Pensamientos

de San Vicente Pallotti.

(Sacados de entre sus escritos, traducidos del portugués)

 

1. La verdadera perfección no consiste en grandes ideales y santas aspiraciones sino en el ejercicio constante de una vida santa.

2. Por mi mismo no puedo lograr nada. Con Dios todo lo puedo. Por amor a Dios quiero hacerlo todo. A Dios todo el honor y la gloria.

3. Por el espíritu de fe, esperanza y caridad, Dios, de quien procede todo el bien, y a quien todo se ordena, debe volverse el objetivo de nuestros pensamientos, palabras y obras.

4. El Apostolado Católico debe llegar a ser en la Iglesia de Cristo Jesús, como una trompeta del Evangelio, que llame a todos, que convide a todos, que despierte el celo y la caridad de todos los fieles de cualquier estado o condición, para que todos, en todos los tiempos, colaboren, eficaz y de modo durable, en la profundización de la defensa y difusión de la caridad y de la fe católica.

5. El Octavario de la Epifanía encierra uno de los misterios más significativos de nuestra santa Fe y recuerda el primer llamado de los paganos.

6. En cualquier actividad, bien como en las diversas circunstancias de cada día, debemos reflexionar sobre cómo pensaría, hablaría y actuaría Jesucristo.

7. Tenemos los santos Evangelios. ¿Quieren algo mejor? Si observamos las normas del Evangelio, esto nos basta.

 8. Empéñate sinceramente en tratar a todos con humildad, mansedumbre y afabilidad, a fin de tornarte semejante a Jesucristo.

 9. La obra espiritual no puede progresar sin ayuda material y terrenal, porque el apóstol y el misionero, más que cualquier otro necesita de un auxilio humano.

10. Dios mío... día y noche sea que esté despierto o duerma, sea que piense en ti o no pense en ti... con infinito amor Tú piensas siempre en mí, tú me amas y ... estás cerca de mí.

11. La oración constante de muchos cristianos fervorosos atrae la compasión de Dios sobre la miseria de este mundo y de las almas que están a punto de perderse. Todavía más, consigue a bendición constante y el apoyo para los obreros de la viña del Señor.

12. El sentido del sacrificio consiste en renunciar a algo que sirva para el lujo, el juego o la diversión y transformar esta renuncia en una entrega generosa. De este modo el sacrificio se convierte en un medio de conversión y de salvación para mí y para otros.

13. Si entre todas las buenas obras... hubiere una que, por su excelencia y por su mérito supere todas las demás, será, sin dudas, la obra de la difusión de la santa fe. Con la propagación de la fe se difunden, pues, todos los tesoros de la redención que poseemos en la Iglesia de Jesucristo.

14. Para que, el enemigo no siembre cizaña en el campo del Señor, te advertimos en Jesucristo, que estés siempre vigilante y en incesante plegaria, para que el mismo Señor de la cosecha, esté siempre a tu lado, y recibas así una múltiple recompensa por el apostolado y alcances, en el Reino de los cielos, la corona del herencia eterna.

15. El Apostolado Católico, es general, porque puede ser común a todas las clases sociales del pueblo; consiste en hacer lo que cada uno puede o debe hacer, para la mayor gloria de Dios y para su propia salvación eterna y la del prójimo.

16. Los tiempos actuales impelen y obligan a todos los que, realmente, quieren servir a Dios, a unirse más íntimamente aun a El.

17. Dios mío... día y noche realizas en mí todas las obras de tu amor y de tu misericordia, sea que esté despierto o que duerma, sea que coma o beba, sea que ande por ahí, sea que piense en ti o no. Tú te sacrificas por mí... Tú me esperas siempre. Con tu infinita plenitud quieres darte a mí.

18. La finalidad del empeño apostólico es, exclusivamente, la gloria de Dios por medio de la conversión y salvación de las almas.