Guía de las bendiciones de las comidas:

 

(Va siguiendo el orden del calendario litúrgico en la Oración de las Horas)

Calendario de Octubre

Domingo 3 Se reza en la 3ª semana (Corresponde al calendario litúrgico de Las Horas)

Domingo 10 a sábado 16 Se reza en la 4ª semana de octubre.

Domingo 17 a sábado 23 Se reza en la 1ª semana de octubre.

Domingo 24 a sábado 30 Se reza en la 2ª semana de octubre.

Domingo 31 a sábado 6 Se reza en la 3ª semana de noviembre.

 

X. OCTUBRE.

 

En el Santo Rosario queda totalmente demostrado que en ti, María Santísima, todo está referido a Cristo, el Señor, que nos hace hombres y mujeres, familias y pueblos de oración.

 

D) 4ª SEMANA LITÚRG. OCTUBRE:

En el Santo Rosario se nos va comunicando poco a poco la vida de Jesús y María. Queremos volcarnos a asumir día a día, sin fallar estos misterios que nos autentifican progresivamente.

 

Domingo 4ª Semana litúrg. en Octubre

 

Sal 26,2-5 Escrútame, Señor, ponme a prueba, pasa al crisol mi conciencia y mi corazón; está tu amor delante de mis ojos, y camino en tu verdad. No voy a sentarme con los falsos, no ando con hipócritas; odio la reunión de los malhechores, y no me siento al lado de los impíos.

 

Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, que nos das a conocer en la vida de Jesús, que meditamos prácticamente en el Santo Rosario; al juntarnos en familia a comer nuestros alimentos, forma en nosotros, no un grupo de hipócritas, acostumbrados a la mentira y a la falsedad, sino un grupo autentificado en la gracia. Amén.

 

Lunes 4ª Semana litúrg. en Octubre

 

2Co 13,11 Por lo demás, hermanos, alégrense; sean perfectos; anímense; tengan un mismo sentir; vivan en paz, y el Dios de la caridad y de la paz estará con Uds.

 

Reina Santísima y Madre querida, con nuestro rosario te pedimos que desde nuestro Oratorio hagas maravillas formando personas y comunidades auténticas. Al comer nuestros alimentos cotidianos, haz que nos atrevamos a hacer lo que hay que hacer y a pedir lo que hay que pedir. Amén.

 

Martes 4ª Semana litúrg. en Octubre

 

1Co 9,7-10 ¿Quién ha militado alguna vez a costa propia? ¿Quién planta una viña y no come de sus frutos? ¿Quién apacienta un rebaño y no se alimenta de la leche del rebaño? Porque está escrito: « No pondrás bozal al buey que trilla. » Pues el que ara, en esperanza debe arar; y el que trilla, con la esperanza de recibir su parte.

 

Jesús, nos enseñaste en la figura de tu Padre adoptivo, San José, que el trabajo sencillo y refecciones en oración continua, sobre todo del Santo Rosario, son muy valiosos; de ninguna manera el trabajo es una esclavitud, aunque también quieres que luchemos porque se pague el justo salario y que las condiciones de trabajo sean cada vez más conformes con el bien del hombre, y no una explotación. Amén.

 

Miércoles 4ª Semana litúrg. en Octubre

 

Jn 15,1-4 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. Uds. ya estan limpios gracias a la Palabra que les he anunciado. Permanezcan en mí, como yo en Uds. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid; así tampoco Uds. si no permanecen en mí.

 

Madre y Reina de los cielos, los pueblos van autentificándose con la fuerza de Jesús que nos saca de la masificación. Cómo no vamos a alabar con toda autenticidad, a Cristo Jesús, tu Hijo amado, por quien nos salvamos y nos volvemos auténticos. Con el Santo Rosario en las manos, nos acercamos al doble pan de la eucaristía y de la mesa familiar. Amén.

 

Jueves 4ª Semana litúrg. en Octubre

 

Jn 14,24-26 El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra que escuchan no es mía, sino del Padre que me ha enviado. Les he dicho estas cosas estando entre Uds. Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, les enseñará todo y les recordará todo lo que yo les he dicho.

