Guía de las bendiciones de las comidas:

 

(Va siguiendo el orden del calendario litúrgico en la Oración de las Horas)

Calendario de septiembre

Domingo 5 Se reza en la 3ª semana (Corresponde al calendario litúrgico de Las Horas)

Domingo 12 a sábado 19 Se reza en la 4ª semana de septiembre.

Domingo 19 a sábado 26 Se reza en la 1ª semana de septiembre.

Domingo 26 a sábado 2 Se reza en la 2ª semana de septiembre.

Domingo 3 a sábado 10 Se reza en la 3ª semana de octubre.

 

IX. SEPTIEMBRE.

En este mes ayúdanos a encontrar un contacto bueno con el Padre; que la imagen del Padre nos compenetre, abriéndonos a la transoperancia divina, que nos hace también descubrir la maternidad de la Madre Santísima.

A) 1ª SEMANA.

Por María Santísima, la Madre, vamos a descubrir que Cristo Jesús nos ama y por El llegamos al Padre, descubrimos que hay un Padre, que nos ama entrañablemente.

Domingo 1ª Semana de Septiembre

Gen 6,21 Tú mismo procúrate toda suerte de víveres y hazte acopio para que les sirvan de comida a ti y a ellos.

Santísima Trinidad, al comenzar esta comida, te adoramos por tu bondad sin medida, nos regalas a María Santísima, para que por Ella, pudiéramos captar su maternidad y por su maternidad llegáramos a descubrir, desde el lado de nuestra naturaleza, tu paternidad con que nos amas sin medida. Amén.

Lunes 1ª Semana de Septiembre

Ef 2,17-19 Vino a anunciar la paz: paz a Uds. que estaban lejos, y paz a los que estaban cerca. Pues por él, unos y otros tenemos libre acceso al Padre en un mismo Espíritu. Así pues, ya no son extraños ni forasteros, sino conciudadanos de los santos y familiares de Dios.

Madre, te pedimos que podamos encontrarte cada vez más, que podamos tener la vivencia profunda, que así como son tan reales y prácticos y aquí presentes estos alimentos, podamos sentirte cercana. Querida Madre del Oratorio, haznos descubrir por ti, la paternidad de Dios, que se nos ha mostrado en el Hijo. Amén.

Martes 1ª Semana de Septiembre

Pr 8,17-20 Yo amo a los que me aman y los que me buscan me encontrarán. Conmigo están la riqueza y la gloria, la fortuna sólida y la justicia. Yo camino por la senda de la justicia, por los senderos de la equidad, para repartir bienes a los que me aman y así llenar sus arcas.

Amarte, Madre Santísima, como San José, que te amaba entrañablemente, significa preocuparnos de tus cosas; que seas más conocida y amada. San José se preocupaba de tu alimento y el del Niño Jesús. Con gratitud nos servimos ahora esta comida, que Dios nos regala en su bondad. Amén.

Miércoles 1ª Semana de Septiembre

2Mc 15,34 Todos entonces levantaron hacia el cielo sus bendiciones en honor del Señor que se les había manifestado, diciendo: Bendito el que ha conservado puro su Lugar Santo.

Alabado seas Espíritu Santo que nos das estos alimentos para comerlos gustándolos para que nos hagan bien a la salud; te alabamos Espíritu Santo porque nos haces encontrarnos con María Santísima. Al encontrar su maternidad se nos hace más próxima la paternidad del Padre Celestial. Amén.

Jueves 1ª Semana de Septiembre

Lc 22,14-16 Cuando llegó la hora, se puso a la mesa con los apóstoles; y les dijo: « Con ansia he deseado comer esta Pascua con Uds. antes de padecer; porque les digo que ya no la comeré más hasta que halle su cumplimiento en el Reino de Dios. »

Te agradecemos Jesús en este día en que recordamos la última Cena. Ahora también estamos a punto de comer, como tú comiste en esa oportunidad junto a tus discípulos. Gracias por habernos dado a tu Madre, que nos aproxima al Padre Dios. Amén.

