Prédica del 28 de junio 2004,

33 años del Movimiento

 

. . . . Muy queridos hermanos: estamos celebrando los 33 años de la fundación del Oratorio Mariano que es lo que nos preocupa y lo que nos tiene acá con la intención de poder hacer una celebración que nos llegue a todos.

Introducción: Treintitrés años reinó el rey David en Jerusalén y 7 años en Hebrón, es decir, en total 40 años. Guardando las grandes diferencias, me ha sucedido algo similar: Siete años fui sacerdote antes del Oratorio Mariano y 33 años hasta el presente celebro en el Oratorio Mariano, que fue fundado precisamente hace treinta y tres años. Lo digo porque el Señor quiso que las piedras fundacionales fueran atadas sacerdotalmente. El primer desafío se dio sacerdotalmente. Un laico como Beato Bartolomé Longo llamó a la Santísima Virgen en las ruinas de Pompeya. Pero en el caso del Oratorio Central, fue un desafío que requirió un compromiso atado por un sacerdote. De un simple pedido se pasó en el Oratorio a un acto de devoción que requería un sacerdote atándolo sacerdotalmente. Jesús dijo en su enseñanza: "lo que atares en la tierra será atado en el cielo".

. . . . La tradición nos dice que Jesús vivió 33 años y esto tiene mucho que enseñarle a nuestro Oratorio. Seguramente el Señor tiene que tomar mucha mayor gravitación en nuestros vínculos espirituales, ahora en el tiempo que viene.

1. Estoy celebrando 40 años de mi vida sacerdotal, donde el Señor ha obrado particularmente en forma muy fuerte en mi vida y nos recuerda también que 33 años vivió Jesús y entregó su Espíritu y se entregó totalmente por nosotros, entregando asimismo su propia Madre en su testamento de amor de la cruz.

. . . . Por eso estamos celebrando con mucho amor esta fiesta de la Virgen Santísima, nuestra Madre del Oratorio, que ha derramado tantos dones en la historia de esta obra marcando la vida de su fundador sacerdote, con tantas gracias ciertamente inmerecidas, sobre todo cada una de las piedras fundacionales, también la última, la novena.

. . . . Voy a hablar en tercera persona singular, para sentirme como hablando objetivamente y no de mis cosas de forma demasiado personal, porque estas cosas nos pertenecen a todos como miembros de esta familia y no son solamente mías en exclusividad.

. . . . El contenido de esta fiesta está en que el sacerdocio del P. Sergio es un sacerdocio marcado por la Santísima Virgen. Recuerden que la nota característica de la ordenación sacerdotal del P. Sergio hace 40 años atrás, fue una ordenación mariana, ¿en que se notó lo mariano? Que en el momento en que el Arzobispo Cardenal Silva Henríquez le imponía las manos para hacerlo sacerdote, para ordenarlo presbítero, con el sacramento de la ordenación sacerdotal, en ese mismo momento unió a la oración una intensa voluntad de ser esposo de María, como San Vicente Pallotti, de donde venía como miembro en ese momento de una comunidad pallottina. Se lo había enseñado con el ejemplo de su vida, también el día de su ordenación sacerdotal, San Vicente se desposó espiritualmente con María Santísima. Entonces el Padre Sergio también quiso imitar esa tradición de Pallotti, en que él había dado ese ejemplo y entregar su vida completamente a la Madre Santísima, de manera que no se puede explicar el sacerdocio del P. Sergio sin María. El día después en que el Padre Sergio estaba cumpliendo 7 años de ordenación sacerdotal, hicimos la fundación del Oratorio, llamamos a la Madre que se estableciera porque no se explicaba su vida apostólica sin María.

. . . . Se trataba de obtener que Ella estuviera en esta obra, que estaba naciendo, en un papel protagonista, en un papel fundamental. Lo que constituye el meollo de esta fiesta es la presencia de la Madre en la Imagen, derramando sus gracias maravillosas para hacer del pueblo un pueblo de Dios.

. . . . Estamos en el tema de la la esencia de nuestro movimiento, que logra llegar a su realización mediante el cumplimiento del desafío, que tiene tres etapas.

. . . . La primera etapa: contiene un desafío atado sacerdotalmente, deben haber grupos marianos que se esfuerzan por la autoeducación, con metas, con grados, etc., reuniones de grupo, los ASG, ¿no es cierto? para ir mejorando , para que sea un movimiento realmente de autoeducación, no en las bonitas intenciones sino que en los hechos.