 

Espíritu Santo, que nos enseñaste a rezar el rosario con nuestra Madre; meditamos los misterios de Jesús, al comer nuestros alimentos con bendición y acción de gracias. Es muy hermoso dejarnos comprometer por tu accionar en nosotros y agradecer por todos los dones de esta vitalidad que suscitas en nuestras vidas. Amén.

 

Viernes 4ª Semana litúrg. en Octubre

 

1Tm 4,1-2 El Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos apostatarán de la fe adhiriéndose a espíritus engañadores y a doctrinas diabólicas, por la hipocresía de embaucadores que tienen marcada a fuego su propia conciencia.

 

Jesús desde la cruz bendices a los pueblos con tus brazos extendidos, para quitarles la levadura de la hipocresía, el vicio y las injusticias. Haznos alimentarnos con alegría para prepararnos a la lucha y al combate que hace felices y auténticos; con nuestro rosario en la mano, vamos adelante. Amén.

 

Sábado 4ª Semana litúrg. en Octubre

 

Ap 21,2-3 Y vi la Ciudad Santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, del lado de Dios, engalanada como una novia ataviada para su esposo. Y oí una fuerte voz que decía desde el trono: "Esta es la morada de Dios con los hombres. Pondrá su morada entre ellos y ellos serán su pueblo".

Madre muy amada, te alabamos con mucho gozo porque el Señor te ha hecho auténtica; lo experimentamos y revivimos diariamente en la meditación del Santo Rosario, que viene a ser como una especie de comida del Espíritu, en preparación a la eucaristía. Bendice también estos alimentos, que tu Hijo nos concede. Amén.

 

A) 1ª SEMANA OCTUBRE.

 

Madre, Patrona y Reina, en tu Oratorio, lugar santo, centro religioso de tu presencia, te pedimos que el Santo Rosario sea la señal de tu victoria, como en Lepanto, sobre los poderes del enemigo, que seculariza, destruye al hombre y a la mujer en su vida religiosa.

 

Domingo 1ª Semana litúrg. en Octubre

 

Jn 4,23-24 Llega la hora, y es ahora mismo, cuando los que de veras adoran al Padre lo harán de un modo verdadero, conforme al Espíritu de Dios. Pues el Padre quiere que así lo hagan los que lo adoran. Dios es Espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo de un modo verdadero, conforme al Espíritu de Dios.

 

Santísima Trinidad, te adoramos con todo cariño, nosotros que hemos sentido el acogimiento y presencia de nuestra Madre, Patrona y Reina en su Oratorio Mariano, lugar y centro de su presencia cálida y próxima, al servirnos estos alimentos, te adoramos llenos de júbilo en esta alegría de poder alimentarnos. Amén.

 

Lunes 1ª Semana litúrg. en Octubre

 

Lc 16,19-21 « Era un hombre rico que vestía de púrpura y lino, y celebraba todos los días espléndidas fiestas. Y uno pobre, llamado Lázaro, que, echado junto a su portal, cubierto de llagas, deseaba hartarse de lo que caía de la mesa del rico... pero hasta los perros venían y le lamían las llagas.

 

Padre Santísimo, te pedimos que así como nos das estos alimentos, la Madre muy querida, no se vaya nunca de nuestro oratorio, este centro amoroso de tu manifestación por medio de Ella, en que nos regalas a Jesucristo, único salvador. Padre, te suplicamos con el Santo Rosario, que le des el alimento a los pobres y a los que tienen hambre. Amén.

 

Martes 1ª Semana litúrg. en Octubre

 

Sal 137,5-6 ¡Jerusalén, si de ti me olvidara, que se seque mi diestra! ¡Mi lengua se me pegue al paladar si de ti no me acuerdo, si no te pongo, Jerusalén, por encima de mi propia alegría!

 

 

María Santísima, Reina y Patrona, te ofrecemos el trabajo de este día y todo nuestro respaldo humano para que tú te sigas quedando en nuestro Oratorio, como lugar y centro de tu presencia. Al comer nuestros alimentos en este mes del Santo Rosario, vamos a alimentarnos también con esta oración tan valiosa. Amén.

 

Miércoles 1ª Semana litúrg. en Octubre

 

Dn 6,11-12 Daniel entró en su casa. Las ventanas de su cuarto superior estaban orientadas hacia Jerusalén y tres veces al día se ponía de rodillas, para orar y dar gracias a su Dios; así lo había hecho siempre. Aquellos hombres vinieron atropelladamente y sorprendieron a Daniel invocando y suplicando a su Dios.

