Domingo 4ª Semana de Diciembre

 

Dt 6,4 Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios es el único. Dt 6,5 Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. Dt 6,6 Queden en tu corazón estas palabras que yo te dicto hoy.

Padre Santo, tus planes de amor y misericordia preparan un lugar humilde a tu Hijo que va a nacer en Belén. Te adoramos, te alabamos, te amamos mucho, te amamos con toda nuestra fuerza y toda nuestra mente, más que todo lo que existe en este mundo y se pone a nuestro alcance. En ti estos alimentos se vuelven gozosos, en ti la radicación de nuestra Madre se hace definitiva, santificando el lugar de nuestro Oratorio. Amén (Cfr. Refl.Comid. Domingo 4ª Semana de Diciembre).

 

 

Lunes 4ª Semana de Diciembre

Jos 3,3 Y dieron al pueblo esta orden: « Cuando vean el arca de la alianza del Señor vuestro Dios y a los sacerdotes levitas que la llevan, partirán del sitio donde están e irán tras ella, Jos 3,4 para que sepan qué camino han de seguir, pues no han pasado nunca hasta ahora por este camino.

Los ajetreos finales para preparar la fiesta de Navidad están llegando a su apogeo; Jesús Niño, vas a nacer y no hay lugar para ti. El pueblo está cerrado, no tienes cabida. En el Oratorio, por la radicación en el lugar santo, te pedimos que no cese la presencia de tu Madre que te trae el Pueblo. Amén (Cfr. Refl.Comid. Lunes 4ª Semana de Diciembre).

 

 

Martes 4ª Semana de Diciembre

1Cro 22,5 David se decía: « Mi hijo Salomón es todavía joven y débil, y la Casa que ha de edificarse para el Señor debe ser grandiosa. Así que le haré yo los preparativos. » Hizo David, en efecto, grandes preparativos antes de su muerte. 1Cro 22,6 Después llamó a su hijo Salomón y le mandó que edificase una Casa para el Señor, el Dios de Israel.

Y no hubo lugar en la posada. Los preparativos al nacimiento de Jesús se encontraron con la hipocresía, con las mentiras y las conveniencias del egoísmo. Al compartir nuestro alimento, queremos superar esa falta de autenticidad y acogerte, Madre, que nos traes con San José, al Niño que va a nacer. Radícate en nuestro Oratorio y en muchos, en miles y miles de oratorios. Amén (Cfr. Refl.Comid. Martes 4ª Semana de Diciembre).

 

 

Miércoles 4ª Semana de Diciembre

Lc 1,41 Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; Lc 1,42 y exclamando con gran voz, dijo: « Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; Lc 1,43 y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?

Solamente en la fuerza y amor que nos brindas, Espíritu Santo, es que podemos recibir auténticamente a María y José trayendo al Niño pronto a nacer. Al comer nuestros alimentos no queremos hacerlo sin acoger auténticamente con la radicación, tu presencia eficaz en la imagen y lugar de la Madre Santísima. Haz que la madre no se tenga que marchar nunca más de nuestros oratorios. Amén (Cfr. Refl.Comid. Miércoles 4ª Semana de Diciembre).

 

 

Jueves 4ª Semana de Diciembre

Sal 27,4 Una cosa he pedido al Señor, una cosa estoy buscando: morar en la Casa del Señor, todos los días de mi vida, para gustar la dulzura del Señor y cuidar de su Templo. Sal 27,5 Que él me dará cobijo en su cabaña en día de desdicha; me esconderá en lo oculto de su tienda, sobre una roca me levantará.

Jesús, maravillosamente presente en la eucaristía, oculto y presente, como ibas presente y oculto en el ceno de tu Madre, ya pronto a nacer. Al comer estos alimentos te rogamos que no dejes de estar presente en nuestros oraciones por medio de la radicación, no solamente en la imagen sino en los lugares donde está la presencia de tu Madre Santísima, trayéndonos la gracia navideña. Amén (Cfr. Refl.Comid. Jueves 4ª Semana de Diciembre).

 

 

Viernes 4ª Semana de Diciembre

Sb 16,20 A tu pueblo le alimentaste con manjar de ángeles; les suministraste, sin cesar desde el cielo un pan ya preparado que podía brindar todas las delicias y satisfacer todos los gustos. Sb 16,21 El sustento que les dabas revelaba tu dulzura con tus hijos.

Madre dolorosa, dulzura de nuestras cruces, te preparabas con el sufrimiento de las puertas cerradas, los corazones cerrados por la indiferencia y la hipocresía. Al pedirte la bendición de nuestros alimentos queremos que vengas a nuestro Oratorio y queremos ofrecerte no solo la imagen con Desafío sino también el lugar para que te radiques para siempre. Amén (Cfr. Refl.Comid. Viernes 4ª Semana de Diciembre).

 

 

Sábado 4ª Semana de Diciembre

Ha 3,3 Viene Dios de Temán, el Santo, del monte Parán. Su majestad cubre los cielos, de su gloria está llena la tierra. Ha 3,4 Su fulgor es como la luz, rayos tiene que saltan de su mano, allí se oculta su poder.

Con un corazón sincero, sin hipocresías, cantamos felices las glorias que el Señor ha puesto en ti. Con toda la Iglesia reunida en la espera del Adviento, te suplicamos que acojas nuestro pedido de radicación y hagas más posible tu presencia no solo en la imagen sino en el lugar. Compartimos pues nuestros alimentos en un ambiente de gozosa espera. Amén (Cfr. Refl.Comid. Sábado 4ª Semana de Diciembre).