RUBEN CARCAMO

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . (Primera Parte)

 

Mucho más allá, donde el sol despierta

entre montañas y torrentes de agua viva...

Mucho más allá, donde el cielo se abre

y su voz se escucha tan potente, que los truenos...

... Si quieres encontrar

una nueva bandera escrita en tu pecho

y un nuevo monte hacia donde dirigir

tu paso confiado en su llamado...

¿Quieres, mirar de frente la Cruz de Jesús?

Y cantará

un corazón valiente que vuelve a amar

un corazón rebelde que quiere luchar

un corazón ardiente que quiere explotar

e incendiar el mundo con la Luz

un corazón de fuego que te bordará

tu pecho con la Sangre ardiente

de Jesús

¿Dónde nacerá una nueva estirpe

de juveniles y valientes capitanes'?

Dónde escribirás un nombre nuevo

jugando al viento entre las nubes en el cielo?

Vi un nuevo amanecer

brota del Corazón Inmaculado de María

derramando su amor entre rocas y

cascadas dando vida, y en las aguas

firmaste un Pacto

hasta más allá de la muerte

¿Quieres. mirar de frente la Cruz de Jesús?

CORAZON VALIENTE . . . . . . . . . . . . . . . . . . .(Hno. César Chavarría)

 

 

. . . . Hemos querido responder al llamado que nuestro Padre Fundador hiciera, de recuperar para la Familia del Oratorio el testimonio de Rubén. En verdad, no podemos olvidar a nuestros más ejemplares miembros, la historia debe aprender de estos modelos en la fe, estas antorchas encendidas que iluminan a las nuevas juventudes de nuestro Oratorio. Que en este tiempo jubilar no dejemos de alegrarnos por cada hijo del Oratorio que con su vida respaldo la presencia de nuestra Madre Santísima para todos nosotros.

 

RUBEN CARCAMO... UN CAPITAN DE 15 AÑOS

Cosas de hombres! ... .Mamá.

. . . . Rubén Gustavo Cárcamo Mundaca, nació en Valdivia (Hospital John Kennedy) el 20 de marzo de 1970. Falleció en Liquiñe (Provincia de Valdivia), el 21 de noviembre de 1985. Sus padre son: Don Guido Cárcamo (Q.e.p.d.) y la Sra. Elisa Mundaca Stabernol; sus hermanos son: Guido Amadeo, Ivonne Alejandra, Elisa Elena, Néstor Bernardo, Ivette Oriana. Él ocupaba el quinto lugar.

. . . . Como hijo de padres católicos, fue bautizado a la edad de 1 año y 8 meses, en la localidad de Lican-Ray por el Padre Amadeo Luco Carrier, padrino de su hermano mayor Guido Amadeo y muy cercano a la familia, ya que les unía una sólida amistad.

. . . . A los 12 años hizo su Primera Comunión en Liquiñe (su pueblo), posteriormente perteneció al Oratorio Mariano, dirigido por la Religiosa Sor Verónica Henríquez, quien fue su profesora en años anteriores y siguió ligada a él durante su enfermedad brindándole ánimo y apoyo espiritual.

. . . . Además hay que destacar que entre sus cantos y alabanzas favoritas estaba "Sí, Madre mía, sí", la que cantaba con mucho entusiasmo aún en el lecho de enfermo.

. . . . Su vida transcurría normalmente, asistía a clases de manera regular, era bastante travieso y osado; pero al mismo tiempo muy solidario con sus amigos y muy susceptible ante ciertas situaciones, ya que se emocionaba con mucha facilidad.

. . . . En el año 1983, exactamente en mayo, comenzó a sentir un leve malestar en la rodilla derecha, al parecer sin importancia, pero como el dolor avanzaba, decidimos solicitar ayuda médica, que después de tomar una radiografía diagnosticaron un terrible tumor y fue enviado a casa con un tratamiento de reposo absoluto. Al cabo de varios días, debido a su temperamento inquieto, intentó levantarse, resbalándose en una alfombra y como resultado se quebró la rodilla siendo necesario trasladarlo urgentemente al Traumatológico de Valdivia; asistido por el Doctor Foradori, quien después de realizarle dos biopsias, me citó para comunicarme que al niño se le había detectado un cáncer óseo llamado Sarcoma y debido a la gravedad era necesario operar en forma inmediata, lo que significaba amputarle la pierna.

. . . . Fue tan terrible la noticia que decidimos retirarlo y llevarlo a Santiago, al Hospital Calvo Mackenna, pensando que de alguna forma le salvarían la pierna, pero lamentablemente, el diagnóstico fue el mismo.

. . . . Al comunicarle al niño la necesidad de dicha operación, personalmente por el Doctor Del Pozo, éste quedó asombrado ante la increíble reacción de Rubén, ya que le dijo: "Opéreme Doctor, es mi mamá la que se opone",- a lo que él respondió: ¡... te felicito hijo por tu gran fortaleza y valentía! También hay que destacar, que al ingresar al hospital, Rubén, solicitaba un Sacerdote, que le daba mucha tranquilidad.

. . . . Al salir de pabellón, su reacción fue bastante positiva, ya que sus ojos irradiaban mucha tranquilidad.

. . . . Posteriormente, fue derivado al Hospital Pedro Aguirre Cerda, para comenzar su tratamiento de rehabilitación. Después de dos meses comenzó su quimioterapia, debiendo viajar cada 15 días a inyectarse droga. En cada viaje, se formó el hábito de pedir un sacerdote, ya que según él le daba mucha paz y fuerza interior.

. . . . En unos de esos viajes, al llegar a Liquiñe, tuvo la suerte de que el Padre Sergio Mena y el Hermano Martín, en aquel entonces, se encontraban allí, los que en compañía de Sor Verónica, lo visitaron. A partir de ese momento, se entabló una relación muy estrecha entre ellos. A Rubén le hacía demasiado bien esta comunicación, ya que su fe en Dios y la Virgen, aumentaba cada día.