La fiesta de las hermanas misioneras

del Oratorio Mariano

 

. . . .Las hermanas misioneras del Oratorio Mariano, asociación pública de fieles erigida en la arquidiócesis de Puerto Montt, con sus estatutos aprobados, celebran el 18 de mayo su día, que ellas asumieron como propio, sin así quitarle con eso a la familia que pueda y deba celebrar su 7ª Piedra Fundacional al menos en esos días cercanos.

. . . .¿En qué contexto se fundaron las hermanas misioneras? En general, el contexto y equipo de circunstancias fundantes es muy importante porque "raya la cancha" le pone unos parámetros que marcan profundamente una obra.

. . . .En 1994, el Oratorio Mariano estaba pasando por problemas de unidad; esta dificultad se producía especialmente entre las hermanas apostólicas y las hermanas que empezaban a nacer, las hermanas contemplativas. En el fondo, se trataba de problemas finalmente familiares, que se volcaban en el Oratorio con gran perjuicio.

. . . .Por otro lado, la inquietud misionera había captado a un grupo de jóvenes laicos tales como el flamante profesor Héctor Añiñir y Alex Chavarría; a ellos se agregó después Cristian Morales. El arzobispo de Puerto Montt, Monseñor Cazzaro, había apoyado la gestión y en enero de 1994, habíamos obtenido una respuesta casi positiva de Monseñor Primatesta, Arzobispo Cardenal de Córdoba. El 10 de mayo de ese año da permiso por escrito para erigir canónicamente una sección de los Padres y Hermanos del Oratorio, asociación pública de fieles.

. . . .Y partía la misión el día 18 de mayo de ese mismo año. Se notaba que la familia en la medida que estaba unida y superaba sus rencillas humanas, que hasta el fin de los tiempos se tienen que producir, lograba ser fuente de gracia y se volvía eficazmente misionera.

. . . .El día de la partida a Córdoba llegó como lo habíamos esperado y en la Santa Misa de despedida, formulamos el gran principio que constituye la 7ª Piedra Fundacional: La familia unida y misionera es vertiente de gracia en el Oratorio. El símbolo asumido fue la Cruz de la Familia, donde quedó expresada simbólicamente el principio de unidad que Cristo muestra entre Él y su Madre_ símbolo final de la unidad entre los miembros de la Iglesia, que tienen que estar unidos a Cristo, como Ella lo está al Señor. El Señor y su Madre Santísima se hicieron presentes en los resultados que tuvo esta Piedra Fundacional.

. . . .Se formaron las misiones de Córdoba y Santa María. Fruto de estas misiones que muestra la fuerza de Dios, son en el campo de los cristianos ejemplares, Rubén Ninim en Argentina, que murió después de haber dado su tercer grado, de haber aceptado formalmente entregar su vida por el Oratorio Mariano, a quien se le confió ser capitán del Oratorio Mariano Argentino y él aceptó con mucha conciencia.

. . . .Testimonio de entrega total al Oratorio, lo hemos tenido en la persona de María Rosa Martínez, que está con incorporación perpetua en la Asociación Secular del Oratorio Mariano y tiene comprometido su Tercer Grado de Jefe. A esto se agrega además la vocación del Hermano Gabriel y de la Hermana Contemplativa, Hna. María Judith. Tres argentinos consagrados en el Oratorio Mariano. Es un signo de Dios.

. . . .Fuera de esto, el Oratorio Mariano Argentino ha obtenido la radicación de la Madre en su Oratorio Central, en el barrio de Argüello, Monja Sierra.

. . . .En Brasil, la misión se ha mantenido vigorosa, se manifiesta también en la vocación de la Hermana Apostólica del Oratorio, Hna María del Rosario y en estos días la conversión de su hermano, Cedenir Quartieri, en que los hermanos y hermanas y el Padre Raimundo han tenido una gran incidencia, sobre todo el Hno Antonio, que lo visita diariamente. Este magnífico equipo consiguió que hiciera su Primera Comunión y obtuviera una gran conversión de vida.

. . . .Estando en la misión de Córdoba en plena actividad, no sin grandes problemas y dificultades, llega en 1997 la Hermana laica, de la juventud femenina de la Rama, Alejandra Badilla y en 1999 la hermana Elena Torres, ambas hermanas misioneras laicas en Córdoba. Ambas iban a ser protagonistas de una inquietud vocacional de por vida, pero marcada especialmente por el carácter misionero, que por supuesto pertenece a toda la Iglesia, y por lo mismo a todo el Oratorio, también a las Hermanas Apostólicas que efectivamente han sido profundamente misioneras, sosteniendo por años la misión de Córdoba y de Brasil.

. . . .Se trataba solamente de una acentuación más específica del carácter misionero, que querían asumir estas dos misioneras laicas en su modalidad de hermanas consagradas. El 18 de mayo del 2000 tomaron su uniforme de hermanas misioneras recientemente erigidas canónicamente y aprobados sus estatutos en la Arquidiócesis de Puerto Montt. El 23 de abril del 2000 se confeccionaron sus estatutos canónicos que fueron aprobados en Puerto Montt.