*Viernes 1ª Semana de Septiembre

Pr 23,19-22 Escucha, hijo, y serás sabio, y endereza tu corazón por el camino... No seas de los que se emborrachan de vino, ni de los que se hartan de carne, porque borracho y glotón se empobrecen y la pereza se viste de harapos. Escucha a tu padre, que él te engendró, y no desprecies a tu madre por ser vieja.

Junto a tu cruz, Jesús, estaba tu Madre; ahora también está Ella con nosotros, al servirnos con pequeños sacrificios estos alimentos. Cuando nos ponemos egoístas y glotones terminamos tristes y apesadumbrados; haznos descubrir más y más a tu Madre, que es nuestra Reina. Amén.

Sábado 1ª Semana de Septiembre

Is 66,12-13 Porque así dice el Señor: Fíjense que yo tiendo hacia ella, como río la paz, y como raudal desbordante la gloria de las naciones, Uds. serán alimentados, en brazos serán llevados y sobre las rodillas serán acariciados. Como uno a quien su madre le consuela, así yo los consolaré (y por Jerusalén serán consolados).

¡Qué hermoso es alabarte, Madre; mientras más te queremos y nos dejamos conmover por las maravillas, que Jesús ha hecho en ti, nos vamos acercando al Padre Dios. El nos da los alimentos y nos da acceso a su corazón enamorado de cada uno de nosotros. Viva, viva, María. Amén.

B) 2ª SEMANA

El mundo popular tendrá que reencontrar la familia auténtica, que es más asequible en una Madre que nos muestra al Padre auténtico.

Domingo 2ª Semana de Septiembre

Bar 4,22;37 Yo espero del Eterno la salvación de Uds., del Santo me ha venido la alegría, por la misericordia que llegará pronto a Uds. de parte del Eterno, su Salvador. Mira, llegan tus hijos, a los que despediste, vuelven reunidos desde oriente a occidente, a la voz del Santo, alegres de la gloria de Dios.

Padre Santo, origen en la Santísima Trinidad, hoy al servirnos estos alimentos, nos llenamos de alegría y esperanza, porque debido a la Madre Santísima tu paternidad se nos ha hecho más vivencial y más aceptada desde dentro, a pesar de todas las anti-imágenes paternales del mundo actual. Amén.

Lunes 2ª Semana de Septiembre

Sal 69,31-34 Celebraré el nombre de Dios en un cántico, le glorificaré con la acción de gracias; Lo han visto los humildes y se alegran; ¡viva su corazón, Uds. los que buscan a Dios! Porque el Señor escucha a los pobres, no desprecia a sus cautivos.

Querida Madre, estamos ante la mesa para servirnos nuestros alimentos. Generalmente no nos acordamos que hay que comerlos con gratitud hacia quienes los prepararon y finalmente al Padre Dios, que nos los ha brindado por transoperancia divina sobre las mismas creaturas. Al encontrar al Padre, que nos ama, haz que las familias también se vayan encontrando más y más en el mundo popular. Amén.

Martes 2ª Semana de Septiembre

Sal 104,20-23 Tú mandas las tinieblas, es la noche, en ella rebullen todos los animales de la selva, los cachorros de león rugen por la presa, y le reclaman a Dios su alimento. Cuando el sol sale, se recogen, y van a echarse a sus guaridas; el hombre sale a su trabajo, para hacer su faena hasta la tarde.

Madre, en San José se encuentra la realización plena de nuestros esfuerzos por hacer que todos los días, por nuestro trabajo, podamos obtener el alimento de cada día. De este modo esperamos que la familia se vaya encontrando con la imagen del Padre auténtico, que suscita verdaderos padres de familia. Amén.

Miércoles 2ª Semana de Septiembre

Dt 10,20-22 Al Señor tu Dios temerás, a él servirás, vivirás unido a él y en su nombre jurarás. El será objeto de tu alabanza y tu Dios, que ha hecho por ti esas cosas grandes y terribles que tus ojos han visto. No más de setenta personas eran tus padres cuando bajaron a Egipto, y el Señor tu Dios te ha hecho ahora numeroso como las estrellas del cielo.