 

San José, Padre adoptivo del Rey de reyes, nos enseñaste a trabajar y a vivir en la realidad cotidiana con sus problemas y dificultades, también con sus horas de compartir la existencia, también en la mesa familiar, sin jamás dejar de orar. En este mes del Santo Rosario, queremos ser hombres y mujeres de oración, del Rosario diario, con la presencia especial de la Madre en su Oratorio, que hace más felices nuestras comidas. Amén.

 

Jueves 1ª Semana litúrg. en Octubre

 

Flp 2,13-15 Dios es quien obra en Uds. el querer y el obrar, como le parece. Háganlo todo sin murmuraciones ni discusiones para que sean irreprochables e inocentes, hijos de Dios sin defecto en medio de una generación tortuosa y perversa, en medio de la cual brillan como antorchas en el mundo.

 

Jesús muy amado, en la última Cena compartiste el pan y los alimentos con tus discípulos; con el Santo Rosario, nos enseñas a amar y meditar los misterios de tu vida. Al alimentarnos en este ambiente de familia, sin discusiones ni gritos, ayúdanos a hacer posible en forma cada vez más firme la presencia de nuestra Madre en su Oratorio. Amén.

 

Viernes 1ª Semana litúrg. en Octubre

 

Sal 116,7-9 Vuelve, alma mía, a tu reposo, porque el Señor te ha hecho bien. Ha guardado mi alma de la muerte, mis ojos de las lágrimas, y mis pies de mal paso. Caminaré en la presencia del Señor por la tierra de los vivos.

 

Madre dolorosa, que acompañaste a Jesús en su Viernes Santo, acompáñanos en la mesa donde nos alimentamos con los sacrificios que nos trae la vida de cada día. Al meditar los misterios del Santo Rosario, la vida se nos hace más llevadera, adquirimos armonía y equilibrio, con la fuerza dada en tu Oratorio, como gracia divina. Amén.

 

Sábado 1ª Semana litúrg. en Octubre

 

Jdt 15,9-10 Llegando a su presencia, todos juntos la bendijeron diciendo: « Tú eres la honra de Jerusalén, tú el gran orgullo de Israel, tú la suprema gloria de nuestra raza. Al hacer todo esto por tu mano has procurado la dicha de Israel y Dios se ha complacido en lo que has hecho. Bendita seas del Señor Omnipotente por siglos infinitos.

 

Espíritu Santo, llenos de gozo y avivamiento aplaudimos tu obra magistral en María Santísima, nuestra Madre, Patrona y Reina que manifiestas en nuestro Oratorio. Al comer estos alimentos, haz que los comamos con cantos de gozo por la Madre Santísima. Amén.

 

B) 2ª SEMANA.

 

El mundo popular no tiene por qué sentirse segregado de su participación y comunión en la Iglesia, aunque a veces los más preparados pueden cerrar las puertas marginándolo. El Santo Rosario nos reubica, no en el plano de la automarginación sino, en el de la colaboración y participación.

 

Domingo 2ª Semana litúrg. en Octubre

 

Hch 2,42-44 Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones. El temor se apoderaba de todos, pues los apóstoles realizaban muchos prodigios y señales. Todos los creyentes vivían unidos y tenían todo en común.

 

Padre amado, en el día que celebramos la resurrección de tu Hijo único, Jesucristo, es muy lindo adorarte en el momento de nuestra alimentación. De ti procede cuanto existe, ¿cómo no adorarte con nuestros rosarios y oraciones?, a ti acudimos cariñosamente en esta hora de nuestra refección. Amén.

 

 

 

Lunes 2ª Semana litúrg. en Octubre

 

Ef 2,13-14 Uds. los que en otro tiempo estaban lejos, en Cristo Jesús han llegado a estar cerca por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz: el que de los dos pueblos hizo uno, derribando el muro que los separaba, la enemistad.

 

Te pedimos Madre, Patrona y Reina del pueblo, que conviertas al pueblo en pueblo de Dios. Te ofrecemos la meditación del Santo Rosario, hecha lo mejor posible, para que Jesús, junto a darnos estos alimentos, nos defienda como ya lo hizo magistralmente en Lepanto. Amén.

