HOJA CANTOS NOVENA
CELEBRACION EXTERNA
11.- ORACION DEL DESAFIO
Madre: ¿Cómo podría olvidarme de Ti?
¡Cuántas cosas
has hecho por nosotros!
Te hemos pedido bendiciones
a través de nuestro Oratorio.
¡Y cuánto nos has regalado!
Madre:
"¿Cómo podría olvidarme de Ti?
Desde el Desafío
del 29 de junio de 1971,
hemos ido sintiendo cada vez más que Tú estás acá,
que te has quedado
en nuestro Oratorio
donde quiera que esté.
Esa fue tu respuesta de amor
a nuestro Desafío
y a nuestro respaldo de amor.
Madre: ¿Cómo podría olvidarme de Ti?
Ahora te pedimos más aún:
necesitamos construir
nuestra comunidad
del Oratorio, danos, por eso, santos;
danos personas auténticas,
vivificadas por la gracia
de Cristo. Danos
personalidades auténticas,
formadoras de un auténtico orden social;
de una comunidad auténtica
que sea la base
de la gran primavera
que ha de venir.
Madre: ¿Cómo no confiar en Ti?
Y repetimos el Desafío,
esta vez más hondamente
desde el 3 de noviembre de 1972:
"Madre: lleno de audacia
me atrevo a pedirte
que te vayas del Oratorio
el día que no haya
ningún hijo tuyo
que aspire sinceramente
a la santidad:
a ser un auténtico mariano".
Madre: ¿Cómo podría olvidarme de Ti?
Creo, Madre, ardientemente
que Tú te encargarás
de hacer nacer acá,
en tu Oratorio,
santos de nuestro pueblo
para la Iglesia. Amén.
Madre: ¿Cómo podría olvidarme de Ti?