Radicación de la Virgen Santísima

en el Oratorio de María Reina

 

. . . .¿Qué es una radicación?

. . . .Para contestar esta pregunta de introducción al Oratorio Mariano, hay que observar la historia de nuestra familia; el Oratorio tiene por medio de su fundador raíces independientes, pero finalmente raíces, en la doble experiencia de San Bartolomé Longo, en la ciudad de Pompeya y la del Padre José Kentenich en el valle de Vallendar junto al Rhin en Schöenstatt.

. . . .Ambos, inspirados por el Espíritu Santo, invocaron a la Madre Santísima del Señor, a que se estableciera en sus respectivos lugares.

. . . .La historia nos muestra que efectivamente la Virgen María tomó posesión de Pompeya y de Schöenstatt. Por lo tanto, no es una ley de culto mariológico privativa de Pompeya o de Schöenstatt. Uno puede invocarla a que tome posesión de ciertos lugares; ahora es verdad también que Ella no está obligada a tomar posesión de un lugar, en que no sea del agrado de su Hijo. Es decir, cualquiera puede pedirlo, pero de ahí a que se transforme realmente en un santuario de la gracia, es otra cosa; hay que esperar los resultados.

. . . .El Oratorio empezó en forma más modesta llamando a la Madre a establecerse en una imagen y que la imagen donde estaba, santificara indirectamente el lugar. Después del terremoto de marzo de 1985, las casas de adobe de Santiago y en las cercanías del Oratorio Central, se vieron muy damnificadas.

. . . .Las paredes de las casas antiguas, hechas de adobe, no resistieron y fueron demolidas, muchas de esas casas similares a la del Oratorio Central, incluso algunas más nuevas, más modernas, también tuvieron que entrar en proceso de demolición.

. . . .De modo admirable en el Oratorio Central no hubo signo de ruina, pero los ingenieros que consultamos dijeron que era un peligro e irresponsabilidad seguir en esa casa. Esto nos llevó a tomar la dolorosa decisión de demoler también nuestra casa, por no poder acarrear con el riesgo de un accidente y muerte de personas por testarudez y falta de fe en la transoperancia divina, que estaba señalando por los signos externos la necesidad de demoler.

. . . .Fue terrible. Una dolorosa decisión; significaba sacar la imagen de la Madre Santísima que nos acompañaba desde el 29 de junio de 1971 como imagen de gracia y llevarla a otro lugar. También habíamos tenido que salir de la casa de Grajales en 1971, después de Vergara en 1974 y ahora de nuevo, por tercera vez, de Sazié.

. . . .Consultada la familia presente ese día 23 de diciembre de 1987, en las vísperas de la Navidad, tomamos juntos la decisión de demoler la casa del Oratorio, por lo tanto sacar la imagen y llevarla transitoriamente a Carrera, (donde viven actualmente los padres que trabajan en Santiago), donde iba a permanecer históricamente hasta el 29 de junio de 1989, el año sacerdotal.

. . . .Y con ocasión de este traslado, tomamos asimismo la decisión de prometer radicarla en Sazié apenas estuvieran las condiciones, bajo la promesa de nunca más sacarla de ahí en cuanto dependiera de nosotros. Era una radicación, la primera Radicación en el Oratorio Mariano.

. . . .Sus elementos constitutivos principales son:

1. Un acto especial de devoción mariana.

2. Un pedido y compromiso de hacer todo lo posible para que el mismo lugar donde está la imagen le pertenezca a la Madre definitivamente aunque haya que luchar y sacrificar muchas cosas por ello.

3. El lugar mismo se va haciendo más y más santo, como lo vimos en las distintas apariciones marianas, tanto en La Salette, Lourdes, Fátima, Nuestra Señora de Guadalupe en México, en el Tepeyac, en Pompeya y en Schöenstatt, amén de muchísimos lugares santos marianos, que son lugares de peregrinación.

. . . .Ahora nos introducimos en la radicación de la Madre y Reina Santísima en María Reina.

. . . .En la primavera de 1978, recibí una locución en el oído interior derecho, tan fuerte que me pareció que alguien había hablado en la calle por donde iba caminando, me volví para atrás pero no había nadie. Mi oído registró una voz femenina que me decía "cómprame una tierra donde yo pueda ser Reina".

. . . .Obedecí a esa voz que me parecía inconfundible; y aunque como profesor de religión con tres o cuatro mañanas de trabajo, jamás iba a tener dinero para comprar algo más sólico, ocurrió misteriosamente que pudimos ser los propietarios de este lugar que ahora va a recibir la gracia de la radicación, como colofón de tantas gracias que hemos recibido.

. . . .Al poco tiempo estábamos comprando los derechos para comprar la parcela 42 de María Reina, algo admirable e insospechado. Han pasado varios años desde que las hermanas contemplativas primero, y después las hermanas apostólicas, las hermanas misioneras, yo mismo y los hermanos de la misión nos fuimos a vivir a María Reina. Hemos visto, con nuestros propios ojos cómo va creciendo este lugar, aunque la falta de medios económicos es patente; sin embargo, todo se va dando. Ahora se trata de hacer la radicación.

. . . .La Madre Santísima, no solo se va a establecer en la imagen de gracia del Oratorio de María Reina, sino que el lugar mismo del Oratorio va a quedar santificado, de modo que la profecía dada por el Señor a Moisés en el libro del Éxodo: "quítate el calzado porque la tierra que pisas es tierra santa", también se refiere a nosotros en María Reina a partir del 6 de noviembre recién pasado.

. . . .Estamos ante un momento histórico de gran envergadura, para nuestra familia. Es el cumplimiento por nuestra parte de la locución "cómprame una tierra donde yo pueda ser Reina" no sola la compra física, económica, sino conseguir de nuestra parte que la tierra sea realmente de Ella por este acto de devoción que es una Radicación, y por otra parte, el más importante, Ella, la Reina Santísima va a manifestar los poderes insospechables, que le comunica su Hijo, actuando en el santo lugar, haciendo patente su poder de Madre, Patrona y Reina.