RITO DE LA RADICACIÓN

En Córdoba, Oratorio Central argentino

1.- Procesión hacia el altar llevando los

símbolos

Guionista: Estamos de fiesta; la alegría y el nerviosismo ante un hecho tan grande, se entremezclan. Es la radicación de nuestra Madre Santísima en el Oratorio, lo que nos llena de gozo. Cantemos Construimos primero.

Guionista: La primera parte de nuestra ceremonia de radicación retoma la historia santa de nuestro movimiento, viéndola desde la perspectiva de este pedido de fe y devoción para que Ella se establezca en forma definitiva, como una radicación no solo en la imagen santa sino también en el lugar, que se irá haciendo más y más santo con el correr del tiempo.

. . . .a) Grupos marianos: corazón.

. . . .Un joven representando los jóvenes que estaban en la primera piedra fundacional.

. . . .Se recuerda expresamente a Rubén Cárcamo.

Guionista: Un joven de los grupos marianos llevará el corazón, que representa la primera piedra fundacional.

Lector: Con un grupo de jóvenes se hizo el primer desafío; nuestro fundador tenía un gran deseo de formar un oratorio con la presencia de María en nuestra imagen. Y su pedido involucraba a los jóvenes: deberían poner su parte. Asegurar el funcionamiento práctico de grupos marianos de autoeducación. En uno de ellos, con los años, iba a ingresar en la lejana localidad de Liquiñe, Rubén Cárcamo, un futuro santo, si Dios quiere.

Coro Hablado: Quédate Madre en nuestro Oratorio.

 

. . . .b) Santidad de sus miembros: llave.

Guionista: Un matrimonio representando a Bernardita Correa como cúspide espiritual de la pareja en nuestro Oratorio, quien vivió heroicamente su vida matrimonial, lleva la llave, para indicar que la radicación nos pide santidad.

Lector: El Santo Padre está permanentemente recordándole a la Iglesia que no solamente los pastores: obispos, presbíteros y diáconos, deben aspirar a la santidad, asimismo con los religiosos. La radicación nos pide laicos santos. Ojalá que en estos momentos haya aquí matrimonios que un día la Iglesia reconozca como santos.

Coro Hablado: Madre, quédate en nuestro Oratorio. Danos santos con esta radicación.

. . . .c) Pedido de la cruz: crucifijo.

Guionista: Un consagrado del Oratorio, recordando expresamente a Rubén Ninim (don Oscar Acuña) quien ofreció sus sufrimientos muy duros, ocasionados por un cáncer terminal muy doloroso, los ofreció por la familia argentina.

Lector: Una radicación requiere mucha presencia de la gracia de Dios. En nuestro Oratorio no quiere darla si antes no hay un respaldo, que la misma gracia divina lo pone en la libre cooperación humana. Este respaldo está en la cruz asumida, como ocurrió ya acá en el caso de don Rubén Ninim, que al ofrecimiento de ser un capitán en el Oratorio argentino, entregando libremente sus sufrimientos, aceptó generosamente hacerlo como un devoto fiel de Jesús de la misericordia, que le había dado a la Madre del Oratorio.

Coro Hablado: Las semillas que no mueren, no pueden dar fruto. Sin cruz no hay radicación verdadera.

. . . .d) Envío: cáliz del envío.

Guionista: Una misionera laica, lleva el Cáliz del Envío expresando de esta manera a aquellos jóvenes que partieron del Oratorio Central en Chile, para empezar la misión acá en Córdoba, hace diez años atrás, el 18 de mayo, ocasión en que se dio la 7ª piedra fundacional de nuestro Oratorio. Partió el primer grupo misionero.

Coro Hablado: Nuestro oratorio tiene que ser misionero. La radicación nos lleva a la misión.

2.- ¿Qué es la radicación? Imagen y lugar santo.

. . . .a) Lecturas bíblicas

Guionista: La lectura del sueño de Jacob, en el lugar santo de Betel, nos lleva a meditar en la grandeza de la radicación de la Madre en su Oratorio.

