplazamiento del huevo a través de la trompa. El embrión implantado está formado por una esfera hueca, el blastocisto, que contiene una masa de células denominada embrioblasto, y que penetra profundamente en el endometrio uterino hasta quedar recubierto por el epitelio endometrial. En un blastocisto inferior a dos semanas de edad y con unas medidas de 1 mm de diámetro, el microscopio pone de relieve el amnios (saco que rodea al embrión), el corión (membrana que envuelve al embrión y que delimita con la pared uterina), el saco vitelino y diferentes capas embrionarias. En la tercera semana aparece una estructura tubular cerrada en la que se desarrollarán el cerebro y la médula espinal".

. . . . Ese embrión desde el encuentro del óvulo con el espermio, tiene un desarrollo independiente de la madre. Su mensaje genético difiere tanto de la madre, que todo lo que ella le aportará cuando se implante será asimilado a su manera por el embrión. De ninguna manera es un miembro de la madre.

. . . . La Iglesia desde muy antiguo tenía la convicción que no es lícito matar al ser humano cuando está en el vientre de su madre. "No matarás el embrión mediante el aborto, no darás muerte al recién nacido (Didajé 2, 2; Bernabé, ep. 19, 5; Epístola a Diogneto 5, 5; Tertuliano apol. 9)".

5.- Justificación

. . . . Hay que aprender a respetar la vida ya desde el propio corazón del hombre. La mentalidad anti vida se crea a partir del corazón del hombre, víctima de una cultura de la muerte. Algunos creen falazmente que una mentalidad anticonceptivo podría prevenir el aborto en las etapas de la vida del feto. Pero la verdad es que hay una estrecha conexión que, como mentalidad, existe entre la práctica de la anticoncepción y la del aborto. Esto se puede corroborar en que se manifiesta cada vez más esta mentalidad abortista que ha creado la anticoncepción. Lo demuestra de modo alarmante también la preparación de productos químicos, como el lebonorgestrel, que el gobierno socialista de Chile ha estado implementando; asimismo los famosos DIU o dispositivos intrauterinos y «vacunas» que, distribuidos con la misma facilidad que los anticonceptivos, actúan en realidad como abortivos en las primerísimas fases de desarrollo de la vida del nuevo ser humano (cfr. SS.JPII, EvVit nº 13d).

6.- Soluciones a las opiniones disidentes

. . . . a) Aunque todas las jornadas mundiales dieran este derecho de homicidio, los hombres nunca van a poder con licitud, matar una persona humana aunque no esté inscrita en el registro civil. Dios ve y no tolera la malicia, no importa en qué etapa del ser humano ocurra el homicidio: puede ser en el primer día de la concepción o un día antes de nacer o en el mismo nacimiento con todo el cuerpo fuera y una aplicación asesina en el momento de sacar la cabecita al exterior. La mujer es poseedora de su cuerpo pero no tiene un derecho frente a otro ser humano que se alberga frente a sí.

. . . . b) Para algunos en verdad no existen los micro abortivos, ya que aborto se podría producir recién al tercer mes del embarazo por no haber antes una suficiente actividad cerebral. Sin embargo el embrión tiene una vida ya completamente independiente de la madre. ¿Qué es eso sino una vida humana diferente de su madre y por lo tanto digna del derecho humano a la vida? También existen los anovulatorios que impiden el libre funcionamiento de la sexualidad y eso significa un pecado contra la castidad; pero no tienen la acción homicida de eliminar un ser humano, que ya empezó su formación y desarrollo con una estructura genética completamente individual.

. . . . c) Ya ha quedado suficientemente demostrado más arriba, que poner el 6º mes como el principio del ser humano y para mayor seguridad el 3º mes es desconocer la realidad de la vida humana del embrión. Aunque antes no haya cerebro desarrollado, no por eso deja de haber una vida en desarrollo y por lo tanto ahí hay un verdadero ser humano, que está en proceso de formación, que será el mismo que estará en proceso de ser feto, niño, joven, adulto, anciano, etc., sin que cambie en nada el mensaje genético completamente delineado. Y por eso todo lo que atente contra la vida de un embrión y sus etapas subsiguientes se puede llamar con justicia con el término de microabortivo. No porque exista un control científico del desarrollo del embrión va a ser justo y no criminal, así como los crímenes de guerra en la experimentación científica con seres humanos no ha tenido justificación, por más interesantes que hayan sido sus descubrimientos.

