7º día: 20 de diciembre

En el nombre del Padre +, y del Hijo + y del Espíritu Santo +, con la Madre de nuestro Oratorio, en la espera de Belén. Amén.

1.- Canto inicial: Bendita sea tu pureza

2.- Oración Introductoria:

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3.- Lema motivador: Con la radicación estamos tocando el centro de nuestra espiritualidad.

4.- Pequeña explicación:

El Espíritu Santo reparte sus dones y carismas en toda la Iglesia. Nosotros hemos recibido el carisma oratoriano, es decir, no podemos concebir nuestra espiritualidad sin hacer expresa referencia a nuestra Madre Santísima no solo en una Imagen Sagrada, sino además en un Lugar de oración, un santuario.

5.- Texto bíblico: Sal 122,1-4

¡Qué alegría cuando me dijeron:

"Vamos a la Casa del Señor"!

Nuestros pies ya están pisando

tus umbrales, Jerusalén.

Jerusalén, que fuiste construida

como ciudad bien compacta y armoniosa.

6.- La Iglesia nos enseña:

En el Catecismo, nº 1197, el Magisterio nos aclara que: "Cristo es el verdadero Templo de Dios, «el lugar donde reside su gloria»; por la gracia de Dios los cristianos son también templos del Espíritu Santo, piedras vivas con las que se construye la Iglesia".

7.- Tradiciones del Oratorio Mariano:

La modalidad que vemos que la Madre ha pedido para que se diera la radicación incluye la historia anterior con sus cuatro piedras fundacionales anteriores y una situación de demolición que detonó accidentalmente hasta llegar al momento de la promesa de radicar el Oratorio en su lugar y posteriormente su cumplimiento respectivo. Seguramente habrá otras radicaciones, pero no antes que se den las cuatro piedras fundacionales anteriores (Cfr. Ch. 29/06/90 nº 21).

8.- Oración final:

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