Sea alabado por siempre el Espíritu Santo, que nos reúne hoy ante estos alimentos. Grandes son tus obras, maravillosa es la unidad que puedes obtener de nosotros, hombres y mujeres egoístas, miopes, tibios y odiosos. Pero poco a poco, vas obrando maravillas en la construcción de hombres auténticos, en la medida que te dejamos actuar. Amén.

Jueves 2ª Semana de Septiembre

Jn 3,16-17 Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.

Jesús, Señor de la última Cena, que te entregas cariñosamente para construir familias que han redescubierto la imagen del Padre, en ti que lo has entregado todo hasta el punto de dar tu cuerpo y tu sangre en alimento, y nos has regalado asimismo a tu Madre para que podamos desde su maternidad construir familia. Amén.

*Viernes 2ª Semana de Septiembre

Jn 6,7-9 Felipe le contestó: « Doscientos denarios de pan no bastan para que cada uno tome un poco. » Le dice uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro: « Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero ¿qué es eso para tantos? »

Ofrenda y sacrificio en primer lugar de tu Hijo, Madre y Reina Santísima; pero también deberemos nosotros, junto a la mesa del encuentro fraternal y del alimento compartido, hacer pequeños sacrificios de entrega servicial para que el Señor, tu Hijo, haga el milagro de la multiplicación. Amén.

Sábado 2ª Semana de Septiembre

Sal 34,9-11 Gusten y vean qué bueno es el Señor, dichoso el hombre que se cobija en él. Teman a su Señor, santos suyos, que a quienes le respetan no les falta nada. Los ricos quedan pobres y hambrientos, pero los que buscan al Señor de ningún bien carecen.

Madre Santísima, los pueblos cantan llenos de alegría las maravillas que ha hecho en ti el Señor. Tú vas formando la unión y el alma de los pueblos que recurren a ti. Muéstranos en Jesús la imagen del Padre, para que al comer estos alimentos sepamos qué bueno es el Padre Dios, que nos los da día a día. Amén.

C) 3ª SEMANA.

Con la gracia amorosa de María, queremos hacer camino poco a poco, para ir descubriendo el rostro amoroso del Padre Dios. § .

Domingo 3ª Semana de Septiembre

Col 1,21-22 Y a Uds., que en otro tiempo fueron extraños y enemigos, por sus pensamientos y malas obras, los ha reconciliado ahora, por medio de la muerte en su cuerpo de carne, para presentarlos santos, inmaculados e irreprensibles delante de El.

Madre muy amada, en este domingo, día del Señor, te pedimos poder hacer camino poco a poco, para recuperar más profundamente el sentido de ser familia. Al comer los alimentos estamos ante la perspectiva del Padre, que nos ama con toda la ternura imaginable e infinitamente más aun. Amén.

Lunes 3ª Semana de Septiembre

Rm 8,28 Sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman; de aquellos que han sido llamados según su designio.

Padre celestial, estamos al comienzo de la semana, sirviéndonos estos alimentos, que nos preparaste por las manos generosas de quien cocinó para nosotros. Haznos descubrir tu rostro paternal, haznos sentirnos amados tuyos, que poco a poco, vamos descubriendo tu rostro paternal, con el fin de llegar a ser formadores de familia. Amén.

Martes 3ª Semana de Septiembre

1Co 10,31-33 Por tanto, ya coman, ya beban o hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para gloria de Dios. No den escándalo ni a judíos ni a griegos ni a la Iglesia de Dios; lo mismo que yo, que me esfuerzo por agradar a todos en todo, sin procurar mi propio interés, sino el de la mayoría, para que se salven.

Madre, querida Madre, traemos el esfuerzo de nuestros trabajos; la comida así ganada con el sudor de nuestra frente, se vuelve más sabrosa, nos hace descubrir la bondad del Padre Dios, que no suprime ni posterga nuestro protagonismo para cubrir la necesidad de comer. Haznos formar poco a poco una familia amorosa, escuela de personalidades. Amén.

Miércoles 3ª Semana de Septiembre

Rm 8,15-16 Pues no recibieron un espíritu de esclavos para recaer en el temor; antes bien, recibieron un espíritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar: ¡Abbá, Padre! El Espíritu mismo se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios.

