Novena del Paso de Pirque

2.- Día 16

a) Lema motivador

2. El problema de conciencia que puso en juego la vocación de nuestro fundador fue un mal ejemplo que vio.

b) Oración inicial para todos los días

Ver al final de la Novena. . . . 05doracinicial.htm

c) Texto Bíblico

Flp 4,10-14 Me alegré mucho en el Señor de que ya al fin hayan florecido vuestros buenos sentimientos para conmigo. Ya los teníais, sólo que os faltaba ocasión de manifestarlos. No lo digo movido por la necesidad, pues he aprendido a contentarme con lo que tengo. Sé andar escaso y sobrado. Estoy avezado a todo y en todo: a la saciedad y al hambre; a la abundancia y a la privación. Todo lo puedo en Aquel que me conforta. En todo caso, hicisteis bien en compartir mi tribulación.

d) Pequeña reflexión

2. El problema de conciencia del fundador fue ocasionado por un mal ejemplo que vio.

Dios permite el mal y de él saca un bien mayor que el mal. Lo vemos en las hojas y otras sustancias vegetales podridas, incluso mal olientes, sustancias en descomposición, que jamás servirían para que el hombre se alimente de ellas. Pues bien, eso descompuesto y pútrido es un excelente abono para que crezcan los árboles frutales y las hortalizas, que comemos para alimentarnos de ellas. Nuestro fundador participó en unas reuniones clandestinas para exonerar de su cargo al maestro de novicios, tenía entonces 18 años y medio; él estaba actuando de buena fe, siguiendo el movimiento de opiniones del grupo. No se le ocurrió que estaba procediendo mal, que lo arrastraban otros cabecillas a cometer una injusticia, que el propio Padre Kentenich (se supo después) criticó fuertemente. De ese mal, Dios sacó un bien mayor, nuestro fundador tuvo problemas graves de conciencia que lo llevaron al Paso de Pirque, sin el cual no habría habido ni grupos marianos ni Oratorio Mariano con todas sus asociaciones de fieles: del mal saca Dios un bien mayor.

e) Texto del Magisterio

Discurso Mundo del Dolor, San Lázaro de Juan Pablo II, del 24 de Enero de 1998, Viaje Apostólico a Cuba.

2. Vengo como peregrino de la verdad y la esperanza a este Santuario de San Lázaro, como testigo, en la propia carne, del significado y el valor que tiene el sufrimiento cuando se acoge acercándose confiadamente a Dios, "rico en misericordia". Este lugar es sagrado para los cubanos, porque aquí experimentan la gracia quienes se dirigen con fe a Cristo con la misma certeza de San Pablo: "Todo lo puedo en Aquel que me conforta" (Flp 4, 13). Aquí podemos repetir las palabras con las que Marta, hermana de Lázaro, expresó a Jesucristo su confianza, arrancándole así el milagro de la resurrección de su hermano: "Sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá" (Jn 11, 22).

f) Oración final. . . . 05doracfinal.htm

Ver al final de la Novena

Oración inicial para la novena del paso de Pirque.

Querida Madre, Reina y Soberana de nuestras vidas, aunque tiemble la tierra y se desencajen los cimientos de nuestras cosas y organizaciones, nosotros ponemos nuestra confianza en Ti y en Tu Hijo, por quien podemos tener acceso a nuestra salvación. Nuestra familia del Oratorio, desde sus inicios experimentó momentos difíciles en que se nos vino abajo el grupo en quien confiábamos, como si fueran nuestros propias manos, pies y ojos. Pero tú, Madre Santísima no nos dejaste solos y por el Paso de Pirque preparaste la fundación de los grupos marianos y a la misma familia del Oratorio con todas sus piedras fundacionales. Aunque tiemble la tierra y se sacudan los montes, nosotros confiamos en ti, la mediadora que nos traes a Jesús, en Él confiamos y nos va sacando adelante como ocurrió en el Paso de Pirque, que vino a resultar un gran regalo de Dios aunque costó mucho discernir sus caminos. Amén

Oración final.

Ciñe tu espada valiente y cabalga, muévete y anda hasta las últimas consecuencias, siendo en todo consecuente en los dictámenes de la conciencia, aunque nunca fuera la Iglesia. Quien tiene el timón de la historia es el Señor. Por eso no tememos ningún mal, sobre todo que el Señor nos ha regalado tu compañía Madre, Patrona y Reina Santísima, ven con nosotros en esta gran campaña de ir hasta las últimas consecuencias contigo, teniendo en claro el parámetro "nunca fuera de la Iglesia", ya que a San Pedro, Jesús le prometió que las puertas del infierno no podrían contra su Iglesia.