HOJA CANTOS NOVENA

CELEBRACION EXTERNA

 

1.- YO ME CONSAGRO A MARIA

I

Yo me consagro a María, al Corazón de María,

yo le consagro mi alma, mi cuerpo y toda mi vida.

 

CORO:

Jesús, por María a Jesús,

Jesús nos ha llamado,

por María, a la Luz.

II

La Virgen está en el Cielo, junto a su Hijo querido.

Le doy mi amor por entero, llévame, Madre, contigo.

III

Que viva nuestro Oratorio, en tus brazos, como el Niño.

Oro, oro, es puro oro, este Oratorio mío.

 

2.- ANTORCHA DE MARIA

Antorcha de María, Candela al viento,

como una flor de luz, en ímpetu ardiente.

 

3.- CONQUISTADOR DEL MONTE

Conquistador del monte,

con tu cruz al hombro,

a subir, a subir, siempre a subir,

María a tu lado, siempre a subir.

I

Sudor, polvo y camino,

tus pasos firmes y confiados,

desafiando al sol y al miedo,

avanzan penosos, pero avanzan,

entre mil bocas que te gritan.

II

Y nosotros a tu lado,

con Ella vamos por tu senda,

sin temor de abismos abiertos;

María nos toma con su mano

y su presencia nos cobija.

III

Se quedaron aterrados

aquellos bravos capitanes,

con sus propios planes e ideales,

aparte de Ti había muerte,

fueron cayendo uno a uno.

 

4.- SI, MADRE MIA, SI

Sí, Madre mía, sí,

lo que quieras Madre mía, sí.

Tus manos en mis manos,

tus ojos en mis ojos,

aquí te entrego la llave de mi vida;

quédate, Madre, en nuestro Oratorio.

 

5.- VIVA, VIVA MARIA

Viva, viva María, viva, viva María,

Tú eres nuestra alegría,

Virgen Madre querida.

Bienaventurada Tú,

que fuiste pobre de adentro

y el Señor obró en Ti

maravillas, maravillas.

 

6.- ESTOY CAMBIANDO

Estoy cambiando en un nuevo ser,

yo no sé lo que me está pasando

al visitarte, Madre, que parece

que fuera otro, que en mí la sonrisa

se ha vuelto sincera,

desde que entré en este Oratorio.

Y en mis ojos hay fe,

y en mis palabras, amor.

Gracias, Dios mío, gracias por María.

 

7.- MARIA, ERES LA MAS BENDITA

María, eres la más bendita

entre todas las mujeres.

Te alaban los santos,

te alaban los ángeles.

Eres el canto más suave

de todo el Universo.

De Ti nació el Rey

que nos salvó para siempre.

 

8.- MADRE, PROTEGE A TU PUEBLO

Madre, protege a tu Pueblo en medio del peligro,

cuando las dificultades

nos hagan flaquear,

iremos contigo, Madre, contigo.

I

A tu lado marchamos cantando,

aunque el bramar de cañones turbe la noche,

por Ti, Madre, camina este Pueblo,

detrás de tu estrella.

II

Y seremos testigos de Cristo,

guiados por Ti, Madre Santa,

vamos marchando,

felices entregamos la sangre,

por Ti, nuestra vida.

III

Estos hombres juraron tu Nombre,

con sangre firmaron tu pacto;

hoy empezamos, contigo,

a construir este mundo

de alegre esperanza.

 

9.- LA SEMILLA QUE NO MUERE

Una cosa es muy cierta

para nuestro Oratorio,

y en esto no cedemos:

la semilla que no muere

se queda sola y no da su fruto,

ni se convierte en un nuevo ser.

Nosotros queremos abrazar fuertemente tu Cruz,

aunque nos marginen como locos y necios.

Con María tomamos tu Cruz.