Novena del 3 Desafío

Oración final:

 

Madre: Cómo podría olvidarme de Ti?/

Cuántas cosas /nos has regalado/ en estos años en que hemos estado bajo esta piedra fundacional/ el 3 desafío./ Si no hubiese sido por esto/ seguramente ya no existiríamos como movimiento/ con todas las dificultades que pasamos, nos habríamos desistido,/ y habríamos sido como una triste tropa en retirada./ Te hemos pedido bendiciones /a través de nuestro Oratorio./ Y cuánto nos has regalado!/ Madre y Reina/ con los integrantes ejemplares que nos has regalado:/ Bernardita Correa, que asumió el 3 desafío,/ descubriendo que el dolor asumido auténticamente redime eficazmente/ lo mismo Rubén Cárcamo,/ don Oscar Acuña/ y don Rubén Ninim, en Argentina/ "Cómo podría olvidarme de Ti?/ Desde el Desafío /del 11 de febrero de 1976/ hemos ido sintiendo cada vez más que Tú estás acá,/ que quieres efectivamente hacer crecer santos en el Oratorio Mariano, porque han aprendido la ciencia de la cruz, del tercer desafío./ Te has quedado /en nuestro Oratorio /donde quiera que esté, formando personas capaces de aspirar a abrazar la cruz que redime y salva, porque está íntimamente unida a la Víctima Sagrada, Jesús el Cordero de Dios sacrificado./ Esa fue tu respuesta de amor /a nuestro Desafío/y a nuestro respaldo de amor./ Madre: Cómo podría olvidarme de Ti?/ "Madre: lleno de fe y esperanza /me atrevo a pedirte /que te vayas del Oratorio /el día que no haya /ningún hijo tuyo /que aspire sinceramente /a abrazar la cruz del Señor: /ser un auténtico mariano"./Madre: Cómo podría olvidarme de Ti?/ Creo, Madre y Reina, junto a todos mis hermanos y hermanas del Oratorio, quiero creer, aumenta mi fe. Amén