Grandes lecciones de la historia: Jesús es el mejor maestro, nadie como El para enseñar. Nos dice que el que no recoge con El, desparrama. Por eso nuestra Madre Santísima nos dice que hagamos todo lo que El nos diga. El nos habla sobre todo por medio del magisterio de la Iglesia. El siglo pasado nos mostró dos grandes ideologías políticas: el marxismo bolchevique y el nazismo, con su ateísmo y humana crueldad sin límites. Esta foto muestra lo que se hizo con seres humanos en el III Reich de Hitler. Campos de concentración Durante la II Guerra Mundial, los nazis hicieron prisioneros entre 7 y 8 millones de personas (en su mayoría judíos europeos) y los confinaron en 22 campos de concentración. Algunos fueron asesinados por pelotones de fusilamiento, otros murieron de inanición o como resultado de experimentos llevados a cabo por doctores y científicos alemanes. La mayoría murió en las cámaras de gas. En 1945, cuando las fuerzas aliadas liberaron los campos, encontraron miles de cadáveres sin enterrar esparcidos. La mayoría de los supervivientes padecía enfermedades o desnutrición. Es muy real el hecho que la apostasía de Dios trae ruina del hombre.

 

 

 

 

 

 

 

 

Caracalla Este busto de mármol del 215 d.C. representa a Caracalla (emperador Marco Aurelio Antonino) como un hombre fornido y despiadado. El imperio romano era un imperio pagano. La falta de cristianismo lleva fácilmente a la deshumanización del hombre. Este emperador que se llamaba Marco Aurelio Antonino, no es el mismo que el emperador Marco Aurelio, que fue un gran filósofo estoico, pero que creía que los cristianos eran un peligro para el estado romano, por eso los persiguió atrozmente como este Marco Aurelio Antonino, que venía de Galia. El origen de su nombre se encuentra en el hecho que introdujo una especie de toga llamada caracalla. Y es por eso que el pueblo le puso el apodo de Caracalla. A la muerte de su Padre, Lucio Septimio Severo en 211, se convirtió en emperador, junto con su hermano menor, Publio Septimio Geta. En el 212, se convirtió en único emperador, tras mandar asesinar a Geta y acabar con varios miles de sus seguidores. Su reinado estuvo marcado por la crueldad, la extravagancia y la traición, en particular en las campañas militares contra los alamanes y los pueblos de la Galia y Partia. Murió a su vez asesinado por quien le sucedió como emperador.

 

Cartel de control de natalidad, Pekín

It is better to have one child only = Es mejor tener solo un niño.

Esta escena callejera en Pekín muestra un cartel de la política de control de natalidad, instituida por el gobierno chino: "un niño por pareja". Para detener el crecimiento de una población de alrededor de 1.200 millones de habitantes, el gobierno chino ha adoptado numerosas medidas para alentar a la población china a que sólo tenga un hijo. Las medidas más drásticas, entre las que se incluyen el aborto obligado o forzoso, han provocado una gran condena internacional. ¿Por qué tenían que morir tantos niños chinos?, puede decirse que son millones, entre ellos, a quien he visto fotografiada como una guagüita recién nacida que sus padres se vieron obligados a matarla y la tiraron a la calle junto a una cuneta, donde fue fotografiada y por internet pude conocer su caso. El materialismo comunista chino, pone tal énfasis en los aspectos económicos de la población, que lo humano, como es respetar los derechos de las personas, no queda suficientemente preservado, como se ve en este caso. Yo he rezado mucho por esa niñita que sufrió el infanticidio, cuando recién nacía. Y le he pedido al Señor que me la dé como hija adoptiva y que antes que muriera le diera un bautismo de deseo. Siento que me ha concedido esta petición.

 

 

 

Fuegos artificiales

 

Estos fuegos artificiales sobre la ciudad de Nueva York nos recuerdan el poder e inteligencia, el arte y la capacidad de idear la belleza, que Dios le ha dado al hombre.

Sal 8,2-9

¡Oh Señor, Señor nuestro,

qué glorioso tu nombre por toda la tierra!

Tú que exaltaste tu majestad sobre los cielos,

en boca de los niños, los que aún maman,

dispones baluarte frente a tus adversarios,

para acabar con enemigos y rebeldes.

Al ver tu cielo, hechura de tus dedos,

la luna y las estrellas, que fijaste tú,

¿qué es el hombre para que de él te acuerdes,

el hijo de Adán para que de él te cuides?

Apenas inferior a un dios le hiciste,

coronándole de gloria y de esplendor.

le hiciste señor de las obras de tus manos,

todo fue puesto por ti bajo sus pies:

ovejas y bueyes, todos juntos,

y aun las bestias del campo, y las aves del cielo,

y los peces del mar,

que surcan las sendas de las aguas.

 

Nuestro amor a ti

nos lleva a imitarte

y a tener tu misma fe

y confianza,

tu mismo anhelo

y amor a Dios y a los hombres,

tu amor respetuoso y admirado

por toda la creación del Padre.

En este lunes,

al ver el bullicio de la semana

que comienza,

danos tu amor y tu confianza.

 

 

Júpiter y sus lunas

 

Júpiter es el mayor de los planetas, con un volumen de 1.400 veces el de la Tierra. Las franjas de color son cinturones de nubes que revelan corrientes atmosféricas fuertes. El planeta (arriba a la derecha) se ve aquí con los cuatro satélites mayores de sus 16 conocidos: Europa (centro), Ío (arriba a la izquierda), Calisto (abajo a la izquierda) y Ganimedes (abajo a la derecha). Las obras de Dios nos entusiasman, también las del hombre; el Señor dotó al hombre de una inteligencia superior, y por eso es que puede conocer lo que Dios ha hecho. Las plantas y los animales quedan insensibles al drama maravilloso de la creación. ¡No les interesa! Pero peor es cuando a nosotros no nos interesa que haya Dios y nos declaramos ateos o agnósticos.

 

 

Así quedó Hiroshima después que cayó la bomba atómica, en agosto de 1945. El Santo Padre, Pablo VI¨dijo en las Naciones Unidas el 4 de octubre de 1965: "Nunca jamás los unos contra los otros; jamás, nunca jamás. ¿No es con ese fin sobre todo que nacieron las Naciones Unidas: contra la guerra y para la paz? Escuchad las palabras de un gran desaparecido: John Kennedy, que hace cuatro años proclamaba: "La humanidad deberá poner fin a la guerra, o la guerra será quien ponga fin a la humanidad". Basta recordar que la sangre de millones de hombres, que sufrimientos inauditos e innumerables, que masacres inútiles y ruinas espantosas sancionan el pacto que os une en un juramento que debe cambiar la historia futura del mundo. ¡Nunca jamás guerra! ¡Nunca jamás guerra! Es la paz, la paz, la que debe guiar el destino de los pueblos y de toda la humanidad.