Los Campamentos de Verano

. . . .Todo es perfectible. Nadie dice que nuestros campamentos sean lo mejor que hay actualmente en la Iglesia... lejos de nosotros empinarnos por el camino de esas torpes comparaciones. Son lindos, juveniles, se crece y esto basta...

. . . .Lo único que hay que rescatar es que los campamentos tanto de niños, comandos, peregrinos, florcitas y pastorcitas por una parte, y los de jóvenes, de niñas, de señoras, han sido una excelente oportunidad de avance. Los campamentos de verano de varones de la juventud del Oratorio se hicieron este año como anteriormente en Maihue, gran adquisición que los Padres y Hermanos del Oratorio han tenido regalado por una bienhechora que los Padres y Hermanos conocieron en San José de la Mariquina.

. . . .Este año para llegar al campamento tuvieron que pasar el lago Maihue en una gran barcaza mientras llovía copiosamente con fuerte lluvia y viento. Este era el primer espaldarazo de hombría y aventura que les marca la cancha a nuestros jóvenes. Los acompañaron el Padre Iván y varios hermanos que se destacaron por su espíritu de servicio y visión más madura de un campamento ayudando a los jóvenes a tener una excelente organización, que hacía posible tanta alegría, sobre todo el ambiente de oración y espiritualidad del campamento.

. . . .Los campamentos de niñas, tanto de la rama que dirigen las hermanas apostólicas, como la de las jóvenes de la agrupación misionera, que dirigen las hermanas de la misión, estuvieron muy bien y fueron en el campo de la gracia muy exitosos.

. . . .Es indudable que se puede madurar mucho más. Ambos campamentos se llevaron a efecto en Alepúe. El campamento de la rama femenina fue asesorado por el Padre Martín. Me dijo que veía muchos frutos espirituales. El campamento de la agrupación misionera fue asesorado por el Padre José Miguel. En el campamento de la rama como en el de la agrupación se logró juntar gente y hubo dirección espiritual y se fue avanzando, esto no quiere decir que no se pueden organizar mejor las cosas.

. . . .El campamento de señoras, a juzgar por la alegría con que conversaban las señoras, incluso llamando por teléfono, ha sido algo impresionante. Una señora tomó el propósito durante el campamento de dejar de fumar y lo logró totalmente, no sin sacrificio. Ahora está pidiendo para que le dure la voluntad durante la cuaresma y tal vez más allá: ciertamente un gran don de Dios.

. . . .Me gustaría mucho que las familias del Oratorio pudieran tener un lugar donde ir en forma muy barata a tomar unos días de descanso y espiritualidad. Creo que para las familias sureñas podría implementarse en un plazo no tan lejano Coñaripe. Para familias del sector central, sería ideal que esto lo pudiéramos tener en algún lugar de playa costera del litoral central, donde no sea tan caro tomar un par de días de descanso y campamento, para las familias del Oratorio, pero la Madre tendrá que hablar y dejarnos una puerta abierta. Es interesante que los campamentos han sido hasta ahora antesala de misiones de verano, muy provechosas para la evangelización de la zona.