. . . . El segundo momento, también sellado sacerdotalmente, ocurre cuando se da el segundo desafío el 3 de noviembre del año siguiente, el 72. Ahí entonces el fundador-sacerdote le pide a la Madre también que se vaya del Oratorio el día en que nadie quiera ser santo. Es decir, el Señor quiere que sea un movimiento que profundiza, que no quiere quedarse en una autoeducación de barniz, sino que quiere evangelizar en profundidad y la evangelización en profundidad se llama, lucha por la santidad, voluntad, por lo menos querer, aspirar por lo menos a la santidad. Esto es evidente que el hombre no lo puede hacer sin la gracia divina, alumbrando el camino, haciendo desear y volver a levantar cabeza pese a las casi infinitas caídas.

. . . . Vino después el tercer momento, que es la voluntad de aceptar la cruz. Se justifica porque Jesucristo mismo dijo "el que quiera ser mi discípulo tome su cruz de cada día y sígame, porque ¿de qué le sirve al hombre ganar muchos tesoros, ganar el mundo si pierde su alma?, ¿con qué podrá reconquistarla?, con nada, por eso ¿de qué sirve la riqueza si me voy a morir?, no me voy a llevar nada al otro lado, la riqueza sirve mientras uno está vivo, para ejercer dominios, tener poderes, pero no más que eso.

. . . . En este contexto podemos decir que la vida del fundador-sacerdote del Oratorio Mariano, no se puede explicar sin María Santísima.

2. Una nueva piedra fundacional: En este ambiente nos encontramos con que esta celebración ocurre inmediatamente después del día 7 de junio del año 2004, donde se dio una nueva Piedra Fundacional: la esclavitud mariana. De nuevo María Santísima viene a tomar un rol fundamental en la vida del fundador-sacerdote de nuestro movimiento, que se hace libre y voluntariamente esclavo de Ella. Para celebrar este don inmenso de un sacerdocio profundamente unido a Ella, y en tal grado, que libre y voluntariamente deja su libertad para ser solamente de Ella, en todos sus deseos, en todos sus anhelos, que María Santísima mande, gobierne y reine en la vida del Padre Fundador del Oratorio.

. . . . ¿Qué significa la esclavitud? Esclavitud mariana es imitar rescatando una parte valiosa de un hecho de la sociología antigua, de la presencia de hombres y mujeres encadenados, que no tenían ni un derecho en la vida, porque habían sido vendidos como esclavos.

. . . . Habían sido comprados seguramente en botines de guerra y perdieron definitivamente su libertad y servían entonces a un señor o señora que los compraba. Y ellos por ser esclavos tenían que servirles irrestrictamente, sin guardarse ningún derecho, puesto que todo el derecho lo tenían los señores que lo habían comprado.

. . . . De ahí entonces la Santísima Virgen, por su inmensa humildad y prudencia, se trató a sí misma como esclava, en su relación a Dios: "He aquí la esclava del Señor" nos dice el Señor en Lc 1,38, como respuesta a lo que el ángel le dijo: que iba a quedar embarazada e iba a ser la madre del Señor. Ella libre y voluntariamente se hizo esclava del Señor, entonces quiere decir que nosotros imitamos a la Santísima Madre que se hizo esclava del Señor para no tener libre voluntad propia, ni estar con los deseos de la carne como dice Gal 5, 16. Las apetencias de la carne están contra el espíritu y las apetencias del espíritu están contra las apetencias de la carne, nos dice el siguiente versículo, el 17 de Gal 5.

. . . . El Oratorio asume en su fundador esta esclavitud mariana de querer libremente ser esclavos de la Madre Santísima, ser completamente entregado a ella para que ella domine nuestra vida totalmente.

. . . . Entonces ¿qué podemos decir al cumplirse los 40 años del sacerdocio del P. Sergio? que es un bien para todo el Oratorio. Quiere decir que el movimiento del Oratorio es un movimiento que tiene el sacerdocio incluido dentro, porque su fundador ha asumido por voluntad de Dios, el sacerdocio.

. . . . Hay que tomar en cuenta entonces que la primera característica: es un sacerdocio mariano y que lo marca Dios, ahora en sus cuarenta años, con la esclavitud mariana. Se trata de un acontecimiento previo a estos 40 años y a los 33 del Oratorio.

. . . . Segundo, es un sacerdocio coram populo, o sea delante del pueblo, no de espaldas al pueblo. El servicio del pueblo incluye el sacrificio de Cristo; sin El, lo que hagamos va a tener color de incongruencia, desparramo, locura y sin sentido. El respaldo humano con el fin de conseguir, obtener, un respaldo divino, nos señala también la verdad profunda de que Cristo es el único sacerdote.

