4º día: 17 de diciembre

En el nombre del Padre +, y del Hijo + y del Espíritu Santo +, con la Madre de nuestro Oratorio, en la espera de Belén. Amén.

1.- Canto inicial: Madre, quédate en nuestro Oratorio

2.- Oración Introductoria:

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3.- Lema motivador: En todos los oratorios está inscrito un cierto anhelo de tener radicación definitiva.

4.- Pequeña explicación:

Es que la Madre del Señor siempre ha tenido esta fórmula; ya lo veíamos ayer, en Guadalupe, cuando recién empezaba la evangelización de los pueblos de América. Le pide al indio Juan Diego, Quauhtlatoatzin, que le diga al Obispo que le construya un templo, para que se manifiesten las glorias de María. Es decir un lugar estable, permanente, de la acción de María Santísima. Por eso, nosotros sus hijos debemos preocuparnos de sus oratorios.

5.- Texto bíblico: Génesis 28,11

De pronto Jacob llegó a un lugar, y se detuvo en él

para pasar la noche, porque ya se había puesto el

sol. Tomó una de las piedras del lugar, se la puso

como almohada y se acostó allí.

Entonces tuvo un sueño: vio una escalinata que

estaba apoyada sobre la tierra, y cuyo extremo

superior tocaba el cielo. Por ella subían y

bajaban ángeles de Dios.

Y el Señor, de pie junto a él, le decía:

«Yo soy el señor, el Dios de Abraham, tu padre, y

el Dios de Isaac. A ti y a tu descendencia les

daré la tierra donde estás acostado.

Tu descendencia será numerosa como el polvo de

la tierra; te extenderás hacia el este y el oeste,

el norte y el sur; y por ti y tu descendencia, se

bendecirán todas las familias de la tierra.

Yo estoy contigo: te protegeré dondequiera que

vayas, y te haré volver a esta tierra. No te

abandonaré hasta haber cumplido todo lo que te prometo».

Jacob se despertó de su sueño y exclamó"

"¡Verdaderamente el Señor está en este lugar, y yo

no lo sabía!".

Y lleno de temor, añadió: "¡Qué temible es este

lugar! Es nada menos que la casa de Dios y la

puerta del cielo".

 

6.- La Iglesia nos enseña:

El Catecismo nos enseña, que los templos, como lugares estables, son necesarios en nuestro itinerario de vida cristiana. Nos enseña en el nº 1197: Cristo es el verdadero Templo de Dios, "el lugar donde reside su gloria"; por la gracia de Dios los cristianos son también templos del Espíritu Santo, piedras vivas con las que se construye la Iglesia. Pero el Catecismo no suprime, por esto la necesidad de templos. En el nº 1198, nos enseña. "En su condición terrena, la Iglesia tiene necesidad de lugares donde la comunidad pueda reunirse: nuestras iglesias visibles, lugares santos, imágenes de la Ciudad Santa, la Jerusalén celestial hacia la cual caminamos como peregrinos. nº1199. En estos templos, la Iglesia celebra el culto público para gloria de la Santísima Trinidad; en ellos escucha la Palabra de Dios y canta sus alabanzas, eleva su oración y ofrece el Sacrificio de Cristo, sacramentalmente presente en medio de la asamblea. Estas iglesias son también lugares de recogimiento y de oración personal.

7.- Tradiciones del Oratorio Mariano:

El Oratorio Central ha nacido con esta necesidad espiritual, de constituirse en santuario: primero en la Imagen y después en el mismo lugar. Esto se extiende en cierta forma también a los demás oratorios. Dice el 1º Cuatrimestre: "Por eso, mirando nuestra propia historia de vida ¿no surge el claro imperativo de "no temer" "abrir las puertas a María Santísima la Madre del Oratorio Mariano"? ¿No llegamos a radicarnos, a echar raíces en el Oratorio, como lugar santo al que vamos peregrinando durante este tiempo del primer cuatrimestre? La fe nos urge a no postergar los compromisos inherentes a la llamada; a Dios no se le deja esperando (Cfr. 1º Cuatrimestre nº 22).

8.- Oración final:

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