Editorial febrero 2005

. . . .A Dios rogando y con el mazo dando, enseña la sabiduría popular. Esto quiere decir, que la confianza y fe ciega en el actuar de Dios, que un creyente tiene que tener, pasa también por la transoperancia de Dios usando nuestras pobres y débiles energías humanas para hacernos marchar firmemente por la ruta de la santidad. Aunque nos parezca imposible, que ya no damos más y no podemos salir adelante: a Dios rogando y con el mazo dando.

. . . .El mes de febrero nos trae la celebración de dos piedras fundacionales que han marcado profundamente la familia, como toda piedra fundacional, por lo demás. El 11 de febrero recordamos la 3 Piedra Fundacional y 3er desafío. La Santísima Virgen dijo en Lourdes que había que hacer penitencia, a eso se refiere el refrán popular: a Dios rogando pero con el mazo dando.

. . . .Penitencia, penitencia, penitencia....es la parte que nos corresponde y que Ella va a ser fecundísima, aunque sean como los cinco panes y los dos peces del muchacho de la multiplicación de los panes.

. . . .Jesús nos advirtió fuertemente respecto a sí mismo: "el Hijo del hombre tiene que sufrir mucho" y nosotros, para ser sus discípulos es necesario tomar la propia cruz y seguirlo.

. . . . Mediante el tercer desafío, le hemos pedido a la Madre Santísima, nuestra Reina, -tendrá que ser victoriosa finalmente-, que nunca falte gente en el Oratorio que busque la Cruz del Señor, que acepte el camino difícil, angosto y estrecho y de espinas pero que lleva al Reino de los Cielos.

. . . .A Dios rogando y con el mazo dando, poniéndole empeño para lograr nuestros propósitos y metas de santidad. Si trabajamos en serio con nuestro ADP, bitácoras, retiros y esfuerzo heroico, sacrificado por nuestra autoeducación, es cosa cierta, que Jesús no se dejará vencer en generosidad y que nos regalará lo que más quiere regalarnos: la auténtica santidad de vida en toda nuestra conducta.

. . . .El Señor nos ha regalado así mismo en el Oratorio un principio claro de orientación, la Cátedra de San Pedro, interpretada fielmente por el Cáliz del Padre; esta fidelidad a una cabeza visible, mientras viva el fundador, le da una gran seguridad a este movimiento apostólico.

. . . .Posteriormente los miembros destacados de la familia sabrán ir interpretando el carisma fundacional del movimiento del Oratorio, depositado en el Cáliz del Padre, sin jamás salirse de la íntima vinculación con el Santo Padre.

. . . .En este ambiente de Cuaresma en que este año viviremos el mes de febrero, se nos hará mucho más comprensible la lucha por asimilar bien ambas piedras fundacionales de nuestra familia. Vemos en la foto a Bernardita Correa, quien acuñó la célebre frase del Oratorio, "Hemos descubierto que el dolor redime". Sin saberlo seguramente, repitió el pensamiento paulino: "Me alegro en mis padecimientos... Suplo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo" (Col 1,24)