1ª Lectura tomada del Génesis: Gn 28,10-19

Jacob partió de Berseba y se dirigió hacia Jarán, llegó a un lugar, y se detuvo en él para pasar la noche, porque ya se había puesto el sol. Tomó una de las piedras del lugar, se la puso como almohada y se acostó allí. Entonces tuvo un sueño: vio una escalinata que estaba apoyada sobre la tierra, y cuyo extremo superior tocaba el cielo. Por ella subían y bajaban ángeles de Dios. Y el Señor, de pie junto a él, le decía: «Yo soy el señor, el Dios de Abraham, tu padre, y el Dios de Isaac. A ti y a tu descendencia les daré la tierra donde estás acostado. Tu descendencia será numerosa como el polvo de la tierra; te extenderás hacia el este y el oeste, el norte y el sur; y por ti y tu descendencia, se bendecirán todas las familias de la tierra. Yo estoy contigo: te protegeré dondequiera que vayas, y te haré volver a esta tierra. No te abandonaré hasta haber cumplido todo lo que te prometo». Jacob se despertó de su sueño y exclamó" "¡Verdaderamente el Señor está en este lugar, y yo no lo sabía!". Y lleno de temor, añadió: "¡Qué temible es este lugar! Es nada menos que la casa de Dios y la puerta del cielo". Y a ese lugar, que antes se llamaba luz, lo llamó Betel, que significa "Casa de Dios".

Salmo Responsorial: Sal 121, 1-9

Guionista: El salmista nos expresa el gozo, alegría y regocijo por la peregrinación hacia el lugar santo.

Resp. ¡Qué alegría cuando me dijeron:

"Vamos a la Casa del Señor"!

Nuestros pies ya están pisando

tus umbrales, Jerusalén. Jerusalén, que fuiste construida

como ciudad bien compacta y armoniosa.

Allí suben las tribus,

las tribus del Señor

-según es norma en Israel-

para celebrar el nombre del Señor.

¡Haya paz en tus muros

y seguridad en tus habitaciones!".

Por amor a mis hermanos y amigos,

diré: "La paz esté contigo".

Por amor a la Casa del Señor, nuestro Dios,

buscaré tu felicidad.

Guionista: La radicación nos ayuda a hacer más vivo la maravillosa realidad de que nosotros mismos somos templos vivos de Dios, como nos enseña esta carta de los Efesios que vamos a leer.

 

2ª Lectura tomada de la Carta de San Pablo a los Efesios: Ef 2,19-22

Ustedes ya no son extranjeros ni huéspedes, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. Ustedes están edificados sobre los apóstoles y los profetas, que son los cimientos, mientras que la piedra angular es el mismo Jesucristo. En él, todo el edificio, bien trabado, va creciendo para constituir un templo santo en el Señor. En él, también ustedes son incorporados al edificio, para llegar a ser una morada de Dios en el Espíritu.

Guionista: Así como Isabel admirada por la presencia admirable de María, la Madre del Señor, que ha venido a visitarla, el Oratorio no deja de llamarla bendita y dichosa entre todas las mujeres, como parte de todas las generaciones.

Lectura del Santo Evangelio tomado de San Lucas: Lc 1,39-48

En aquellos días, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó: "¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor". María dijo entonces: "Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque el miró con bondad la pequeñez de tu servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo!

. . . .b) Explicación:

Guionista: El compromiso de la radicación significa que la Madre Santísima no se puede mover más de acá. Nosotros tenemos, por la ayuda de la gracia divina, que esforzarnos y comprometernos a que esto suceda así. Este tiene que ser su Oratorio Central argentino.

Coro Hablado: Madre, no te vayas nunca.

Guionista: Nos comprometemos a venir a visitar continuamente este lugar de la radicación de nuestra Madre y Reina. Tenemos que respaldarlo con nuestras oraciones y sacrificios, con nuestra asidua asistencia a los grupos marianos de autoeducación, con el esfuerzo cotidiano con nuestras metas y grados. Avanzar y avanzar, no quedarnos nunca atrás.

Coro Hablado: Avanzar, avanzar, no quedarnos nunca atrás.

Guionista: Poco a poco la Madre Santísima nos va a pedir que haya una peregrinación continua hacia este lugar que se irá haciendo más y más santo. El Señor le dijo a Moisés que se quitara el calzado porque estaba pisando tierra santa. Nosotros sabemos que después de este día, por la radicación, nuestro Oratorio se va a ir transformando en un lugar muy santo. La presencia de la Madre en este lugar se irá haciendo notar. Ella quiere estar aquí y señalar caminos de verdad.

Coro Hablado: Nosotros respaldaremos tu presencia, Madre Santa.

Guionista: A partir de este Oratorio irán surgiendo muchos otros oratorios en distintos lugares, que asegurarán la presencia misericordiosa de Jesús y María Santísima en nuestra familia. El Espíritu Santo hará maravillas. Los santos ángeles, como en Betel, subirán y bajarán en este lugar de la radicación.

Coro Hablado: Desde tu radicación en el Oratorio, seremos tus enviados a la misión.

3.- Radicación: consagración del lugar santo.

