Novena del 3 Desafío

Día primero de la Novena Jueves 3

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Día segundo de la Novena Viernes 4

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Día tercero de la Novena Sábado 5

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Día cuarto de la Novena Domingo 6

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Día quinto de la Novena Lunes 7

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Día sexto de la Novena Martes 8

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Día séptimo de la Novena Miércoles 9

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Día octavo de la Novena Jueves 10

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Día 9 de la Novena Viernes 11

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Oración Inicial

Querida Madre y Reina dolorosa,

que junto a tu Hijo,

has padecido con una espada de dolor

en tu corazón.

Nos advirtió el Profeta Isaías:

Creció como planta tierna

que hundía sus raíces en tierra seca,

terriblemente inhóspita.

Se ocultó, no mostraba su belleza

ni su esplendor, de ser imagen,

Verbo de Dios,

su aspecto no tenía nada de atrayente;

los hombres lo despreciaban y rechazaban.

Era un hombre lleno de dolor,

acostumbrado al sufrimiento,

agarrado por la locura de la cruz;

pero nosotros pretendemos ser

más juiciosos que El, que es el Maestro.

No lo tuvimos en cuenta

aunque él llevaba nuestra carga,

nuestros sufrimientos,

estaba soportando nuestros propios dolores.

El mundo de su época pensó

que Dios lo había castigado

y humillado extrañamente.

Pero la verdad es que fue traspasado

por causa de nuestras rebeldías;

fue atormentado a causa de nuestros pecados.

Pedir la cruz y asociarnos a sus sufrimientos

es extraño para el mundo;

pero ningún discípulo puede ser mayor

que su maestro.

Si tomamos nuestra cruz y morimos

todos los días un poco asumiendo los dolores,

veremos a la postre que su yugo es suave

y que su carga es liviana,

y que nunca seremos probados más allá

de nuestras fuerzas.

María Santísima, eres la dulzura

de nuestras cruces.

Quédate en nuestro Oratorio

Mientras haya al menos

un hijo del Oratorio que pida

la cruz del Señor, en la propia vida. Amén

 

Oración final:

 

Madre: Cómo podría olvidarme de Ti?/

Cuántas cosas /nos has regalado/ en estos años en que hemos estado bajo esta piedra fundacional/ el 3 desafío./ Si no hubiese sido por esto/ seguramente ya no existiríamos como movimiento/ con todas las dificultades que pasamos, nos habríamos desistido,/ y habríamos sido como una triste tropa en retirada./ Te hemos pedido bendiciones /a través de nuestro Oratorio./ Y cuánto nos has regalado!/ Madre y Reina/ con los integrantes ejemplares que nos has regalado:/ Bernardita Correa, que asumió el 3 desafío,/ descubriendo que el dolor asumido auténticamente redime eficazmente/ lo mismo Rubén Cárcamo,/ don Oscar Acuña/ y don Rubén Ninim, en Argentina/ "Cómo podría olvidarme de Ti?/ Desde el Desafío /del 11 de febrero de 1976/ hemos ido sintiendo cada vez más que Tú estás acá,/ que quieres efectivamente hacer crecer santos en el Oratorio Mariano, porque han aprendido la ciencia de la cruz, del tercer desafío./ Te has quedado /en nuestro Oratorio /donde quiera que esté, formando personas capaces de aspirar a abrazar la cruz que redime y salva, porque está íntimamente unida a la Víctima Sagrada, Jesús el Cordero de Dios sacrificado./ Esa fue tu respuesta de amor /a nuestro Desafío/y a nuestro respaldo de amor./ Madre: Cómo podría olvidarme de Ti?/ "Madre: lleno de fe y esperanza /me atrevo a pedirte /que te vayas del Oratorio /el día que no haya /ningún hijo tuyo /que aspire sinceramente /a abrazar la cruz del Señor: /ser un auténtico mariano"./Madre: Cómo podría olvidarme de Ti?/ Creo, Madre y Reina, junto a todos mis hermanos y hermanas del Oratorio, quiero creer, aumenta mi fe. Amén