Guía de las bendiciones de las comidas:

 

(Va siguiendo el orden del calendario litúrgico en la Oración de las Horas)

Calendario de Noviembre

Domingo 7 a sábado 13 Se reza en la 4ª semana (Corresponde al calendario litúrgico de Las Horas)

Domingo 14 a sábado 20 Se reza en la 1ª semana de noviembre.

Domingo 21 a sábado 27 Se reza en la 2ª semana de noviembre.

Domingo 28 a sábado 4 Se reza en la 3ª semana de noviembre.

Domingo 5 a sábado 11 Se reza en la 4ª semana de diciembre.

 

XI. NOVIEMBRE

XI. NOVIEMBRE.

Hemos sido llamados a constituir nuestra vida personal, familiar y del Oratorio Mariano, sobre la base de un Desafío; en la parte que nos corresponde, se trata de anhelar con todas las fuerzas la santidad, que la Madre y Reina nos va a conceder como don de santidad vivida en el heroísmo de fidelidad a Dios, si somos fieles.

A) 1ª SEMANA.

En el Oratorio Mariano se despierta una escuela de santos y santas; es el lugar sagrado de la presencia de María Santísima, que forma santos.

Domingo 1ª Semana litúrg. en Noviembre

1P 2,4-5 Acercándose a él, piedra viva, desechada por los hombres, pero elegida, preciosa ante Dios, también ustedes, como piedras vivas, entren en la construcción de un edificio espiritual, para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, aceptables a Dios por mediación de Jesucristo.

Te adoramos Santísima Trinidad, que en un domingo de Pentecostés robusteciste a tu Iglesia naciente santificándola con los dones del Espíritu Santo. Así como en el Oratorio, lugar santo de la presencia, nos alimentas con el espíritu de santidad, te rogamos nos alimentes con esta comida que nutre nuestro cuerpo, templo vivo preparado para la santidad. Amén.

Lunes 1ª Semana litúrg. en Noviembre

Lc 1,73-75 El juramento que juró a Abraham nuestro padre, de concedernos que, libres de manos enemigas, podamos servirle sin temor en santidad y justicia delante de él todos nuestros días.

Padre que nos has llenado de tus regalos preciosos en el Oratorio, lugar de la presencia de nuestra Madre; te pedimos que al alimentarnos con esta comida de cada día, nos des asimismo el don de la santidad vivido en las horas grises y triviales de cada día. Amén.

Martes 1ª Semana litúrg. en Noviembre

Mt 1,18-19 La generación de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de empezar a estar juntos, se encontró embarazada por obra del Espíritu Santo. Su marido José, como era justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió separarse de Ella en secreto.

San José, Padre y Protector de la Iglesia, que fuiste la mejor figura paternal humana, para tu Hijo, el Hijo del Padre, ayúdanos a ofrecer cada día nuestro esfuerzo para que la Madre se quede en nuestro Oratorio y forme santos, así como ahora nos concede el alimento del cuerpo y de la amistad. Amén.

Miércoles 1ª Semana litúrg. en Noviembre

2Co 4,6-7 El mismo Dios que dijo: De las tinieblas brille la luz, ha hecho brillar la luz en nuestros corazones, para irradiar el conocimiento de la gloria de Dios que está en la faz de Cristo. Pero llevamos este tesoro en vasijas de barro para que aparezca que esa fuerza tan extraordinaria es de Dios y no de nosotros.

Madre Santísima, con toda la Iglesia queremos alabar a Dios nuestro Padre; El nos quiere santos, aunque estamos hechos de barro: comemos solo productos salidos de la tierra... Quédate en nuestro Oratorio para formarnos como santos que alaben día y noche al Padre, nuestro Rey y Señor. Amén.

Jueves 1ª Semana litúrg. en Noviembre

1Co 12,31 ¡Aspiren a los carismas superiores! Y aun les voy a mostrar un camino más excelente. Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo caridad, soy como bronce que suena destemplado o címbalo que retiñe.

Jesús, Hijo de María, que entregaste tu cuerpo y tu sangre en la última Cena para hacernos santos y santas; haz que la Madre se quede en nuestro Oratorio, para formar santos y santas capaces de convertir su vida en una verdadera acción de gracias, así como ahora agradecemos estos alimentos. Amén.