. . . . d) En la época de la globalización se tiende a buscar una planificación familiar inhumana e inmoral, como está sucediendo en las sociedades asiáticas, donde se impone un modelo de vida familiar inmoral e inaceptable. Hay libertad sexual o libertinaje que corrompe al ser humano en su sexualidad como signo y expresión de amor conyugal, y al mismo tiempo prohibición de tener hijos: libertad para una parte y prohibición práctica para la otra parte. No hay juego limpio y justo. El año pasado decía el Sto. Padre: "La globalización también pone en tela de juicio las costumbres y la ética tradicionales. Esto se ve claramente en los intentos de imponer a la sociedad asiática modelos de planificación familiar y medidas sanitarias reproductivas moralmente inaceptables. Al mismo tiempo, una comprensión incorrecta de la ley moral ha llevado a muchas personas a justificar una actividad sexual inmoral con el pretexto de la libertad, que ha desembocado a su vez en la aceptación común de la mentalidad anticonceptiva (cf. Familiaris consortio, 6). (Discurso en la Comunión del Espíritu Santo de Juan Pablo II, del 3 de junio de 2003, al Segundo Grupo de Obispos de Rito Latino de la India en Visita "ad limina").

. . . . e) El fin no justifica los medios. La necesidad de controlar la pobreza y superarla se podría lograr con medios más drásticos como es el genocidio: matar a todos los marginales de todos los países, sobre todo de los países pobres. Pero es evidente que se trata de una acción abominable, que no quedará sin el juicio severo de Dios sobre los pueblos que participen en ese crimen. En el fondo, la planificación familiar mal comprendida en una mal comprendida globalización significa un verdadero genocidio camuflado. Sto. Tomás Moro no era célibe y sin embargo tuvo la delicadeza de conciencia de no pasar a llevar lo justo, aunque le llegó a costar la vida. En todos los movimientos laicales de la Iglesia podemos ver hombres científicos que sostienen el respeto a la vida del niño recién concebido, hasta el Dr. Nathanson que se convirtió de ser un abortero, promulga la grandeza del niño recién concebido y es un gran luchador por implantar el respeto al no nato.

Los DIUs son medios abortivos y que ya se ve el daño físico que hace a la madre que ha practicado ese crimen deleznable.

. . . . f) No todas las iglesias evangélicas han guardado silencio sobre el aborto. Es verdad que muchas de ellas no dicen nada al respecto, y permanecen aún en un descubrimiento de la realidad espiritual sin llegar aún a sus vínculos con la existencia práctica de los fieles. La Iglesia católica tiene que predicar y ay de ella si no predicara a la humanidad la verdad completa que el Espíritu Santo le va enseñando para no permanecer en la hipocresía. El caso de Galileo Galilei necesita un espacio mayor para tratarlo. Espero verlo en otra oportunidad pero como no se refiere directamente al tema por ahora lo obvio.

7.- Aplicaciones prácticas

. . . . a) Promulgar en nuestros grupos de autoeducación el valor irrestricto de la vida humana y que siempre hay que respetar el derecho humano también de los no natos, aun de los recién concebidos.

. . . . b) Vencer la masificación en nuestros grupos, que puede manifestarse también en una mentalidad anticonceptiva y abortista.

. . . . c) Renovar el 2º grado y decidirse firmemente por la vida y su respeto correspondiente.

. . . . d) Jugárselas por la firme oposición a los abortos, microabortos, también contra los DIUs y la píldora del día después, sea el nombre que se le dé, también a los futuros inventos que la Iglesia detecte como abortistas y/o anovulatorios más adelante.

. . . . e) Orar por los niños abortados tanto poco tiempo antes del parto como los recién concebidos, que no tienen ninguna ley que los proteja...

. . . . f) Oponernos firmemente en nuestra participación en los votos y elecciones respecto de políticos que están de acuerdo con leyes que van contra la vida, sea en la etapa en que se encuentre el no nato.