La enseñanza del tsunami en el sudeste asiático

 

. . . .Todos hemos sabido del tremendo maremoto que se produjo en el Sudeste Asiático. Gigantescas olas provocadas por un masivo terremoto originado en el Océano Índico barrieron las costas desde Indonesia hasta la India, dejando al menos 5.000 muertos en un primer momento. Después la cifra se fue elevando atrozmente. Era un acabo de mundo.

. . . .Los informes indicaron en un primer momento que Sri Lanka, el sur de la India y el oeste de Indonesia habían sido los más afectados, con miles de muertos y heridos y millones de desplazados.

. . . .Entre las víctimas hay muchos turistas occidentales, pues toda la región está abarrotada de centros de veraneo, en esta época en plena temporada alta.

. . . .El Centro de Prospección Geológica de los Estados Unidos señaló que el terremoto tuvo una magnitud de 8,9 grados en la escala de Richter, con epicentro frente a la costa noroeste de Sumatra.

. . . .La intensidad del terremoto -ocurrido poco antes de las 7 de la manaña- lo convierte en el mayor registrado en el mundo en los últimos cuarenta años.

. . . .El temblor principal fue seguido por al menos nueve réplicas, que generaron una serie de inmensas olas marinas -denominadas tsunamis, palabra japonesa compuesta de tsu que significa puerto y nami cuyo significado es ola- en un frente de miles de kilómetros de extensión. Colin Powell, secretario de defensa de USA sobrevoló en parte la región, y declaró que jamás había visto un daño y ruina tan grave como la que se produjo en esta ocasión.

. . . .En algunas zonas costeras de Indonesia los lugareños relatan que una pared de agua de unos 10 metros de altura barrió todo lo que encontraba a su paso.

. . . .Testigos presenciales en un centro turístico de la provincia noroccidental de Aceh afirman haber visto cuerpos colgados de los árboles. Según Powell esta es la región más damnificada...

.i . . .Nos preguntamos por qué Dios deja pasar estos terribles hechos de la naturaleza. La Escritura nos deja entrever que debemos mejorar nuestra vida porque si no pereceremos igual. Aunque después de tantas experiencias podemos sentirnos más seguros como decía un articulista de esos días. Sin embargo es tan terrible la fuerza desencadenada, imaginemos una ola de diez metros de alto, que nos viene persiguiendo mientras tratamos de ponernos a salvo.

_. . . .Luc 13, 1-9 Llegaron algunos que le contaron a Jesús lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios. Les respondió Jesús: « ¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo. O aquellos dieciocho sobre los que se desplomó la torre de Siloé matándolos, ¿pensáis que eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo. » Les dijo esta parábola: « Un hombre tenía plantada una higuera en su viña, y fue a buscar fruto en ella y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: "Ya hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro; córtala; ¿para qué va a cansar la tierra?" Pero él le respondió: "Señor, déjala por este año todavía y mientras tanto cavaré a su alrededor y echaré abono, por si da fruto en adelante; y si no da, la cortas." »

. . . .El horror de las noticias del sudeste asiático se ha estado clarificando y abultando cada vez más. Cerca de cien mil personas murieron en Aceh, la zona más afectada por el tsunami, y un millón se quedaron sin hogar. Es verdad que a nosotros nos conmovió la noticia porque murió una chilena, Patricia Cooper, y supimos que su cadáver fue encontrado e incluso se le hizo un funeral, por eso nos impresiona particularmente. Pero la verdad es que la capacidad de interesarnos por un hecho así va perdiendo fuerza a medida que pasan los días y la normalidad periodística nos lleva a otras noticias.

_. . . .En todo caso algunos se preguntan por qué permite Dios el mal, si está llenos de misericordia, como nos enseña la Biblia. Con cierta facilidad se llega a una duda fundamental sobre el valor de la existencia humana y si tiene sentido. Filosofías de posguerra como la filosofía de Sartre, afirman categóricamente después de la experiencia del mal, provocado por el mismo hombre, como es el horror de la guerra, que la existencia humana no tiene sentido. El hombre no es más que una pasión inútil y l'outre c'est l'enfer. La bomba de Hiroshima, con ese hongo horrendo símbolo de la muerte sembrada ampliamente.

_. . . .En definitiva la Biblia, en el libro de Job, nos enseña que el mal es un misterio, que el hombre no puede resolver con su mente. Pero el mismo libro de Job, después de haberle pasado todos los males del mundo termina mostrando que si el hombre no puede entender lo que sucede en el mundo pero sí sabe que las obras de Dios terminan bien. Job fue mejorado radicalmente en su situación. Si Jesús tuvo que pasar por el Calvario, la verdad es que nos justificó, resucitó Él mismo y nos abrió la puerta de nuestra mejoría: la futura resurrección y la gloria que nos espera, de la que no podemos ni imaginar la dicha que tendrán sus fieles.

. . . .Y viene la pregunta práctica de la autoeducación: Si vivo en la costa, ¿sé dónde dirigirme en caso de maremoto? Debería estar siempre listo para lo que puede suceder, porque, a pesar de que el revuelo del tsunami asiático comienza a desvanecerse, el peligro de que ocurra uno en nuestro territorio es permanente.

_ . . . Los terremotos asociados a zonas de subducción son los que generan la mayoría de los tsunami y tenemos una de esas zonas justo frente a nuestras costas del Pacífico. Además, científicos chilenos que adhieren a la teoría de que los sismos son cíclicos vienen diciendo desde hace más de diez años que a Chile le toca uno grande en el norte, entre Mejillones y Arica, y otro cerca de Constitución.

. . . ."La posibilidad existe -advierte Gabriel González, geólogo de la Universidad Católica del Norte-. Y si generara un tsunami, podría producir más pérdidas que el de Valdivia, tomando en cuenta que desde entonces las ciudades costeras han crecido bastante". Así, si bien la topografía de la costa chilena, al menos en el norte, nos protege en algo -no es plana, con lo que el agua no puede inundar extensiones tan grandes-, conviene estar siempre listos.

. . . .Sabemos que la autoeducación forma personas realistas, que no son timoratos ni viven asustados, pero tampoco son ingenuos e irresponsables en la conducción de lo que se puede conducir.

_. . . .Y no debe faltar nunca la solidaridad entre los seres humanos. El que se hace el desentendido, es como que se le ha escapado la historia de entre las manos. Es como un amigo que no está presente cuando lo necesitamos... poco a poco la historia lo va dejando al margen, como a ese hombre que escondió el talento, que le dio su Señor y no hizo nada con él.

 

 

 

_. . . Ser mariano hasta el fin de los tiempos; de ninguna manera estar fuera del tiempo y de la historia... Meternos en la refriega de la vida, aunque haya temporales y problemas gravísimos y nuestras barquitas sean como una cáscara de nuez aterrada en las costas azotadas por el oleaje intenso.