. . . . Todos los otros sacerdotes y todos los otros sacerdocios están obsoletos; solamente el sacerdocio en Cristo es el que vale, el que sirve porque Él es el que ejecuta los sacramentos, lo hace con el signo del sacerdocio visible en el sacerdote que está ordenado con el orden sagrado. Es el caso del P. Sergio, pero el verdadero y único Sacerdote es Cristo y si el Padre Sergio obra sacerdotalmente es en virtud del único sacerdocio de Cristo, no que él tenga una bendición especial aparte, que pueda ejercer algo sacerdotal válido por su propia cuenta. Sin Cristo no vale nada el sacerdocio de nuestro fundador. Pero en Cristo Jesús está todo edificado sobre el cimiento de los apóstoles, está todo edificado sobre el cimiento que Cristo puso con los apóstoles, y por lo tanto cuando el P. Sergio y los sacerdotes del Oratorio celebran y todos los sacerdotes de la Iglesia celebran, lo hacen in persona Christi, o sea, la persona de Cristo es la que pronuncia las palabras de la absolución sacramental a los pecadores. Es la persona de Cristo la que hace el sacramento de la Eucaristía, es el mismo Señor el que bautiza: yo te bautizo. Es la persona de Cristo la que está actuando por medio de este sacerdote que bautiza, y que bendice, que da bendiciones y que pegan las bendiciones, por eso cuando el sacerdote dice "esto es mi cuerpo, esta es mi sangre", es no la sangre ni el cuerpo del sacerdote, que tendría muy mal gusto, por lo menos la del P. Sergio, sino que es una comida riquísima, maravillosa, la más rica que existe en el mundo. Es comida que satisface todos los gustos, es Cristo mismo que nos amó hasta dar la vida por nosotros y que satisfacer absolutamente todos los gustos y esperanzas que alguien pudiera tener. Esto es así por ser la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, lo mismo cuando el sacerdote, el fundador del Oratorio, dice yo te absuelvo de tus pecados, es Jesús el que está absolviendo y así toda la obra del Oratorio se santifica por este obrar de los sacerdotes del Oratorio dentro de la obra, ayudando tantas veces en las confesiones, en las Santas Misas.

. . . . Por eso tenemos que seguir pidiendo para que Dios nos dé vocaciones de Sacerdotes. Creemos que los 40 años de sacerdocio del P. Sergio es también una llamada a los jóvenes, a aceptar cuando Dios los llama al sacerdocio, y sacar como consecuencia también que un sacerdote vale lo que vale su Misa, si reza la Misa con piedad, con fervor, con verdadera preocupación y anhelo de servir al Señor es una Misa grata al Señor y que realmente acerca al pueblo a Dios. Pero si celebra por pura obligación externa o por motivaciones inconfesables, entonces realmente es espantosa la Misa del sacerdote, y la vida de ese sacerdote también es espantosa, realmente no vale nada.

. . . . Por eso los sacerdotes del Oratorio Mariano son la gran pregunta de esta fiesta de los 33 años del Oratorio Mariano, la herencia que Dios le ha regalado al P. Sergio no se queda en él, sino que se proyecta hasta el fin del mundo en el sacerdocio de nuestros padres marianos.

. . . . A ellos entonces nuestra oración, nuestra preocupación inmensa al cumplirse 33 años y un día 100 años y 200 años y 500 años si es que el mundo sigue dando vueltas sin que se haya acabado todo vestigio de vida. Mariano.

3. En este sentido entonces entramos a un pequeño análisis del modelo del año:

. . . . a) MADRE Y REINA DE LA VIDA ¿qué quiere decir esto: Madre y Reina de la vida? Es la vida de Cristo, la vida del Sumo Sacerdote, Cristo que existe siempre, Yo soy el camino, la verdad y la vida, por eso la Reina y Madre de la Vida que es nuestra Madre del Oratorio, transmite al pueblo la vida de Cristo, consigue que sus hijitos marianos vayamos poco a poco irradiando la vida de Cristo para hacerla presente en el mundo, que corresponde entonces a la ultima parte del modelo del año anterior: hacia todos los pueblos.