Alabado seas eternamente Espíritu Santo, que en la figura de San José, el padre adoptivo de Jesús, nos muestras poco a poco, el rostro del Padre Dios y así podemos, por ti, gritar de todo corazón: "Padre, Padre nuestro, muy amado" y nos servimos estos alimentos con verdadera fruición. Amén.

Jueves 3ª Semana de Septiembre

Lc 24,30-32 Y sucedió que, cuando se puso a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero él desapareció de su lado. Se dijeron uno a otro: « ¿No estaba ardiendo nuestro corazón dentro de nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras? »

Jesús que partes el pan para nosotros y nos hacer arder en el corazón, sobre todo cuando nuestra Madre nos acompaña. Al servirnos estos alimentos que vamos a compartir, ayúdanos a ir construyendo poco a poco, una verdadera familia. Amén.

*Viernes 3ª Semana de Septiembre

Si 31,16-18 Come como hombre bien educado lo que tienes delante, no te muestres glotón, para no hacerte odioso. Termina primero por educación, no seas insaciable, y no tendrás tropiezo. Si en medio de muchos te has sentado a la mesa, no alargues tu mano antes que ellos.

Madre dolorosa, que has acompañado a Jesús junto a la cruz, al compartir el pan familiar, haznos construir poco a poco la familia autentificada en el espíritu de sacrificio y solidaridad; danos estar siempre disponibles para servir y mortificarnos para que nadie quede marginado de compartir el alimento. Amén.

Sábado 3ª Semana de Septiembre

Si 39,14-16 Como incienso derramen buen olor, ábranse en flor como el lirio, exhalen perfume, canten un canto, bendigan al Señor por todas sus obras. Engrandezcan su nombre, denle gracias por su alabanza, con los cantares de sus labios y con cítaras, digan así en acción de gracias: ¡Qué hermosas son todas las obras del Señor!

Como en un coral de una muchedumbre de voces, te cantamos y le cantamos al Señor, que hizo en ti tantas maravillas. Alegres iremos a compartir estos alimentos para sacar más fuerza en la construcción paulatina y eficaz de la auténtica familia. Amén.

D) 4ª SEMANA.

El rostro del Padre es sin mentiras ni dobleces, sin hipocresías, más auténtico que la madera recién abierta hasta la pulpa. Nos hace descubrir la familia, como un pozo y vertiente permanente de santificación y personalización.§ .

Domingo 4ª Semana de Septiembre

Santísima Trinidad, rostro amoroso, más auténtico que los ojos purísimos de María Santísima; hoy nos alimentas nuevamente, porque nos amas. Quieres que podamos construir la familia, que ve en la maternidad de María, la grandeza del amor del Padre Dios, que nos hace autentificar la existencia humana. Amén.

Lunes 4ª Semana de Septiembre

Jon 4,1-2 Jonás, se disgustó mucho por esto y se irritó; y oró al Señor diciendo: « ¡Ah, Señor!, ¿no es esto lo que yo decía cuando estaba todavía en mi tierra? Fue por eso por lo que me apresuré a huir a Tarsis. Porque bien sabía yo que tú eres un Dios clemente y misericordioso, tardo a la cólera y rico en amor, que se arrepiente del mal.

Madre y Reina amorosa, nos muestras día a día el rostro lleno de ternura del Padre Dios; en El, estos alimentos se vuelven más sabrosos y los comemos sin la angustia de los que están en el mundo como lobos esteparios. Amén.

Martes 4ª Semana de Septiembre

Mt 21,28-31 « Pero ¿qué les parece? Un hombre tenía dos hijos. Acercándose al primero, le dijo: "Hijo, anda hoy a trabajar en la viña." Y él respondió: "No quiero", pero después se arrepintió y fue. Llegándose al segundo, le dijo lo mismo. Y él respondió: "Voy, Señor", y no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre? » - « El primero » - le dicen.