Viernes 1ª Semana litúrg. en Noviembre

Lc 2,34-35 Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: « Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción - y a ti misma una espada te atravesará el alma! - a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones.»

Madre Santísima, atravesada por la espada de dolor, vemos espiritualmente a tu Hijo colgando atrozmente en la cruz; por eso hoy nuestra comida es un poco más frugal. Sin ofrenda y sacrificio no se forman los santos, que tú quieres formar. Amén.

Sábado 1ª Semana litúrg. en Noviembre

Mt 2,9-11 Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y he aquí que la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa; vieron al niño con María su madre y, postrándose, le adoraron.

Madre del Oratorio Mariano, hoy estamos llenos de optimismo; te alabamos, oh Madre, el Señor ha hecho maravillas en ti; te ha dado el don de formarte una escuela de santos y santas en el Oratorio Mariano, como lugar de tu presencia amorosa. Amén.

B) 2ª SEMANA.

Este pueblo tantas veces marginado tendrá que tener la posibilidad, que la Madre le llame a sus hijos e hijas para hacerlos santos, que no se desencarnan de la realidad secular.

Domingo 2ª Semana litúrg. en Noviembre

1P 2,9-10 Pero ustedes son linaje elegido, sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido, para anunciar las alabanzas de Aquel que los ha llamado de las tinieblas a su admirable luz ustedes que en un tiempo no eran pueblo y que ahora son el Pueblo de Dios, de los que antes no se tuvo compasión, pero ahora son compadecidos.

Padre, que nos has regalado a María Santísima para formar santos en nuestro Oratorio, para que la realidad popular quede marcada con estas personas que son heroicas en la fe, la esperanza y la caridad; danos también en estos alimentos el signo del alimento que hace santos... Amén.

Lunes 2ª Semana litúrg. en Noviembre

Jn 15,19-20 Si fueran del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero, como no son del mundo, porque yo al elegirlos los he sacado del mundo, por eso el mundo los odia. Acuérdense de la palabra que les he dicho: El siervo no es más que su señor. Si a mí me han perseguido, también los perseguirán a ustedes; si han guardado mi Palabra, también guardarán la de ustedes.

Te pedimos Jesús amado en este lunes, cuando empieza la semana laboral, que nuestra Madre Santísima forme santos y santas, que vivan la realidad común de la inmensa mayoría de las personas. Bendícenos estos alimentos que en su materialidad nos conectan a la mayoría del pueblo. Amén.

Martes 2ª Semana litúrg. en Noviembre

Mt 7,13-14 Entren por la entrada estrecha; porque ancha es la entrada y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella; pero ¡qué estrecha la entrada y qué angosto el camino que lleva a la Vida!; y poco son los que lo encuentran.

San José, te hiciste santo al lado de Jesús y de tu esposa María, luchando en el día a día por hacerte santo, obedeciendo en medio del pueblo al querer de Dios, el Señor. Al servirnos estos alimentos, te pedimos nos consigas de tu esposa, María, caminar sinceramente por el camino estrecho, angosto y empinado de la santidad. Amén.

Miércoles 2ª Semana litúrg. en Noviembre

Jn 17,15-18 Padre, no te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno. Ellos no son del mundo, como yo no soy del mundo. Santifícalos en la verdad: tu Palabra es verdad. Como tú me has enviado al mundo, yo también los he enviado al mundo.

Alabada seas María Santísima, Reina llena de gracia, que nos consigues poco a poco entrar por el camino de la santidad, que está profundamente enraizado en la realidad popular. Nos servimos estos alimentos con la bendición de Dios, conjuntamente con la gracia de hacernos santos. Amén.

Jueves 2ª Semana litúrg. en Noviembre

Mt 7,12-13 Por tanto, todo cuanto quieran que les hagan los hombres, háganselos también ustedes a ellos; porque ésta es la Ley y los Profetas. Entren por la puerta angosta; porque ancha es la entrada y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella.

Jesús, en la última Cena te quedaste enteramente con nosotros en la eucaristía, para hacernos santos de verdad. En medio del ajetreo del Pueblo, nos servimos estos alimentos procurando sinceramente tratar a los demás como nos gustaría que nos trataran a nosotros. Amén.

