Febrero rápida maduración

. . . .Febrero siempre fue el mes más breve del año de modo que todo pasa muy rápido y así mismo rápido pasaron las dos piedras fundacionales que marcaron, a pesar de todo, profundamente a nuestra familia.

. . . .La tercera piedra fundacional, el tercer desafío, la aceptación libre y voluntaria de las cruces y el misterio de cruz en nuestras vidas, ha sido una de estas piedras fundacionales con la que el Señor quiso marcarle la cancha de su identidad al Oratorio. A partir de esta piedra fundacional, el P. Sergio tomó el camino de respaldar el Oratorio Mariano con su vida y de por vida, aunque el peligro de no seguir en la comunidad maravillosa que lo albergaba era ciertamente un salto mortal en la oscuridad.

. . . . Esta piedra fundacional hizo posible este acto, de ahí vino la gracia de despertar vocaciones de consagración total, tanto en el ámbito de varones como de damas.

. . . .Es muy bueno que haya sido así, porque la vida consagrada no se puede entender sino como una perfección en la caridad, porque lleva a un alto grado de entrega mediante las promesas de pobreza, obediencia y castidad, los famosos consejos evangélicos.

. . . .Años después vino la 6 Piedra Fundacional. El fundador en ese ámbito de entrega generosa del 3er desafío, renunciaba a sus derechos de fundador en la obra del Oratorio Mariano, en la medida que se pudiera salir fuera de la Cátedra de San Pedro. Nunca fuera de la Cátedra de San Pedro era la condición para que él entregara su cáliz de fundador al Oratorio Mariano. Por esta piedra fundacional se le entregaba a la familia el Cáliz del Padre, la riqueza del patrimonio que Dios le había dado a nuestro Fundador, sobre todo el carácter mariano, pero eso sí, se lo entregaba íntimamente ligado a la Cátedra de San Pedro.

. . . .La expresión "nunca fuera de la Iglesia", que había sido acuñada en Pirque en abril de 1956, volvía a reasumirse pero esta vez como Piedra Fundacional. Es decir, el Oratorio Mariano tiene un fundador y sus carismas, vertientes, escritos y mentalidad, sobre todo en su especificación mariana... así el Oratorio Mariano queda con una cabeza, un fundador que estará siempre como motivo de inspiración en el discernimiento de la vida y apostolado de la comunidad, pero en la medida que esté siempre unido a la cátedra de San Pedro.