Novena del Paso de Pirque

7.- Día 21

a) Lema motivador

7. Como inspiración humana, formuló el ideal de ser consecuente a fondo y no en la superficie, no bastaba simplemente con ser consecuente. Como brillante idea se le presentó: ir hasta las últimas consecuencias.

b) Oración inicial para todos los días

Ver al final de la Novena. . . .05doracinicial.htm

c) Texto Bíblico

Mt 23,1-7 Entonces Jesús se dirigió a la gente y a sus discípulos y les dijo: En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos. Hagan. pues, y cumplan todo lo que les digan; pero no imiten su conducta, porque dicen y no hacen. Atan cargas pesadas y las echan a las espaldas de la gente, pero ellos ni con el dedo quieren moverlas. Todas sus obras las hacen para ser vistos por los hombres; se hacen bien anchas las filacterias y bien largas las orlas del manto; quieren el primer puesto en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, que se les salude en las plazas y que la gente les llame "Rabbí".

d) Pequeña reflexión

7. Como inspiración humana le decía que no bastaba con ser consecuente simplemente o por la superficie como idea brillante que lo entusiasmaba era la fórmula ir hasta las últimas consecuencias.

Los santos han ido hasta las últimas consecuencias, han hecho las cosas a finish y por eso, Dios que ama a los ardientes y no a los tibios, a quienes vomita de su boca, está con ellos. Pero también es cierto que los demonios van hasta las últimas consecuencias, son angelicales y geométricos para pensar: jamás se quedan en medias tintas con su odio a Dios. Por eso, ir hasta las últimas consecuencias todavía no es un ideal cristiano, son recomendaciones humanas, que pueden ser muy mal llevadas, como Hitler que quiso ir hasta las últimas consecuencias en su ideal de la raza superior y fracasado llevó a Alemania al borde del colapso total, más de un 75% de Alemania quedó destruido.

e) Texto del Magisterio

Homilía Misa de Canonización de Doce Beatos de Juan Pablo II, del 21 de Noviembre de 1999, Canonización de Cirilo Beltrán y Ocho Compañeros, Inocencio de la Inmaculada, Benito Menni y Tomás de Cori.

Con la oración perseverante, en espíritu de fraternidad, sin disimular su condición de religiosos, con la firmeza propia de quien se sabe ciudadano del cielo. No son héroes de una guerra humana en la que no participaron, sino que fueron educadores de la juventud. Por su condición de consagrados y maestros afrontaron su trágico destino como auténtico testimonio de fe, dando con su martirio la última lección de su vida.

f) Oración final

Ver al final de la Novena. . . . 05doracfinal.htm

Oración inicial para la novena del paso de Pirque.

Querida Madre, Reina y Soberana de nuestras vidas, aunque tiemble la tierra y se desencajen los cimientos de nuestras cosas y organizaciones, nosotros ponemos nuestra confianza en Ti y en Tu Hijo, por quien podemos tener acceso a nuestra salvación. Nuestra familia del Oratorio, desde sus inicios experimentó momentos difíciles en que se nos vino abajo el grupo en quien confiábamos, como si fueran nuestros propias manos, pies y ojos. Pero tú, Madre Santísima no nos dejaste solos y por el Paso de Pirque preparaste la fundación de los grupos marianos y a la misma familia del Oratorio con todas sus piedras fundacionales. Aunque tiemble la tierra y se sacudan los montes, nosotros confiamos en ti, la mediadora que nos traes a Jesús, en Él confiamos y nos va sacando adelante como ocurrió en el Paso de Pirque, que vino a resultar un gran regalo de Dios aunque costó mucho discernir sus caminos. Amén

Oración final.

Ciñe tu espada valiente y cabalga, muévete y anda hasta las últimas consecuencias, siendo en todo consecuente en los dictámenes de la conciencia, aunque nunca fuera la Iglesia. Quien tiene el timón de la historia es el Señor. Por eso no tememos ningún mal, sobre todo que el Señor nos ha regalado tu compañía Madre, Patrona y Reina Santísima, ven con nosotros en esta gran campaña de ir hasta las últimas consecuencias contigo, teniendo en claro el parámetro "nunca fuera de la Iglesia", ya que a San Pedro, Jesús le prometió que las puertas del infierno no podrían contra su Iglesia.