Viernes 2ª Semana litúrg. en Noviembre

 

Sal 104,27-29 Todos ellos de ti están esperando que les des a su tiempo su alimento; tú se lo das y ellos lo toman, abres tu mano y se sacian de bienes. Escondes tu rostro y se anonadan, les retiras su soplo, y expiran y a su polvo retornan.

Espíritu Santo que nos haces compenetrarnos del camino de Jesús en el vía crucis de su sufrimiento; al compartir entre hermanos nuestros alimentos, te rogamos que junto a estos alimentos nos obtengas la santificación en medio del mundo popular para que la Madre se quede en nuestro Oratorio. Amén.

Sábado 2ª Semana litúrg. en Noviembre

Mt 25,5-7 Como el novio tardara, se adormilaron todas y se durmieron. Pero a media noche se oyó un grito: "¡Ya está aquí el novio! ¡Salid a su encuentro!" Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas.

Como una fiesta bulliciosa, llena de alegría, la Iglesia te saluda, Madre, en este día sábado, como bendita entre todas las mujeres. Haznos aceptar tu llamada a hacernos santos al recibir estos alimentos preparados con generosidad; que todo el pueblo luche por la santidad tan añorada. Amén.

B) 3ª SEMANA.

La santidad la da el Señor gratuitamente, pero la da con la libre colaboración del hombre que ingresa por la puerta estrecha, que toma la cruz, aunque duela y cueste, tomada odológicamente día a día; esto también es gracia de Dios, que ya se dio plenamente en María Santísima.

Domingo 3ª Semana litúrg. en Noviembre

Sal 84,2-5 ¡Qué amables tus moradas, oh Señor Sebaot! Anhela mi alma y languidece tras de los atrios del Señor, mi corazón y mi carne gritan de alegría hacia el Dios vivo. ¡Tus altares, oh Señor Sebaot, rey mío y Dios mío!. Dichosos los que moran en tu casa, te alaban por siempre.

Padre, tú nos das gratuitamente aspirar a la santidad, cosa que de suyo, no podríamos hacer, si no la concedieras en tu bondad infinita a estos pobres seres humanos. Te adoramos gozosos en este domingo que nos regalas, junto a nuestros alimentos físicos, sabiendo que lo más grande es estar cerca de ti, habitar en tu casa, avanzando por el camino de la santidad. Amén.

Lunes 3ª Semana litúrg. en Noviembre

Jn 2,3-5 Y, como faltara vino, porque se había acabado el vino de la boda, le dice a Jesús su madre: « No tienen vino. » Jesús le responde: « ¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora. » Dice su madre a los sirvientes: « Hagan lo que él les diga. »

Te pedimos, Madre Santísima, que así como nos has conseguido estos alimentos, que nunca nos faltan, nos obtengas de tu Hijo Santísimo, que podamos colaborar odológicamente en el trabajo cotidiano, para hacernos santos, superar el pecado, luchar por nuestros modelos, vivir firmemente en la caridad. Haznos santos, Jesús, con la ayuda de tu Madre, haznos santos. Amén.

Martes 3ª Semana litúrg. en Noviembre

Sal 97,10-11 El Señor ama a los que el mal detestan, él guarda las almas de sus fieles y de la mano de los impíos los libra. La luz se alza para el justo, y para los de recto corazón la alegría.

Vamos alegres a la mesa, para satisfacer la necesidad de comer. Alegres venimos también a ofrecer nuestro empeño por ser santos, por llevar nuestra vida de cristianos marianos, en plena concordancia, es decir santos. Te ofrecemos, Madre, con mucho cariño nuestro esfuerzo de autosantificación. Amén.

Miércoles 3ª Semana litúrg. en Noviembre

Pr 6,6-9 Anda a ver a la hormiga, perezoso; fíjate en lo que hace, y aprende la lección: aunque no tiene patrón ni capataz que le dé órdenes, asegura su comida en el verano, la almacena durante la cosecha. ¡Basta ya de dormir, perezoso! ¡Basta ya de estar acostado!

