"El Secreto de María" de San Luis María Grignon de Montfort nos llevó

al tema de la 9° Piedra Fundacional

. . . .En la segunda parte del Secreto de María, san Luis María considera brevemente varias formas de auténtica devoción a María, antes de presentar "la práctica perfecta de devoción a María", práctica que -dice- "muchas personas desconocen y pocas practican"

. . . .Continúa diciendo que esta perfecta devoción consiste en "darse totalmente en calidad de esclavo a María y, por ella, a Jesús, haciéndolo todo por María, con María, en María, y para María".

. . . .Posiblemente de ahí sacó el Sto. Padre, el Papa, durante su vida de seminarista o de sacerdote, o puede ser también que la haya descubierto ya como obispo: Totus tuus, todo tuyo, Madre, (así lo hemos traducido muchas veces), que iba a poner en el lema de su pontificado.

. . . .San Luis María llama "consagración" a esta donación de sí mismo. Enseguida examina las consecuencias de esta donación de sí mismo y explica en qué consiste el hacerlo todo "por María, con María, en María, y para María".

. . .Esclavizarnos a la dicha y a la salvación es ciertamente la condición de vida más auténtica. Encadenarse a la tabla de salvación en un naufragio, es lo que hay que hacer, para no quedarse dormido y soltarse de la dichosa tabla que nos puede salvar. María Santísima es nuestra feliz cadena que nos une a Jesús: dulces cadenas, cadenas que besaré una y otra vez mientras exista, llorando de gratitud por poder quedar en vida y eternidad encadenado a Ella. Vamos en un barquito seguro, que no se hunde, porque Jesús será siempre su capitán.

. . .Es evidente que la esclavitud sociológica que el diablo creó durante siglos, que no son más que proyecciones de la esclavitud del infierno, nada tiene que ver con la divina esclavitud de María. Seguramente la esclavitud de un drogado o de una asociación ilícita, como la de Spiniak, es peor que la que se ve en esta foto en el negativo, tomada de un dibujo del siglo XIX en Africa Central. Se trata probablemente de una cacería de esclavos. El demonio seguirá esclavizando hasta el fin de los tiempos.