Vacaciones Marianas

. . . .Mucha gente se toma este tiempo del verano para salir de vacaciones. Me contaba un feligrés que dejó su furgón escolar trabajando en Santiago con un chofer y se las mandó en auto con toda su familia a Curicó, Iloca y Curepto, a donde está el enclave de mi familia González Cerda, una cuarta parte de mi familia de origen. Esta es una foto del balneario de Iloca.

. . . .El caballero me contaba que había logrado tener un tiempo muy lindo de descanso junto a su familia. Mucha gente sale a tomar unos días de descanso, unas bien merecidas vacaciones.

. . . .Gracias a Dios, hay mucha gente que puede tomar descanso y también muchos lugares que se prestan para las vacaciones sin que sea tan caro.

. . . .Acá en Águila Sur yo me alegraba el año pasado y bendecía a los numerosos bañistas que venían a tomar un día de descanso acá junto al río. Pero este año no está resultando. El motivo es que una empresa de áridos empezó a revolver el río y los bañistas ya no encuentran la tranquilidad y como pájaros emigrantes se han ido a otros lugares buscando descanso y días de playa popular.

. . . .Para nosotros marianos, el tiempo del verano es un tiempo muy importante, porque la gente tiene más tiempo de acercarse a una conversación más profunda, a largas conversaciones incluso donde se puede dar un proceso de conversión. En mi parroquia de Hospital, la gente atrae a familiares que vienen algunos de lejos y aprovechan para bautizar y por lo mismo tomar charlas y encuentros familiares.

. . . .Otros, muchos, han ocupado este tiempo veraniego para conseguir trabajo en las empresas exportadoras de frutas y han logrado así pagar sus útiles escolares, matrícula, uniforme y otros elementos para pagar su año escolar sin hacerse tan gravosos para sus familias.

. . . .Otros han podido ir a los campamentos de verano, que este año, como se decía en otro lugar, han sido una gran fuente de bendiciones para ellos, sus familias, etc., imaginemos tan solo lo que significa que una señora haya dejado de fumar porque el impacto del campamento fue tan provechoso para ella. No nos detengamos tanto en el ahorro en cigarrillos que representa esta impactante "inversión espiritual". Pensemos en su testimonio familiar, en su salud, en su enriquecimiento espiritual. No hay donde perderse que para ella realmente valió la pena el campamento de San José de la Mariquina, además de haber sido días de descanso y gran felicidad espiritual.