. . . . b) El segundo punto: CELEBRAMOS TU FIDELIDAD, celebramos la fidelidad de la Madre Santísima en el Oratorio, que no ha dejado nunca a sus hijos marianos, que ha estado siempre presente pese a nuestros pecados, a nuestras dejaciones, a que nuestros grupos a veces estuvieron bastante debiluchos, los grados que dimos poco intensos y muchas veces también promesas hechas que no cumplimos. Pero la Madre, en cambio, Ella siempre siguió fiel en el Oratorio, durante estos 40 años suscitando todo tipo de avances, todos tipo de generosos desarrollos, como son las 9 piedras fundacionales, de la cual la última la acabamos de tener este mes de junio.

. . . . c) El punto tercero: LLEVANDO TUS DULCES CADENAS, con esta parte también el Señor nos dice que la esclavitud mariana es dulce, es alegre, es maravillosa y corresponde a lo que dice Jesús en Mt 11, 28 ss "Venid a mi todos los que estáis agobiados que yo os aliviaré, porque mi yugo es suave y mi carga es liviana, aprended de mi que soy manso y humilde de corazón", entonces son dulces cadenas, las cadenas que nosotros tomamos, no es la esclavitud horrenda del mundo , la esclavitud espantosa en que la pérdida de libertad significa opresión, significa injusticia crónica, un estado de injusticia crónica, como es el pecado también en nosotros. El pecado es una injusticia crónica, que nos daña, nos daña, nos daña, nos domina, nos domina, nos entristece, nos da vergüenza, nos quita la honra, nos quita el ser mismo. Por eso llevar las dulces cadenas de la Madre es la cosa mas linda que nos puede suceder, por algo Ella se hizo esclava del Señor, si Ella misma se hizo esclava del Señor, por algo es.

. . . . No estamos en una onda distinta de la Iglesia, es la onda de Cristo que fue el servidor, que se hizo esclavo por nosotros, se despojó de su rango divino como dice Fil 2, 5-11

. . . . d) Y después dice Y CON SU SACERDOTE FUNDADOR, bueno ese tema ya lo vimos en el desarrollo anterior.

. . . . e) EL ORATORIO SE HACE OFRENDA, o sea, hemos descubierto que el dolor redime. Fabricó esa frase Bernardita Correa, descubrimos con ella, con Rubén Cárcamo y con todas nuestras personas maravillosas, que Dios le ha regalado al Oratorio. Y algunos de ellos están vivos, están presentes, ofrecen constantemente, sus dolores, sus enfermedades, sus empeños profundos, grandiosos, por sacar adelante sus metas y con eso están prácticamente en la línea de hacerse ofrenda. El Oratorio se hace ofrenda y al mismo tiempo entonces se consagra, o sea, se hace ser sagrado, se hace ser divinizado por la Sangre del Príncipe de la Paz, porque no es el sacerdocio del P. Sergio, es el sacerdocio del Príncipe de la Paz, es la Sangre del Príncipe de la Paz, de Jesucristo que nos da Su Paz, les doy mi paz, mi paz les dejo, no como la da el mundo sino como la da Él entregándose por nosotros, con Su Sangre, y se hace presente. Entonces de esa manera también en todos nuestros sacerdotes del Oratorio, y también el P. Sergio que está cumpliendo 40 años.

¿Y qué consigue esto?

. . . . f) FORJA FAMILIAS SANTAS, esa palabra forjar es una palabra para el modelo que vino de Mozambique. Es una palabra dura, fuerte, así como forjar es como hacer una forja, la forja es en el hierro, el hierro que se pone al rojo y se golpea y se golpea hasta darle la forma. Esa frase vino del P. Roberto Guzmán, que quiso aportar para el modelo del año y puso esa palabra que quedó dentro del modelo, forjando familias santas, o sea, haciendo duramente con el trabajo firme, con las metas, con los grados, con el trabajos de los esposos, de quererse, de dialogar día a día, en el día a día se va la cosa, ahí la Sangre del Príncipe de la paz forja las familias santas.

. . . . Bueno, son entonces 40 años del sacerdocio del P. Sergio y 33 años de la presencia magnífica, maravillosa de la Madre en el Oratorio, que nosotros queremos seguir respaldando en su triple fase, con los grupos marianos, con los jóvenes y niñas, hombres, mujeres que anhelan la santidad y luchan por ella sinceramente y también por último la gente que busca la cruz, el tercer desafío ¿no es cierto? Que busca la cruz para vivirla.

. . . . Que Dios, nuestro Señor, a quien queremos servir por siempre, como esclavos de María, les dé su bendición a todos los que han participado en esta jornada, en el nombre el Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. . . . . Amén