Paso de Pirque, una charla inédita del 23/4/2004

. . . .¿Qué estamos celebrando? Hemos dejado nuestras actividades habituales. Nos encontramos ante la celebración de un acontecimiento que sucedió en 1956, un 23 de Abril, en la hora del crepúsculo y duró hasta que se hizo noche, ya hace 48 años atrás. La modalidad de este paso, ocurrió dentro de una caminata en el otoño, de un extremo al otro de una cancha de fútbol que había dentro del bosque de San Juan de Pirque. Recuerdo, que las hojas crujían bajo mis pies, que caminaban arriba y abajo, aclarando mis conceptos, profundamente heridos por la situación de un grupo de novicios, que habíamos influido poderosamente para exonerar al Maestro de Novicios.

. . . .La importancia increíble de esta situación difícil y hasta dolorosa es muy grande para nuestro movimiento. Si no hubiera Paso de Pirque no se habrían fundado los grupos marianos, el movimiento del Oratorio, tampoco los padres y hermanos: ayer se cumplieron 15 años de la ordenación de los dos primeros padres del Oratorio: Padre Martín y Padre José Miguel. Tampoco habría hermanas seculares, que hoy están celebrando un año más de su incorporación definitiva como mujeres consagradas dentro de la vida secular.

. . . .Sin exagerar podemos decir que se trató de algo muy grande para los hijos del Oratorio. Sin embargo este Paso de Pirque es un hecho no exento de peligros: Hemos pasado por abismos muy peligrosos, donde el demonio pudo haber cosechado horriblemente. En ese momento era un joven novicio, tenía 18 años y medio. Era un hermanito recién entrado al noviciado un 9 Abril de 1956. Como se estilaba entonces, ya el 15 Abril ocurrió la toma de hábito. En ese momento era un adolescente idealista, que no me daba cuenta cabal de donde estaba metido. Como decimos en Chile, en ese momento yo era un pájaro un tanto desubicado. Habíamos ingresado ocho novicios en San Juan de Pirque, este lugar queda cerca de Puente Alto, en las cercanías de Santiago. La verdad es que tengo que confesar que no tenía idea donde estaba parado.

. . . .Mis compañeros más entendidos presentaron una especie de pliego de peticiones. Los cabecillas del grupo se presentaron ante el Superior Regional, exigiéndole perentoriamente que exonerara de su puesto al actual Maestro de Novicios, o de lo contrario amenazaban que ninguno de nosotros tomaría el hábito. Se planteó más o menos así: o usted, P. Provincial, echa al maestro de novicios o nosotros no tomamos el hábito.

. . . .De alguna manera yo también estaba en el grupo haciendo causa común, aunque ciertamente sin darme cuenta de la gravedad del hecho. Junto con mis compañeros del primer año de noviciado, unos siete, firmé también para pedir la salida del P. Benito, el Maestro de Novicios. Yo firmé como por solidaridad al grupo y también por miedo de ser echado.

. . . .Después con el tiempo, sin mediar ningún documento escrito que yo haya tenido en mis manos, se supo que el Padre Kentenich había comentado que esto era tan grave en la disciplina de la vida consagrada, que si estuviera en su poder él "nos habría echado a todos". Yo me sentí tratado como una marioneta en un asunto tan grave, como el de echar al Maestro de Novicios. Lo que más me dolió es que hubo comentarios que yo habría sido el instigador y el más rebelde de todos. En esa circunstancia sentí mucha indignación: habían jugado conmigo sin darme cuenta. Con tanta indignación se me produjo un desmoronamiento de la fe en los que detentaban el poder de la dirección espiritual, y habían movido todo tras bastidores. Perdí la fe en la gente que estaba a la cabeza del movimiento y que seguramente estaban detrás del inicuo proceso de expulsión del Padre Benito.

. . . .Mientras meditaba en esta situación en que me encontraba se me presentaron tres alternativas para resolver este caso.

1. Vuelvo a la casa de mis padres, habiendo hecho llorar al papá, que ciertamente no quería que me fuera de casa, pero yo con mi porfía me había puesto firme para dejar la casa paterna.

2. Me voy al Seminario Diocesano. En ese momento lo encontraba imposible porque yo era fuertemente mariano y no podría enfrentar todo un seminario que en ese momento estaba configurado espiritualmente en forma unilateralmente cristocéntrica, dejando en buena parte de lado la piedad y pedagogía mariana. Se me figuraba a mis posibles compañeros de seminario, diciéndome, como mi compañero del colegio, que estaba entrando al Seminario, Juan Pablo Beca: Mira Sergio, tú eres un adorador de María.

