Autenticidad y odología entre las religiones

. . . . El Oratorio Mariano está en la época de la Iglesia en que se busca dialogar y no la actitud prepotente y persecutoria o terrorista, si se quiere. Un ejemplo de esto lo vemos en el signo de los tiempos representado por el Sto. Padre y los obispos en comunión con él. Como botón de muestra vemos el convite hecho por las iglesias y religiones convocadas en México a un encuentro por la paz y no por el odio y el rencor. También fue invitado el Dalai Lama, líder espiritual del budismo tibetano. El gobierno comunista chino puso gran oposición a esta participación del Dalai Lama, a la que el gobierno mexicano respondió con firme seguridad así como el episcopado de México.

W. . . . Representantes de las religiones se encontraron en la catedral de la capital. Señala la fuente periodística de Zenith del 5 de octubre, que el cardenal Norberto Rivera, arzobispo primado de México, presidió este lunes un encuentro de oración con representantes de diferentes religiones, entre los que destacaba el XIV Dalai Lama, Tensin Gyatso, líder espiritual del budismo tibetano.

. . . . El acto, que tuvo lugar en la catedral metropolitana de México, fue convocado por los integrantes del Consejo Interreligioso de México, formado por once denominaciones religiosas. En el mensaje de acogida que pronunció el cardenal Rivera, quien es también presidente de dicho Consejo, recibió al Dalai Lama como «líder espiritual» que «ha luchado denodadamente a favor de la paz, obteniendo el Premio Nobel de la Paz en 1989».

. . . . «Su lucha está basada en la no violencia, en la defensa de las garantías individuales y de los derechos humanos, tanto de los individuos como de los pueblos, en coherencia con uno de los principios del budismo: no dañar a ningún ser de la creación», recordó.

. . . . «Para la Iglesia católica romana, es de gran significado e importancia que usted, Dalai Lama, se haya reunido en varias ocasiones con S.S. Juan Pablo II», explicó. El cardenal transmitió el reconocimiento oficial de la Iglesia católica por la religión que representaba el Dalai Lama citando la declaración del Concilio Vaticano II, «Nostra Aetate».

. . . . «En el Budismo, según sus diferentes formas (la escuela Zen, la corriente Tibetana y la Teravada), se reconoce la radical insuficiencia de este mundo mudable y se muestra el camino por el que los hombres, con espíritu devoto y confiado, pueden adquirir el estado de liberación perfecta o alcanzar la suprema iluminación, ya sea mediante sus propios esfuerzos o apoyados en un auxilio superior», afirma el documento conciliar en su número 2.

. . . . El encuentro se convirtió en una oración interreligiosa por la paz, siguiendo el espíritu de las jornadas de líderes religiosos por la paz, convocadas por Juan Pablo II en Asís.

. . . . «Llénanos, Padre, de piedad y de amor para que sepamos amar a los que nos odian y persiguen. Haz que seamos felices por haber buscado la felicidad de los demás», rezó el cardenal en su invocación conclusiva.

. . . . Entre los participantes en el encuentro se encontraban la maestra Chakkaratani Vicky Gurza, de la Comunidad Budista de México; el brahmán Shashi Dahr Dimri, de la Comunidad Hindú de México; el ilustrísimo Carlos Touché Porter, obispo primado de México de la Iglesia Anglicana; Elder José Luis Torres Gálvez, de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

. . . . La Iglesia ortodoxa griega estuvo representada por Athenágoras Pérez, archidiácono, mientras que el pastor Francisco Limón Cervantes participó como secretario de la Iglesia Nacional Presbiteriana.

. . . . Otros de los presentes fueron S.S. Arjan Singh S., ministro de Sikh Dharma; el pastor Jaziel López Fajardo, vicepresidente del Sínodo Luterano, de la Iglesia Luterana; Sheija Amina Teslima Al-Yerraji, guía espiritual de la Orden Sufi Jalveti Yerraji (islámica).

. . . . La comunidad judía no pudo estar representada por motivo de las festividades que celebran en estos mismos días.

. . . . Dado que el gobierno chino había planteado problemas a la visita del Dalai Lama a México, en vísperas del encuentro el cardenal Rivera Carrera aclaró que «en México hay libertad de cultos, libertad de expresión y China no puede intervenir en asuntos internos; y el que venga a orar a la catedral es un asunto totalmente interno».

. . . . Nuestro Oratorio Mariano tiene incorporada esta inquietud de hacer que la Reina del ecumenismo logre de parte de su Hijo la maravillosa unión de las iglesias y la conversión de las distintas religiones a un diálogo cada vez más fructífero en acciones de paz y comprensión mutua.

. . . . Dice el documento sobre la 8ª piedra fundacional: En el título I. Nueva actitud de vida hacia los hermanos evangélicos y hermanos separados en la religión en general.

. . . . Como todas las piedras fundacionales, la 8ª apunta hacia un cambio de vida; trae una gracia, contiene un ideal de vida nuevo; viene a comprometerse con los cambios de vida, las gracias e ideales peculiares de las piedras fundacionales anteriores, añadiéndoles una nueva formalidad, que las enriquece sin contradecir las anteriores .¿Qué explicitación concreta trae?

. . . . A. De la odiosidad, desprecio y sospecha entre hermanos separados pasar a una actitud de amor, de aprecio y confianza.

. . . . Confieso que desde niño al ver a los hermanos separados ya sea en sus procesiones, en sus predicaciones callejeras o las cosas que escuchaba hablar de ellos, me producían gran horror. "Están separados de la verdadera religión". Una vez vi a un joven predicarle con tanta convicción a mi mamá, en la puerta de entrada de la casa, de como había cambiado su vida desde que se encontró con el Señor, que me producía una gran desconfianza porque nos iban subrepticiamente separando de la verdadera Iglesia. No los quería para nada; me producían un gran malestar interior

. . . . Con esta piedra fundacional se nos motiva para mirarlos de una manera positiva, sin por eso perdernos en un irenismo inconsistente, que nos lleva lejos de la verdad, en que se basa también la 8ª Piedra Fundacional

. . . . Son nuestros hermanos, aunque dolorosamente separados, que tenemos que querer y a quienes hay que procurar aceptar, sin por eso derivar hacia actitudes separatistas respecto de nuestra Iglesia

. . . . B. El separatismo anula las fuerzas positivas en la construcción del mundo y de la sociedad. Separarse en el campo de la vida de una familia significa anular fuerzas que deben estar unidas, que son complementarias y no tienen por qué estar desunidas. Cuando se arruina esta unidad es peor para los hijos. Ellos son los que sufren las consecuencias de la separación (cfr. Charla 8ª P.F. nº 02-06).