San José, que trabajaste día a día para conquistar el pan y los alimentos de tu familia, que Dios te había encomendado, haz que no nos falte el trabajo y la buena disposición para que nunca nos falten los alimentos; haz que vayamos poco a poco encontrando el rostro amoroso del Padre Dios, que nos hace construir auténticas familias. Amén.

Miércoles 4ª Semana de Septiembre

Est 2,17 El rey amó a Ester más que la otras mujeres; halló ella, en presencia del rey, más gracia y favor que ninguna otra virgen y el rey colocó la corona real sobre la cabeza de Ester y la declaró reina, en lugar de Vastí.

Te alabamos, María Santísima, Reina conquistadora, que tienes que formar mediante los grupos marianos un nuevo orden social y popular. Al comer estos alimentos, te pedimos que la autenticidad marque nuestras vidas, dejando fuera la levadura de la hipocresía. Amén.

Jueves 4ª Semana de Septiembre

Lc 24,41-43 Como ellos no podían creerlo a causa de la alegría y de estar tan asombrados, les dijo: « ¿Tienen aquí algo de comer? » Ellos le ofrecieron parte de un pescado asado. Lo tomó y comió delante de ellos.

Jesús que extendiste tu mano al plato, que comiste verdaderamente, que compartiste el alimento, haznos comer con alegría y sentido fraternal, para ir construyendo el familia auténtica, según el rostro del Padre. Amén.

*Viernes 4ª Semana de Septiembre

Pr 6,6-9 Anda donde la hormiga, perezoso, mira sus andanzas y te harás sabio. Ella no tiene jefe, ni capataz, ni amo; asegura en el verano su sustento, recoge su comida en la época de la cosecha. ¿Hasta cuándo, perezoso, estarás acostado? ¿cuándo te levantarás de tu sueño?

Padre, tu Hijo gime de dolor en la cruz y nosotros tenemos que aprender a ser sacrificados para que todos tus hijos tengan los alimentos y que a nadie le falte. Haznos ser auténticos constructores de familia. Amén.

Sábado 4ª Semana de Septiembre

Jdt 14,7-9 « ¡Bendita seas en todas las tiendas de Judá y en todas las naciones que, cuando oigan pronunciar tu nombre, se sentirán turbadas! » Judit le contó, en medio del pueblo, todo cuanto había hecho. Cuando hubo acabado su relato, todo el pueblo lanzó grandes aclamaciones y en toda la ciudad resonaron los gritos de alegría.

Maravilla de las maravillas de Dios, eres Virgen María, preciosa pastora y Reina de nuestros corazones; queremos comer estos alimentos con alegría, en honor a ti, que nos has mostrado el rostro misericordioso del Padre, por Jesucristo, el amado. Amén.

X. OCTUBRE.

En el Santo Rosario queda totalmente demostrado que en ti, María Santísima, todo está referido a Cristo, el Señor, que nos hace hombres y mujeres, familias y pueblos de oración.

 

 

A) 1ª SEMANA.

Madre, Patrona y Reina, en tu Oratorio, lugar santo, centro religioso de tu presencia, te pedimos que el Santo Rosario sea la señal de tu victoria, como en Lepanto, sobre los poderes del enemigo, que seculariza, destruye al hombre y a la mujer en su vida religiosa. § .

Domingo 1ª Semana de Octubre

Jn 4,23-24 Llega la hora, y es ahora mismo, cuando los que de veras adoran al Padre lo harán de un modo verdadero, conforme al Espíritu de Dios. Pues el Padre quiere que así lo hagan los que lo adoran. Dios es Espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo de un modo verdadero, conforme al Espíritu de Dios.

Santísima Trinidad, te adoramos con todo cariño, nosotros que hemos sentido el acogimiento y presencia de nuestra Madre, Patrona y Reina en su Oratorio Mariano, lugar y centro de su presencia cálida y próxima, al servirnos estos alimentos, te adoramos llenos de júbilo en esta alegría de poder alimentarnos. Amén.

Lunes 1ª Semana de Octubre

Lc 16,19-21 « Era un hombre rico que vestía de púrpura y lino, y celebraba todos los días espléndidas fiestas. Y uno pobre, llamado Lázaro, que, echado junto a su portal, cubierto de llagas, deseaba hartarse de lo que caía de la mesa del rico... pero hasta los perros venían y le lamían las llagas.

