Novena del Paso de Pirque

1.- Día 15

a) Lema motivador

1. Todos pasamos por problemas cuando nos entregamos a Dios, también nuestro fundador.

b) Oración inicial para todos los días

Ver al final de la Novena . . . . 05doracinicial.htm

 

c) Texto Bíblico

Hch 14,20-22 Pero él se levantó y, rodeado de los discípulos, entró en la ciudad. Al día siguiente marchó con Bernabé a Derbe. Habiendo evangelizado aquella ciudad y conseguido bastantes discípulos, se volvieron a Listra, Iconio y Antioquía, confortando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a perseverar en la fe y diciéndoles: « Es necesario que pasemos por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios. »

d) Pequeña reflexión

1. Todos pasamos por problemas cuando nos entregamos a Dios, también nuestro fundador.

El Señor no les prometió a sus seguidores que lo pasarían bien acá en la tierra, no obstante su yugo es suave y su carga es liviana. La Madre Santísima a sus hijos no les ha prometido hacerlos felices acá en la tierra, aunque Ella es la dulzura de nuestras cruces. El Padre Sergio desde el principio de su noviciado tuvo problemas muy graves que debieron haberlo desanimado y hacerlo desistir, eso ocurrió especialmente en el Paso de Pirque, cuando se vio involucrado en un acto indelicado e incorrecto perpetrado por él mismo junto con los demás novicios del primer año que ingresaban ese año 1956 (a cuarenta y nueve años de distancia). El 23 de abril (más o menos) se produjo el impase fuertísimo, la grave pesadilla de la acusación de haberse portado muy mal. El Padre Sergio se sintió víctima de una necia masificación en cuestiones religiosas. Cuando nos entregamos a Dios, no adquirimos un seguro de vida para pasarlo bien en este mundo; todo lo contrario, Satanás arremete contra nosotros con todo tipo de tentaciones.

e) Texto del Magisterio

Decreto Ad Gentes del Concilio Vaticano II, del 7 de Diciembre de 1965, sobre la actividad misionera de la Iglesia.

La Iglesia debe caminar, por moción del Espíritu Santo, por el mismo camino que Cristo llevó, es decir, por el camino de la pobreza, de la obediencia, del servicio, y de la inmolación de sí mismo hasta la muerte, de la que salió victorioso por su resurrección. Pues así caminaron en la esperanza todos los apóstoles, que con muchas tribulaciones y sufrimientos suplieron lo que falta a las tribulaciones de Cristo por su Cuerpo, que es la Iglesia (cf. Col., 1, 24). Semilla fue también, muchas veces, la sangre de los cristianos (cfr. VatII; Ad Gent. nș 5).

f) Oración final

Ver al final de la Novena. . . . 05doracfinal.htm

Oración inicial para la novena del paso de Pirque.

Querida Madre, Reina y Soberana de nuestras vidas, aunque tiemble la tierra y se desencajen los cimientos de nuestras cosas y organizaciones, nosotros ponemos nuestra confianza en Ti y en Tu Hijo, por quien podemos tener acceso a nuestra salvación. Nuestra familia del Oratorio, desde sus inicios experimentó momentos difíciles en que se nos vino abajo el grupo en quien confiábamos, como si fueran nuestros propias manos, pies y ojos. Pero tú, Madre Santísima no nos dejaste solos y por el Paso de Pirque preparaste la fundación de los grupos marianos y a la misma familia del Oratorio con todas sus piedras fundacionales. Aunque tiemble la tierra y se sacudan los montes, nosotros confiamos en ti, la mediadora que nos traes a Jesús, en Él confiamos y nos va sacando adelante como ocurrió en el Paso de Pirque, que vino a resultar un gran regalo de Dios aunque costó mucho discernir sus caminos. Amén

Oración final.

Ciñe tu espada valiente y cabalga, muévete y anda hasta las últimas consecuencias, siendo en todo consecuente en los dictámenes de la conciencia, aunque nunca fuera la Iglesia. Quien tiene el timón de la historia es el Señor. Por eso no tememos ningún mal, sobre todo que el Señor nos ha regalado tu compañía Madre, Patrona y Reina Santísima, ven con nosotros en esta gran campaña de ir hasta las últimas consecuencias contigo, teniendo en claro el parámetro "nunca fuera de la Iglesia", ya que a San Pedro, Jesús le prometió que las puertas del infierno no podrían contra su Iglesia.