3. Ir hasta las últimas consecuencias en encontrar la verdad a como diera lugar.

. . . .Y seguí caminando teniendo este cuadro de tres posibilidades. Me bajó un miedo tremendo. ¿No estaría yo en peligro de ser un hereje, podría estar iniciándose algo así como una nueva religión? Tenía bien fresco el recuerdo de las clases de historia del colegio, la historia de algunos hombres que fundaron iglesias o religiones a parte como:

× Mahoma, que es el fundador de la religión Islam, cuyos miembros son los musulmanes. En 622 asustado porque lo estaban persiguiendo en la Meca, Arabia Saudita, huyó a Medina, al norte de Arabia. Este episodio fundante constituyó lo que se llama la Hégira. En esta circunstancia nace la postura religioso-política, de lo que intituló la guerra santa. De ahí es que la religión musulmana se haya vuelto tan agresiva y que los talibanes hayan nutrido su ideología dentro del mundo musulmán. Se entiende que desde esa misma religión surge la práctica del terrorismo.

× Calvino: su padre había sido ecónomo de la Iglesia local. Ante la sospecha de malos manejos le piden dar cuenta o sino lo excomulgarán. Como no dio cuenta lo excomulgaron. De este modo Calvino le toma odio al catolicismo. Y así tenemos que el calvinismo se vuelve una de las posturas duras del protestantismo. Lutero, por lo contrario se alejó menos.

. . . .Después de lo que había pasado, que me había sentido cometiendo una grave injusticia contra el Maestro de Novicios, porque me había masificado ingenuamente con mis compañeros, no quería volver a cometer el mismo error. Me decía a mí mismo: Yo tengo que caminar por la justicia. Sí, debo ir siempre hasta las últimas consecuencias, no puedo volver a dejarme masificar por mis compañeros y los que están detrás escondiendo la mano, que expertamente nos habían conseguido manipular.

. . . .Me dio mucho miedo en ese momento. Sentía como que mis pies estaban suspendidos en un acantilado y yo apenas me sujetaba en las ramas de un débil arbusto a punto de desgajarse. Fue en esa desesperación de no saber qué hacer cuando me vino la fuerte idea complementaria: sí, hasta las últimas consecuencias, pero nunca fuera de la Iglesia. A ningún precio fuera. Es decir, si aparentemente pareciera que se va más hasta las últimas consecuencias fuera de la Iglesia, quiere decir que es solamente en forma aparente pero no de verdad. Ir hasta las últimas consecuencias siempre es dentro de la Iglesia.

. . . .Y de ese paso surgió todo lo que se fue produciendo poco a poco dentro de mí al margen de Schoenstatt.

. . . .El primer fruto externo a la persona del fundador, pero como proyección de ese paso, es la fundación de los grupos marianos en 1969, 13 años después del Paso de Pirque. Se trataba de ser auténtico, de no dejar a esos chicos sin atención pastoral, dentro de lo que se me había dicho: que trabajara con ellos, pero primero seleccionándolos. Los grupos marianos venían a ser una instancia e institución para seleccionar a esos muchachos, provenientes de la masa, que poco sabían de valores de Iglesia. El que quisiera, podía avanzar por los grados y pasar a ser schoenstattiano. Con ese tipo de grupo mariano, a nadie se le proscribía porque sí, por ser pobre, por tener pocos estudios y no haber tenido una preparación mejor, antes de ingresar a Schoenstatt.

. . . .Con el Paso de Pirque el Oratorio Mariano, que iba a heredar todas las experiencias que se había conquistado en esos grupos, se estaba poniendo, junto a su fundador, en la línea papal. Es que Jesús cuando fundó su Iglesia lo hizo usando libremente la mediación de San Pedro, Simón Bar Jona. Fue al Pescador de Galilea a quien se le dijo: "a ti te doy las llaves del reino de los cielos", a Pedro. Las puertas del infierno no prevalecerán contra ella, es decir la Iglesia.

. . . .Nosotros tenemos que hablarle al hombre de hoy a fondo, tenemos que ir hasta las últimas consecuencias, solamente así podremos llegar al tipo de hombre que se ha estado gestando en los últimos siglos, desde el advenimiento de los tiempos modernos.

