Editorial Mayo 2005

 

. . . . Mis queridos hermanos y hermanas lectores de la página Web, Madre de Pirque, en este mes de mayo nos vemos envueltos en el quehacer del año en las distintas esferas de vida, también en la catequesis, de los jóvenes de confirmación y los niños de primera comunión. La Iglesia está en marcha en esta etapa del año, con especial insistencia.

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. . . . El quehacer de colegios de institutos, universidades, también en la autoeducación de los grupos marianos empieza a cobrar un especial dinamismo.

. . . . Este mes desde el primer día, nos acicatea a esforzarnos para salir adelante en la celebración de San José Obrero, que le marca la cancha al mundo laboral. El que fue padre adoptivo de Jesús, por quien fueron echas todas las cosas, no deja de llamarnos a ser fieles, verdaderos constructores de la gran ciudad.

. . . . Mientras que en algunos países subdesarrollados, el desorden, la coima, las guerrillas, delincuencia, el soborno y la corrupción, enferman gravemente con un desorden social a la comunidad humana, la Iglesia nos señala otra forma de cultura.

. . . . San José apunta a cumplir lo que años después diría San Pablo en su carta a los tesalonicenses, "el que no trabaja que no coma" (2Tes.3,10).

. . . . El mundo laboral ha padecido graves injusticias por parte de los empleadores y los ricos, por eso es que la Iglesia, especialmente a partir de la encíclica "Rerum Novarum" enseñó a detectar los errores modernos en el mundo del trabajo, sea en el socialismo ateo, como en los errores del liberalismo sin alma.

. . . . El mes de mayo nos trae a los cristianos el recuerdo de la fiesta de Pentecostés, que nos llama a un gran dinamismo de la acción del Espíritu Santo, que transmitiéndonos los dones y frutos de su espíritu nos equipa perfectamente para que como personas y como comunidad podamos ser luz y levadura en este mundo, que si el Señor no nos saca adelante se muere de frío, de lluvia por el diluvio o se quema como Sodoma y Gomorra por la podredumbre de sus pecados.

. . . . El Espíritu Santo conmueve profundamente a la Iglesia por eso también a su Oratorio, con la 7ma. Piedra fundacional, donde le encomienda, que viviendo el misterio de la profunda unidad de oración en el Cenáculo, superando rencillas y guerras sordas de grupo, animados por el fervor de la caridad, donde María Santísima como reina de Pentecostés anima a la iglesia y al oratorio, a ser vertientes de gracia, ser una de las cuatro vertientes del oratorio por la que la familia unida se vuelve familia misionera como fuerza expansiva, histórica, maravillosa.

. . . . Hemos visto nacer vocaciones de consagración total al Oratorio, como asimismo de jóvenes laicos misioneros que han implementado profundamente el Oratorio en Córdoba, Argentina y en Brasil Santa María.

. . . . Hemos visto nacer una asociación pública femenina misionera que pretende llegar a ser una congregación de vida religiosa; hemos visto a las señoras hacer una misión a lo largo de varios lugares de Chile, desde Santiago a Puerto Montt. Es un hecho que el Oratorio Mariano es una familia unida y misionera, vertiente de gracia para los hijos del Oratorio y para otras personas, que se encuentran con esta familia unida y misionera.

. . . . Termina este mes de mayo con la fiesta universal de María Reina, quien por voluntad de su hijo tiene que reinar en calidad de nueva Eva, junto a Cristo Jesús el nuevo Adán, con gusto y gran alegría vencedora, le entregamos las dulces cadenas con que Ella pueda disponer de nuestras vidas.