Preparando la Navidad

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. . .¿Por qué tantos regalos?, indignados, dirán algunos; ¡hasta cuándo!, exclamarán escandalizados otros. No hay que ser tan observadores si predecimos que los centros comerciales harán su agosto, venderán de todo, con ocasión de la Navidad. La propaganda es insistente en que haya lujo sobre lujo, lo que no corresponde en nada al nacimiento del Niño pobre de Belén.

. . . .Sin embargo, el verdadero creyente se pregunta: ¿cómo no celebrar? En realidad, los Pesebres, el Pinito de Navidad, el pan de Pascua, los regalitos de Navidad y sus papeles de regalo correspondientes, la música de Navidad, los villancicos, el asadito en familia, etc. son la expresión de una humanidad que recuerda desde muchas generaciones el inmenso regalo de Dios a los hombres: el Dios hecho hombre, que nos nació en Belén.

. . . .Es tan grande el misterio de la encarnación del Señor, que sorprende a toda la creación: Dios mismo, la Segunda persona de la Santísima Trinidad, ha venido al hombre, para que quedara en claro que no se trataba de una simple adopción, que Jesús no era un hombre adoptado cariñosa y simpáticamente por Dios. Una herejía muy antigua en la Iglesia pretendió explicar el misterio de Cristo, haciéndolo de inferior naturaleza que el Padre.

. . . .El Señor dispuso nacer virginalmente de María, para que quedara en claro, que no era hijo de José según la naturaleza, sino Hijo del Altísimo como le anunció el ángel a María.

. . . .Para nosotros, que buscamos crecer y alimentarnos de la espiritualidad mariana, es un momento de especial gozo, adentrarnos en el misterio de la Virgen que da a luz un hijo al que pone el nombre Emmanuel, palabra hebrea, que traducida al castellano significa: Dios con nosotros.

. . . .La Iglesia, inspirada por el Espíritu Santo, sabe que María es Virgen antes, en y después del parto, para que el Señor dejara así muy en claro que se trataba de un nacimiento del todo singular. Era hijo según la carne de María Santísima, quien dio todo lo que una madre debe aportar para que nazca un hijo de ella. También tuvo que amamantarlo durante todo el tiempo de la lactancia. Una verdadera Madre aunque no creó en sí misma la divinidad: Dios es increable. Dios es acto puro, nada puede cambiar en Él; pero el Hijo que nació de María Virgen es el verdadero Hijo de Dios que se encarnó. Tampoco una madre de la tierra le crea el alma inmortal a su hijo; sin embargo verdaderamente es su madre. Aunque María no creó la divinidad ni tampoco le creó el alma humana a su Hijo, no por eso deja de ser su Madre.

. . . .Jesús es el regalo de Dios Padre misericordioso a una humanidad, que se ha portado tan mal, que hasta ha habido un diluvio y un fuego caído de lo alto en una ciudad como la de Sodoma y Gomorra. Hoy es el SIDA y otras calamidades a pesar de todos los esfuerzos de la ciencia en pro de un muy merecido premio nobel de medicina: el científico o el grupo de científicos que descubran como Pasteur, varias formas de vacuna, en su época, un método para prevenir y curar el SIDA.

. . . .A pesar de todo, la malicia de los que se apartan de Dios para siempre, que buscan el mal por el mal; Dios regala al hombre su propio Hijo para que el hombre no se pierda, sino que se salve por Él. El Señor ha pagado abundantemente por todos nosotros: ¡es un gran regalo!, ¡es un inmenso regalo! Celebrarlo es un mínimo de justicia y agradecimiento, aunque los comerciantes se aprovechen de la situación y le cambien el verdadero sentido a la fiesta.

. . . .Está bien entonces, a pesar de todo abuso que pueda presentarse, que los padres de familia y las instituciones sigan celebrando la Paz que nos ha venido del Niño de Belén, que crecerá para subir al patíbulo de la cruz y así salvarnos a los que estábamos perdidos por nuestros crímenes, pecados y delitos de todo tipo, los deudores que no podíamos pagar.

. . . .La autoeducación nos hace discernir con ecuanimidad y justicia, el límite justo y al mismo tiempo generoso de nuestros regalos a amigos y familiares, a conocidos y no conocidos.

. . . .En el Oratorio Central de Chile, este año, grupos de jóvenes y adultos fueron a visitar dos hogares de ancianas para hacerles una bonita celebración de Navidad. El Oratorio de Maipú celebró con niños de menores recursos de una población de mi parroquia de Hospital... No se puede negar que este tipo de celebración navideña no deja de ser la más estimulante y más gozosa, en que se vive una linda Navidad vivida en solidaridad.