Padre Santísimo, te pedimos que así como nos das estos alimentos, la Madre muy querida, no se vaya nunca de nuestro oratorio, este centro amoroso de tu manifestación por medio de Ella, en que nos regalas a Jesucristo, único salvador. Padre, te suplicamos con el Santo Rosario, que le des el alimento a los pobres y a los que tienen hambre. Amén.

Martes 1ª Semana de Octubre

Sal 137,5-6 ¡Jerusalén, si de ti me olvidara, que se seque mi diestra! ¡Mi lengua se me pegue al paladar si de ti no me acuerdo, si no te pongo, Jerusalén, por encima de mi propia alegría!

 

María Santísima, Reina y Patrona, te ofrecemos el trabajo de este día y todo nuestro respaldo humano para que tú te sigas quedando en nuestro Oratorio, como lugar y centro de tu presencia. Al comer nuestros alimentos en este mes del Santo Rosario, vamos a alimentarnos también con esta oración tan valiosa. Amén.

Miércoles 1ª Semana de Octubre

Dn 6,11-12 Daniel entró en su casa. Las ventanas de su cuarto superior estaban orientadas hacia Jerusalén y tres veces al día se ponía de rodillas, para orar y dar gracias a su Dios; así lo había hecho siempre. Aquellos hombres vinieron atropelladamente y sorprendieron a Daniel invocando y suplicando a su Dios.

San José, Padre adoptivo del Rey de reyes, nos enseñaste a trabajar y a vivir en la realidad cotidiana con sus problemas y dificultades, también con sus horas de compartir la existencia, también en la mesa familiar, sin jamás dejar de orar. En este mes del Santo Rosario, queremos ser hombres y mujeres de oración, del Rosario diario, con la presencia especial de la Madre en su Oratorio, que hace más felices nuestras comidas. Amén.

Jueves 1ª Semana de Octubre

Flp 2,13-15 Dios es quien obra en Uds. el querer y el obrar, como le parece. Háganlo todo sin murmuraciones ni discusiones para que sean irreprochables e inocentes, hijos de Dios sin defecto en medio de una generación tortuosa y perversa, en medio de la cual brillan como antorchas en el mundo.

Jesús muy amado, en la última Cena compartiste el pan y los alimentos con tus discípulos; con el Santo Rosario, nos enseñas a amar y meditar los misterios de tu vida. Al alimentarnos en este ambiente de familia, sin discusiones ni gritos, ayúdanos a hacer posible en forma cada vez más firme la presencia de nuestra Madre en su Oratorio. Amén.

*Viernes 1ª Semana de Octubre

Sal 116,7-9 Vuelve, alma mía, a tu reposo, porque el Señor te ha hecho bien. Ha guardado mi alma de la muerte, mis ojos de las lágrimas, y mis pies de mal paso. Caminaré en la presencia del Señor por la tierra de los vivos.

Madre dolorosa, que acompañaste a Jesús en su Viernes Santo, acompáñanos en la mesa donde nos alimentamos con los sacrificios que nos trae la vida de cada día. Al meditar los misterios del Santo Rosario, la vida se nos hace más llevadera, adquirimos armonía y equilibrio, con la fuerza dada en tu Oratorio, como gracia divina. Amén.

Sábado 1ª Semana de Octubre

Jdt 15,9-10 Llegando a su presencia, todos juntos la bendijeron diciendo: « Tú eres la honra de Jerusalén, tú el gran orgullo de Israel, tú la suprema gloria de nuestra raza. Al hacer todo esto por tu mano has procurado la dicha de Israel y Dios se ha complacido en lo que has hecho. Bendita seas del Señor Omnipotente por siglos infinitos.

Espíritu Santo, llenos de gozo y avivamiento aplaudimos tu obra magistral en María Santísima, nuestra Madre, Patrona y Reina que manifiestas en nuestro Oratorio. Al comer estos alimentos, haz que los comamos con cantos de gozo por la Madre Santísima. Amén.