 

Martes 2ª Semana litúrg. en Octubre

 

Ef 4,6-7 Un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos. A cada uno de nosotros le ha sido concedido el favor divino a la medida de los dones de Cristo.

 

Jesús, Señor tan amado, que en San José nos muestras valores tan hermosos. Ahora nos repartes los alimentos, que tu Padre te ha concedido. Nosotros con la meditación de los misterios de tu vida por medio del Santo Rosario, queremos con San José, invitar a tu Madre en quien todo está referido a ti. Amén.

 

Miércoles 2ª Semana litúrg. en Octubre

 

2Co 3,4-6 Esta es la confianza que tenemos delante de Dios por Cristo. No que por nosotros mismos seamos capaces de atribuirnos cosa alguna, como propia nuestra, sino que nuestra capacidad viene de Dios, quien nos capacitó para ser ministros de una nueva Alianza, no de la letra, sino del Espíritu.

 

Alabanzas de todo corazón, a ti Padre Santísimo, que todos los pueblos te amen, en María Santísima te reconozcan al reconocer a tu Hijo; y de este modo que el pueblo tenga el alimento así como hoy lo tenemos, lo compartimos en esta mesa de bendición y alabanza. Amén.

 

Jueves 2ª Semana litúrg. en Octubre

 

Lc 22,19-20 Tomó luego pan, y, dadas las gracias, lo partió y se lo dio diciendo: Este es mi cuerpo que es entregado por Uds.; hagan esto en recuerdo mío. De igual modo, después de cenar, tomó la copa, diciendo: Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre, que es derramada por Uds.

 

Jesús, gracias infinitas por tu entrega permanente en la eucaristía, memoria viva de tu última Cena. Al comer ahora, te agradecemos por los alimentos que hoy tenemos y los de todo el Pueblo. Amén.

 

Viernes 2ª Semana litúrg. en Octubre

 

Flp 1,29-30 Pues a Uds. se les ha concedido la gracia de que por Cristo, no sólo que crean en él, sino también que padezcan por él, sosteniendo el mismo combate en que antes me vieron y en el que ahora saben que me encuentro.

 

Espíritu Santo, tú has fortalecido a todos los mártires, en primer lugar a nuestra Madre Santísima, en los momentos de su martirio; haz que al comer nuestros alimentos, nos preparemos a servir solidariamente al pueblo hasta el punto del sacrificio solidario. Amén.

 

Sábado 2ª Semana litúrg. en Octubre

 

Gn 24,60 Y bendijeron a Rebeca, y le decían: « ¡Oh hermana nuestra, que llegues a convertirte en millares de miríadas, y conquiste tu descendencia la puerta de sus enemigos! »

 

Nuestra Reina y Madre muy querida, llenos de júbilo al comer nuestros alimentos, celebramos la grandeza casi infinitamente admirable, que el Señor ha creado en ti, con todos los pueblos que te aman, que confían en ti y buscan tu rostro transportado de alegría. Amén.

 

C) 3ª SEMANA.

 

En el mes del Santo Rosario aprendemos a tener paciencia en el desgranar las cuentas de nuestra vida con la Madre, dulzura de nuestras cruces, este valle de lágrimas se nos hace más llevadero .

 

Domingo 3ª Semana litúrg. en Octubre

 

Gn 1,1-4 En el principio creó Dios los cielos y la tierra. La tierra era caos y confusión y oscuridad por encima del abismo, y el viento de Dios aleteaba por encima de las aguas. Dijo Dios: « Haya luz », y hubo luz. Vio Dios que la luz era buena.

 

Padre amoroso, que pacientemente en millones de años has ido creando por transoperancia todo este universo incandescente de temperatura que se organiza, hasta permitir que la creación pueda cobijar la vida y resurrección de tu Hijo, de la Madre Santísima y más adelante nuestra propia resurrección y glorificación. Mientras tanto comemos con gozo estos alimentos domingueros después de la eucaristía. Amén.

 

Lunes 3ª Semana litúrg. en Octubre

 

1S 2,1-3 Entonces Ana dijo esta oración: « Mi corazón exulta en el Señor, mi fuerza se levanta en Dios, mi boca se dilata contra mis enemigos, porque me he gozado en tu socorro. No hay Santo como el Señor, porque nadie fuera de ti , ni roca como nuestro Dios. No multipliquen palabras altaneras.