. . . .Y Dios bendijo el Paso de Pirque. Justo treinta y tres años después fueron ordenados los primeros sacerdotes del Oratorio. Eso no podría haberlo conseguido el Padre Sergio. Si Dios no intervenía despertando esos jóvenes para enfrentar un gran ideal vocacional y un sinnúmero de pruebas y dificultades como históricamente ocurrió en el Seminario de San Fidel de la Mariquina.

. . . .Realmente nuestros hermanos hicieron honor a ese nombre, porque fueron fieles a pesar de todas las dificultades y hasta persecuciones.

. . . .Los sacerdotes del Oratorio los hizo Dios. Dios es quien hace la vocación. Me recuerdo de una anécdota infantil, que me mostró que uno no puede intervenir en ciertos procesos que solamente Dios puede hacer o la misma vida. Eramos ocho hijos por esos años del 40 al 45. La 2ª Guerra mundial se hacía notar en el presupuesto y entrada familiar. La mamá se las ingeniaba para dar de comer a ese ejército de hijos ya empinándose a 8. Se había hecho un gallinero para vender unos huevitos y también para aumentar nuestra alimentación. Me acuerdo que nosotros los menores soñábamos con conseguir que las gallinas pusieran más huevos. Y no faltó el hermano mayor que nos diera la espléndida idea de hacerle cosquillas a las gallinas para que pusieran más huevos. Por supuesto que el método puesto en práctica por uno de mis hermanos menores, no tuvo ninguna eficacia. A Dios no se le puede manipular, como no podemos manipular esos procesos naturales. Algo similar ocurre con las vocaciones que son solamente del Señor. Por lo menos las que son auténticas. Es que hay vocaciones que ciertamente no vienen de Dios y por eso fracasan a mitad de camino.

. . . .Dios se hizo presente en ese crepúsculo. Son procesos tan poco alcanzables para el hombre, que no queda otra que creer que Dios estaba ahí. A partir de ese acontecimiento pasaron muchas cosas como es el hecho que se crearon los grupos marianos, porque yo fui hasta las últimas consecuencias y no jugué a hacerme el desentendido. Tomé muy en serio a los muchachos y al mismo tiempo no permití ser desobediente a las autoridades de la comunidad, aunque algunos me aconsejaban que no les hiciera caso a los encargados de Carrascal.

. . . .La disciplina de mantenerme dentro de las disposiciones desagradables para mí, significó una obediencia creativa: la fundación de los grupos marianos.

. . . .Los grupos marianos trajeron muchos problemas y hubo grandes discusiones con quienes dirigían el movimiento. Resultado final fue que tuve que entregar todos mis grupos marianos schoenstattianos y dejar que otros asesores se hicieran cargo de ellos. Me daban permiso para trabajar con grupos marianos pero que no fueran schoenstattianos. Amigos me dijeron que hiciera el trabajo bajo el poncho y les hiciera caso a los superiores en las grandes líneas pero no en las formas concretas. Pero eso era ser desobediente, según la conciencia del Padre Sergio; y no aceptó ese recurso tan chileno. Por eso nacen los grupos marianos.

. . . .Otro ejemplo de ir hasta las últimas consecuencias se produce muchos años después, en 1998. Celebrando misa un gallo interviene extrañamente como una coincidencia en los momentos en que hablábamos de Ecumenismo. Leal con el tema y con la situación provocada, con la clara conciencia de no poder desentenderse del proceso iniciado, sin caer en hipocresía y falsedad; se vio obligado a poner una nueva piedra fundacional: la Reina del Ecumenismo.

. . . .Dios es magistral y hace todo maravillosamente bien. Gamaliel en los hechos de los apóstoles les recomienda a los príncipes de los sacerdotes, que dejen tranquilos a los cristianos, porque si no son de Dios van a desaparecer. El Oratorio Mariano a pesar de mucho desamparo y falta de apoyo, siguió siempre adelante. La obra como es de Dios, sigue sin desintegrarse.

. . . .Hasta las últimas consecuencias es autenticidad, está claro, nunca fuera de la Iglesia. Se trata de decir y hacer. Por eso es que se creó toda esta Obra. Los grupos marianos significaron una respuesta fiel a los compromisos adquiridos, se situaron en el campo de ir hasta las últimas consecuencias, frente a una postura pastoral delicada y engorrosa.

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