Alabado seas, Espíritu Santo, que nos inundas a cada uno de nosotros con mil pequeñas y grandes iniciativas de actos que llevan hacia la santidad. Tu accionar se puede comparar a un hormiguero de incontables iniciativas santificadoras. Así como el comer va nutriendo millares de diminutas células de nuestro organismo que se sienten bien, con una sensación de bienestar físico, nútrenos Espíritu Santo en el camino de la santidad. Amén.

Jueves 3ª Semana litúrg. en Noviembre

Jn 6,51.55 Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida.

Jesús que nos entregas tu cuerpo en comida y tu sangre en bebida, ahora como en la última Cena te pedimos que vengas con tu Madre Santísima a ayudarnos, a hacernos compartir en caridad el pan de cada día, y crecer odológicamente en santidad. Que tratemos a los demás como quisiéramos que nos traten. Amén.

Viernes 3ª Semana litúrg. en Noviembre

Gn 3,13.16 Dijo, pues, el Señor a la mujer: « ¿Por qué lo has hecho? » Y contestó la mujer: « La serpiente me sedujo, y comí. » A la mujer le dijo: « Tantas haré tus fatigas cuantos sean tus embarazos: con dolor parirás los hijos. Hacia tu marido irá tu apetencia, y él te dominará.»

Madre, traspasada por la espada de dolor, junto a tu Hijo que sangra en la cruz, en estos momentos volvemos a alimentarnos para que nuestros cuerpos no desfallezcan; necesitamos más aun, el pan eucarístico, que va progresivamente creando canales de santidad en nosotros; nos lleva al heroísmo de la caridad, a hacer el bien a los demás así como queremos que nos lo hagan. Amén.

Sábado 3ª Semana litúrg. en Noviembre

Lc 12,6-7 « ¿No se venden cinco pajaritos por dos moneditas de cobre? Pues bien, ni uno de ellos está olvidado ante Dios. Hasta los cabellos de sus cabezas están todos contados. No teman; valen más que muchos pajaritos.

Padre celestial, como te regocijas con María, tu hija, la persona creada más cercana a ti, la predilecta; en Ella nos amas a todos y nos repartes como a los pajaritos, el pan y alimento de cada día. Aplaudimos llenos de felicidad por la obra maravillosa que es María. En Ella crece la esperanza de ser santos. Amén.

D) 4ª SEMANA.

La santidad no puede coexistir con la hipocresía, como los fariseos querían ser llamados y conocidos externamente como santos, pero sin serlo realmente en la profundo.

Domingo 4ª Semana litúrg. en Noviembre

Mt 23,28-29 Así también Uds., por fuera aparecen justos ante los hombres, pero por dentro estan llenos de hipocresía y de iniquidad. « ¡Ay de Uds., escribas y fariseos hipócritas, porque edifican los sepulcros de los profetas y adornan los monumentos de los justos. »

Santísima Trinidad, te adoramos santificando este día, también el momento en que nos alimentamos. Queremos servirte hay con santidad, no quedándonos en la hipocresía de un servicio externo desprovisto de verdadera fe, esperanza y caridad. La santidad de los fariseos distaba mucho de ser auténtica santidad; sus refecciones y comidas te eran desagradables. Haz que hoy al lado de María Santísima nos santifiquemos. Amén.

Lunes 4ª Semana litúrg. en Noviembre

1Cro 16,8-11 ¡Den gracias al Señor, aclamen su nombre, divulguen entre los pueblos sus hazañas! ¡Cántenle, salmodien para él, reciten todas sus maravillas! ¡Gloríense en su santo Nombre, se alegre el corazón de los que buscan al Señor! ¡Busquen al Señor y su fuerza, vayan tras su rostro sin descanso!

Madre Santísima, te queremos pedir que nos ayudes a luchar sinceramente por la santidad. Al sentarnos a la mesa para compartir el pan familiar, te rogamos que nos ayudes a estar alegres y serviciales, dejar el espacio a una auténtica colaboración y compartir con nuestros hermanos, desprovistos de hipocresías. Amén.

 

Martes 4ª Semana litúrg. en Noviembre

Tb 14,8 « Ahora, pues, hijos, yo les recomiendo que sirvan a Dios en verdad y hagan lo que es agradable en su presencia. Manden a sus hijos que practiquen la justicia y la limosna, que se acuerden de Dios y bendigan su Nombre en todo tiempo, en verdad y con todas sus fuerzas.