 

Madre, te suplicamos, con nuestros rosarios, para que nos consigas de tu Hijo, todo lo que necesitamos ir adquiriendo poco a poco para que tu presencia asegurada en el Oratorio Mariano, se vaya manifestando mediante nuestra autoeducación hacia la santidad. Amén.

 

Martes 3ª Semana litúrg. en Octubre

 

Sb 11,2-4 Atravesaron un desierto deshabitado y fijaron sus tiendas en parajes inaccesibles; hicieron frente a sus enemigos y rechazaron a sus adversarios. Tuvieron sed y te invocaron: de una roca abrupta se les dio agua, de una piedra dura, remedio para su sed.

 

San José, al llegar la hora de nuestros alimentos, a esta hora en que estamos unidos en familia, te rogamos nos consigas de tu Hijo y de tu esposa, María Santísima, el milagro de vernos salvados de los ataques de nuestros enemigos, como ocurriera en Lepanto, por el rezo del Santo Rosario. Amén.

 

Miércoles 3ª Semana litúrg. en Octubre

 

1P 1,14 Como hijos obedientes, no se amolden a las apetencias de antes, del tiempo de su ignorancia, más bien, así como el que nos ha llamado es santo, así también Uds. sean santos en toda su conducta.

 

Te alabamos por siempre, oh Espíritu Santo, que has llenado de gracia, a María Santísima, y con Ella quieres también de alguna manera, llenarnos de gracia. Haz que habiendo experimentado la fidelidad al Santo Rosario, podamos ir odológicamente construyendo el proceso personal, familiar y eclesial de la autosantificación. Amén.

 

Jueves 3ª Semana litúrg. en Octubre

 

Jn 13,34-35 Les doy un mandamiento nuevo: que se amen los unos a los otros. Que, como yo los he amado, así se amen también Uds. los unos a los otros. En esto conocerán todos que son discípulos míos: si se tienen amor los unos a los otros.

 

Madre Santísima, agradecemos al sentarnos en esta mesa familiar a comer nuestros alimentos, recordando la última Cena, en que tu Hijo, se entregó totalmente por nosotros. Ayúdanos a ir poco a poco, construyendo a nuestro alrededor la civilización del amor. Amén.

 

Viernes 3ª Semana litúrg. en Octubre

 

Is 53,10-11 Le agradó al Señor quebrantarle con dolencias. Si se da a sí mismo en expiación, verá su descendencia, alargará sus días, y lo que plazca al Señor se cumplirá por su mano. Por las fatigas de su alma, verá la luz, se saciará. Por su conocimiento mi Siervo justificará a muchos y las culpas de ellos las soportará.

 

Mi Señor Jesús, al lado de tu Madre, contemplo en la memoria, las llagas y marcas de tu sufrimiento, con el Santo Rosario. Ahora estamos en un momento de regocijo junto a la mesa, dispuestos a compartir los alimentos; para que sea un momento auténtico, hay que ir odológicamente asumiendo asimismo los sacrificios, que la vida en común comporta. Amén.

 

Sábado 3ª Semana litúrg. en Octubre

 

Is 61,10 Con alegría me gozaré en el Señor, exulta mi alma en mi Dios, porque me ha revestido de vestidos de salvación, en manto de justicia me ha envuelto como el esposo se pone una diadema, como la novia se adorna con joyas.

 

Reina del cielo, al meditar los misterios del Santo Rosario, no podemos sino alegrarnos y exultar de gozo contigo en tu visita a Santa Isabel. En verdad grandes maravillas hizo poco a poco en ti, el que es todopoderoso y cuyo nombre es santo... Muchas gracias. Amén.

 Domingo 3ª Semana litúrg. en Noviembre

 

Sal 84,2-5 ¡Qué amables tus moradas, oh Señor Sebaot! Anhela mi alma y languidece tras de los atrios del Señor, mi corazón y mi carne gritan de alegría hacia el Dios vivo. ¡Tus altares, oh Señor Sebaot, rey mío y Dios mío!. Dichosos los que moran en tu casa, te alaban por siempre.

 

Padre, tú nos das gratuitamente aspirar a la santidad, cosa que de suyo, no podríamos hacer, si no la concedieras en tu bondad infinita a estos pobres seres humanos. Te adoramos gozosos en este domingo que nos regalas, junto a nuestros alimentos físicos, sabiendo que lo más grande es estar cerca de ti, habitar en tu casa, avanzando por el camino de la santidad. Amén.