. . . .a) Compromiso de la dedicación definitiva del lugar

Guionista: Leemos en la carta del P. Fundador del año 1980, en el número 36: "Bajo el título: "Una carta de Radicación": "El Oratorio Central ya no se muda nunca más después de este acto con que te llamamos con ocasión de la Navidad del Año Mariano, a establecerte en medio de nuestra pobreza y desvalimiento, es un Pacto contigo en el lugar, no solamente con la imagen (principalmente) sino también con el lugar (secundariamente...) por eso construir nuestro Oratorio Mariano en el lugar de su Radicación será una exigencia secundaria pero perteneciente esencialmente al núcleo de la espiritualidad del Oratorio Mariano "Construimos primero nuestro Oratorio Mariano, después vendrá lo demás..." En nuestro Oratorio Mariano argentino queremos hacer algo similar: que la Madre Santísima no solamente se quede actuando en la Imagen como lo hacia desde los tiempos en que estaba en el Obrador, de la ex Cooperativa San Martín de Porres, sino en el mismo lugar del Oratorio Central acá.

Coro Hablado: El Oratorio Mariano central argentino nunca más se va a cambiar de lugar.

. . . .b) Compromiso de la vinculación local.

Guionista: Han pasado ya diez años de la llegada de los misioneros del Oratorio Mariano acá a nuestra comunidad. Nosotros sabemos que la Madre Santísima quiere que la vengamos a visitar constantemente. Nos queremos comprometer, por lo tanto a no dejarla sola en su Oratorio sino a venir a visitarla lo más que podamos.

Coro Hablado: Nos comprometemos a venir asiduamente a tu Oratorio.

. . . .c) Compromiso de la peregrinación

Guionista: Tanto en Lourdes como en Fátima, la Madre Santísima ha manifestado querer un movimiento de peregrinación. Con la Radicación nuestro Oratorio se va a convertirse además en un movimiento de peregrinos. La Madre y Reina quiere atraer a su pueblo que venga a visitarla, a confiarle sus carencias y necesidades.

Coro Hablado: Vendremos confiados en ti, Madre, como peregrinos a tu Oratorio.

 

. . . .d) Oración de la Radicación.

Guionista: Nos enseñaba nuestro Padre Fundador en la "Charla del 29 junio 1996, en el Colegio SSCC Alameda" que por María Santísima vamos a Jesús: "Es doctrina permanente de la Iglesia que María nos lleva a Jesús. Es el camino más seguro, más rápido y más perfecto para llegar a Jesús. Además, significa cumplir la voluntad de Jesús implícita en su testamento: "Discípulo, esa es tu Madre..."(Jn.19,27). Se basa en que el Señor estará presente en su Iglesia hasta el fin del mundo: "Estaré todos los días hasta el fin del mundo"(Mt.28,20). Por eso, por María nosotros nos unimos con Jesús que está siempre presente en su Iglesia hasta el fin del mundo. juntos pronunciemos la oración de la Radicación.

Madre amorosa que te has radicado

en el Primer Oratorio Central,

queremos que te radiques

en muchos otros más, también en el nuestro,

que hoy estamos consagrando en la Radicación.

Te consagramos a perpetuidad este lugar santo,

porque lo quieres,

para que Tú manifiestes

la realeza de Cristo sobre la tierra

para que puedas poseerla sin que haya

ningún poder que pueda quitártela.

En primer lugar nos consagramos a ti

en cada oratorio, cada grupo

cada hermano y hermana,

en cada miembro de esta familia,

te suplicamos, llenos de confianza,

que te radiques definitivamente en nosotros.

 

 

Acta de Radicación:

"Madre Santísima,

Madre del Oratorio Mariano argentino,

Madre del Pueblo de Dios,

radícate en nuestro Oratorio

Central de Madre Sierra para siempre,

y nosotros respaldaremos tu radicación,

esforzándonos por construir los templos vivos

que somos cada uno, y por la construcción material

de tu Oratorio Central.

Que con tu ayuda podamos preparar una digna morada

a ti, Madre del Pueblo, especialmente de los pobres

que debe convertirse en Pueblo de Dios.

Tú eres la que explicas

nuestra identidad más profunda como familia,

es tu presencia en la Imagen y

ahora también en el lugar santo,

la que el Señor nos ha regalado

y que nos lleva a descubrir una fuerte voluntad

de seguir luchando para salir adelante,

con la gracia divina que nos mueve y ayuda

pese a las inmensas dificultades y escollos

de la vida del mundo actual.

Haznos defender y luchar

por la expansión de tu Oratorio

por toda la faz de la tierra.

Amén.