50 años de la consagración del Padre Fundador en la Capillita de Bellavista.

. . . . El 1 de noviembre recordamos que el Padre Sergio Mena cumplió 50 años, desde que como joven escolar de 2 medio de ahora, o 5 de Humanidades de entonces, selló su Alianza de Amor con la Mater en su Santuario.

. . . . Este hecho se une a la cadena de fuertes llamadas que Dios le hiciera en su vida juvenil, para poder estar marcado profundamente por la devoción mariana, y poder resistir en el difícil y peligroso Paso de Pirque, más adelante.

. . . . Sabemos que este paso tendría que llevarlo espiritualmente fuera del movimiento de Schoenstatt; eso significaría en la práctica prepararse a la fundación, primero de los grupos marianos en 1969 y después del Oratorio Mariano en 1971. Era la preparación necesaria para empezar con pasos inciertos y vacilantes lo que un día habría de ser la fundación del Oratorio Mariano.

. . . . Ese día, el Padre Sergio, hace 50 años atrás, se consagró dentro de su grupo de laicos schoenstattianos, Templarios de la Reina, a María Santísima, la Mater ter Admirabilis de Schoensttat.

. . . . El rito incluía llevar la bandera de grupo al Santuario; que simbolizaba en este caso a los caballeros templarios, orden militar de la Edad Media cuyo gran objetivo y vocación era la defensa de los caminos de Jerusalén, hacer expedito el camino de los peregrinos al Santo Sepulcro. La bandera del grupo de los Caballeros Templarios, significaba que los miembros del grupo se comprometían a una vinculación especial a la capillita de Schoenstatt. La bandera era un diseño simbólico, como las banderas heráldicas: dos paños, uno rojo y otro blanco. Sobre el paño rojo 8 crucecitas blancas, un poco más estrechas que la cruz de Malta. Sobre el paño blanco una cruz roja muchísimo más angosta y estrecha que la cruz de Malta.

. . . . También había que confeccionar en un retiro una oración escrita, que se leía en el Santuario de rodillas, en un reclinatorio para las comuniones, que se usaba por aquella época. "La oración mía tuvo un sabor a infancia espiritual, haciendo hincapié en la confianza, que la Mater me cuidaba como la gallina cuida a sus pollitos".

. . . . "Durante un tiempo prolongado los compañeros de grupo se reían de mí, de mi oración, sobre todo que me quería saber y sentir pollito cobijado por la Mater".

. . . .Qué importancia tuvo en la vida del Fundador este acto? "Lo primero y más importante, saberme entregado totalmente a la Madre Santísima, en un acto jurídico devocional, la santidad como ideal de vida estaba involucrada en ese anhelo de consagrarme a Ella.

. . . . El modelo templario habría de ser en el futuro tan seriamente asumido, que daría paso a la creación del Oratorio Mariano, como pequeño templo popular, así como la Capillita de Schoensttat, para la conversión del pueblo en un pueblo que se va convirtiendo paulatinamente en pueblo de Dios.