 

Lunes 3ª Semana litúrg. en Noviembre

 

Jn 2,3-5 Y, como faltara vino, porque se había acabado el vino de la boda, le dice a Jesús su madre: « No tienen vino. » Jesús le responde: « ¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora. » Dice su madre a los sirvientes: « Hagan lo que él les diga. »

 

Te pedimos, Madre Santísima, que así como nos has conseguido estos alimentos, que nunca nos faltan, nos obtengas de tu Hijo Santísimo, que podamos colaborar odológicamente en el trabajo cotidiano, para hacernos santos, superar el pecado, luchar por nuestros modelos, vivir firmemente en la caridad. Haznos santos, Jesús, con la ayuda de tu Madre, haznos santos. Amén.

 

Martes 3ª Semana litúrg. en Noviembre

 

Sal 97,10-11 El Señor ama a los que el mal detestan, él guarda las almas de sus fieles y de la mano de los impíos los libra. La luz se alza para el justo, y para los de recto corazón la alegría.

 

Vamos alegres a la mesa, para satisfacer la necesidad de comer. Alegres venimos también a ofrecer nuestro empeño por ser santos, por llevar nuestra vida de cristianos marianos, en plena concordancia, es decir santos. Te ofrecemos, Madre, con mucho cariño nuestro esfuerzo de autosantificación. Amén.

 

Miércoles 3ª Semana litúrg. en Noviembre

 

Pr 6,6-9 Anda a ver a la hormiga, perezoso; fíjate en lo que hace, y aprende la lección: aunque no tiene patrón ni capataz que le dé órdenes, asegura su comida en el verano, la almacena durante la cosecha. ¡Basta ya de dormir, perezoso! ¡Basta ya de estar acostado!

 

Alabado seas, Espíritu Santo, que nos inundas a cada uno de nosotros con mil pequeñas y grandes iniciativas de actos que llevan hacia la santidad. Tu accionar se puede comparar a un hormiguero de incontables iniciativas santificadoras. Así como el comer va nutriendo millares de diminutas células de nuestro organismo que se sienten bien, con una sensación de bienestar físico, nútrenos Espíritu Santo en el camino de la santidad. Amén.

 

Jueves 3ª Semana litúrg. en Noviembre

 

Jn 6,51.55 Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida.

 

Jesús que nos entregas tu cuerpo en comida y tu sangre en bebida, ahora como en la última Cena te pedimos que vengas con tu Madre Santísima a ayudarnos, a hacernos compartir en caridad el pan de cada día, y crecer odológicamente en santidad. Que tratemos a los demás como quisiéramos que nos traten. Amén. Viernes 3ª Semana litúrg. en Noviembre

 

Gn 3,13.16 Dijo, pues, el Señor a la mujer: « ¿Por qué lo has hecho? » Y contestó la mujer: « La serpiente me sedujo, y comí. » A la mujer le dijo: « Tantas haré tus fatigas cuantos sean tus embarazos: con dolor parirás los hijos. Hacia tu marido irá tu apetencia, y él te dominará.»

 

Madre, traspasada por la espada de dolor, junto a tu Hijo que sangra en la cruz, en estos momentos volvemos a alimentarnos para que nuestros cuerpos no desfallezcan; necesitamos más aun, el pan eucarístico, que va progresivamente creando canales de santidad en nosotros; nos lleva al heroísmo de la caridad, a hacer el bien a los demás así como queremos que nos lo hagan. Amén.

 

Sábado 3ª Semana litúrg. en Noviembre

 

Lc 12,6-7 « ¿No se venden cinco pajaritos por dos moneditas de cobre? Pues bien, ni uno de ellos está olvidado ante Dios. Hasta los cabellos de sus cabezas están todos contados. No teman; valen más que muchos pajaritos.

 

Padre celestial, como te regocijas con María, tu hija, la persona creada más cercana a ti, la predilecta; en Ella nos amas a todos y nos repartes como a los pajaritos, el pan y alimento de cada día. Aplaudimos llenos de felicidad por la obra maravillosa que es María. En Ella crece la esperanza de ser santos. Amén.