San José te sentabas a la mesa familiar en Nazaret, después de haberte ganado el pan con el sudor de tu frente para tu grupo familiar y también para ti. Te hiciste un auténtico santo, obediente y agradable en todo a Dios. Ayúdanos a tener una sincera caridad con nuestros hermanos. Amén.

Miércoles 4ª Semana litúrg. en Noviembre

Is 63,9-10 No fue un mensajero ni un ángel: él mismo en persona los liberó. Por su amor y su compasión él los rescató: los levantó y los llevó todos los días desde siempre. Pero ellos se rebelaron y contristaron a su Espíritu Santo, y él se convirtió en su enemigo, guerreó contra ellos.

Espíritu Santo alabado seas eternamente en nuestras vidas; que nunca te contristemos oponiéndonos a tu obra santificadora. Al servirnos estos alimentos, haz que lo hagamos sinceramente unidos y compartiendo con santidad la vida familiar. Amén.

Jueves 4ª Semana litúrg. en Noviembre

Mt 28,19-20 Vayan y hagan discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a guardar todo lo que yo les he mandado. Y miren que yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo.

Jesús, maestro muy amado, Señor de la última Cena, nos disponemos a servirnos nuestros alimentos, pidiéndote que estés con nosotros acompañándonos, como a los peregrinos de Emaús, pidiéndote que nos ayudes a aspirar a la santidad, sin hipocresías sino de verdad. Amén.

Viernes 4ª Semana litúrg. en Noviembre

1Co 3,9-10 Somos colaboradores de Dios y ustedes, campo de Dios, edificación de Dios. Conforme a la gracia de Dios que me fue dada, yo, como buen arquitecto, puse el cimiento, y otro construye encima. ¡Mire cada cual cómo construye!

Madre y Reina del Calvario, que triunfas en tu debilidad, que eres más Colaboradora que nunca junto a la cruz y también comienzas a ser Madre de la Iglesia en el testamento de Jesús; al servirnos nuestros alimentos haz que podamos hacer pequeños sacrificios, que nos ayuden a ir creciendo en una santidad auténtica. Amén.

Sábado 4ª Semana litúrg. en Noviembre

St 1,25-27 El que considera atentamente la Ley perfecta de la libertad y se mantiene firme, no como oyente olvidadizo sino como cumplidor de ella, ése, practicándola, será feliz. La religión pura e intachable ante Dios Padre es ésta: visitar a los huérfanos y a las viudas en su tribulación y conservarse incontaminado del mundo.

Espíritu Santo que has hecho llena de gracia a María Santísima, nos regocijamos y aplaudimos de todo corazón por la grandeza de tu obra en Ella; felices te suplicamos que podamos hacernos santos marianos. Junto a la comida que vamos a servirnos, nos aseguras el alimento que santifica. Amén.

XII. DICIEMBRE.

La radicación se dio como una promesa ante la situación difícil y ruinosa, similar a Belén por la falta de medios. La promesa fue en primer lugar de María Santísima, en segundo lugar de la familia del Oratorio, siguiendo a su fundador.

 

D) 4ª SEMANA.

Los preparativos para el nacimiento de Jesús están en su apogeo. El Señor ya viene; pero en los corazones no hay apertura y por lo mismo tampoco hay apertura de las casas. Para que la radicación funcione tiene que haber primero una firme y estable disposición de que la Madre se radique en el corazón de cada uno.

 

Domingo 4ª Semana litúrg. en Diciembre

 

Dt 6,4-6 Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios es el único. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. Queden en tu corazón estas palabras que yo te enseño hoy.

Padre Santo, tus planes de amor y misericordia preparan un lugar humilde a tu Hijo que va a nacer en Belén. Te adoramos, te alabamos, te amamos mucho, te amamos con toda nuestra fuerza y toda nuestra mente, más que todo lo que existe en este mundo y se pone a nuestro alcance. En ti estos alimentos se vuelven gozosos, en ti la radicación de nuestra Madre se hace definitiva, santificando el lugar de nuestro Oratorio. Amén.

Lunes 4ª Semana litúrg. en Diciembre

Jos 3,3-4 Y dieron al pueblo esta orden: « Cuando vean el arca de la alianza del Señor nuestro Dios y a los sacerdotes levitas que la llevan, partirán del sitio donde están e irán tras ella, para que sepan qué camino han de seguir, pues no han pasado nunca hasta ahora por este camino.

Los ajetreos finales para preparar la fiesta de Navidad están llegando a su apogeo; Jesús Niño, vas a nacer y no hay lugar para ti. El pueblo está cerrado, no tienes cabida. En el Oratorio, por la radicación en el lugar santo, te pedimos que no cese la presencia de tu Madre que te trae el Pueblo. Amén.

 

Martes 4ª Semana litúrg. en Diciembre

 

1Cro 22,5-6 David se decía: « Mi hijo Salomón es todavía joven y débil, y la Casa que ha de edificarse para el Señor debe ser grandiosa. Así que le haré yo los preparativos. » Hizo David, en efecto, grandes preparativos antes de su muerte. Después llamó a su hijo Salomón y le mandó que edificase una Casa para el Señor, el Dios de Israel.

Y no hubo lugar en la posada. Los preparativos al nacimiento de Jesús se encontraron con la hipocresía, con las mentiras y las conveniencias del egoísmo. Al compartir nuestro alimento, queremos superar esa falta de autenticidad y acogerte, Madre, que nos traes con San José, al Niño que va a nacer. Radícate en nuestro Oratorio y en muchos, en miles y miles de oratorios. Amén.

 

Miércoles 4ª Semana litúrg. en Diciembre

 

Lc 1,41-42 Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: « Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?

 

Solamente en la fuerza y amor que nos brindas, Espíritu Santo, es que podemos recibir auténticamente a María y José trayendo al Niño pronto a nacer. Al comer nuestros alimentos no queremos hacerlo sin acoger auténticamente con la radicación, tu presencia eficaz en la imagen y lugar de la Madre Santísima. Haz que la madre no se tenga que marchar nunca más de nuestros oratorios. Amén.

 

Jueves 4ª Semana litúrg. en Diciembre

 

Sal 27,4-5 Una cosa he pedido al Señor, una cosa estoy buscando: morar en la Casa del Señor, todos los días de mi vida, para gustar la dulzura del Señor y cuidar de su Templo. Que él me dará cobijo en su cabaña en día de desdicha; me esconderá en lo oculto de su tienda, sobre una roca me levantará.

 

Jesús, maravillosamente presente en la eucaristía, oculto y presente, como ibas presente y oculto en el ceno de tu Madre, ya pronto a nacer. Al comer estos alimentos te rogamos que no dejes de estar presente en nuestros oraciones por medio de la radicación, no solamente en la imagen sino en los lugares donde está la presencia de tu Madre Santísima, trayéndonos la gracia navideña. Amén.

 

Viernes 4ª Semana litúrg. en Diciembre

 

Sb 16,20-21 A tu pueblo le alimentaste con manjar de ángeles; les suministraste, sin cesar desde el cielo un pan ya preparado que podía brindar todas las delicias y satisfacer todos los gustos. El sustento que les dabas revelaba tu dulzura con tus hijos.

 

Madre dolorosa, dulzura de nuestras cruces, te preparabas con el sufrimiento de las puertas cerradas, los corazones cerrados por la indiferencia y la hipocresía. Al pedirte la bendición de nuestros alimentos queremos que vengas a nuestro Oratorio y queremos ofrecerte no solo la imagen con Desafío sino también el lugar para que te radiques para siempre. Amén.

 

Sábado 4ª Semana litúrg. en Diciembre

 

Ha 3,3-4 Viene Dios de Temán, el Santo, del monte Parán. Su majestad cubre los cielos, de su gloria está llena la tierra. Su fulgor es como la luz, rayos tiene que saltan de su mano, allí se oculta su poder.

 

Con un corazón sincero, sin hipocresías, cantamos felices las glorias que el Señor ha puesto en ti. Con toda la Iglesia reunida en la Navidad, te suplicamos que acojas nuestro pedido de radicación y hagas más posible tu presencia no solo en la imagen sino en el lugar. Compartimos pues nuestros alimentos en un ambiente de gozosa presencia navideña. Amén.