La Virgen del Cerro de Chena

. . . .El 8 de diciembre se junto una pequeña multitud de fieles en los faldeos de los cerros de Chena, que iba agradecida y esperanzada a venerar a su Madre Santísima. Desde la entrada Sur de Santiago, en la querida ciudad de San Bernardo, sede de la diócesis donde está ubicado nuestro santuario de María Reina, la Madre amorosa mira y suspira, como dice el himno de la Virgen de Chena, por sus hijos pecadores, que necesitan conversión.

. . . .Lo que nos impacta enormemente es el hecho que el Santuario de Chena ha sido confiado por el obispo fundador de San Bernardo, Mons. Orozimbo Fuenzalida, a los padres del Oratorio Mariano. Es el primer santuario mariano que se nos encomienda; en este sentido es lindo ver el protagonismo que nuestros padres y hermanos van logrando paulatinamente.

. . . .Después de algunas Stas. Misas en Chena, en la mañana del día 8 de diciembre, nos preparamos para la Sta. Misa principal, en la tarde después de las seis. Poco a poco se fue congregando un grupo de fieles que iba llenando la explanada, hasta el arribo del grupo mayor que venía en procesión desde abajo con nuestro Obispo, Mons. Juan Ignacio González, acompañado por los bailes religiosos y un nutrido grupo de fieles, que manifestaban su fe profunda en el Señor y su Madre, patronos y guías de la historia.

. . . .El sol daba de lleno en el cerro abrasando sin ompasión a los esforzados peregrinos, que acudían sin quejas, a venerar a su Madre celestial; pero una brisa fresca persistente hacia agradable la canícula veraniega acunando y meciendo suavemente las gramíneas crecidas como avena "carne de perro". (La gente la cortaba para llevar de recuerdo, como primicias).

. . . .El momento sagrado nos evocaba a Jesús con sus discípulos en las colinas de hierbas ondulantes, reunidos con esas multitudes que seguían al Maestro. Nuestro Obispo, Mons. Juan Ignacio, se veía acompañado por sacerdotes, seminaristas y hermanos religiosos. Algunas religiosas también marcaban el ambiente con su presencia especial.

. . . .La diócesis de San Bernardo empezaba a apuntar y florecer con más fuerza animándose con la vida de sus parroquias, apacentadas por el divino Maestro. Era una cantidad impresionante de gente, si se toma en cuenta que se trata de un santuario mariano relativamente nuevo, que le fuera confiado por el Obispo fundador de la diócesis de San Bernardo, Mons. Orozimbo Fuenzalida, directamente a los padres del Oratorio Mariano, e indirectamente, por supuesto a nuestra familia del Oratorio Mariano.

. . . .Es impresionante que un movimiento tan joven e inexperto haya recibido un envío tan importante como es hacerse cargo de un santuario mariano, aunque esté recién en sus comienzos. Se trata a futuro del Santuario mariano principal de la diócesis de San Bernardo. El Obispo, Mons. Juan Ignacio González presidió la celebración eucarística; los bailes religiosos pusieron la nota de la piedad popular, que califica con una auténtica participación del pueblo a estos eventos religiosos.

. . . .Se puede decir entonces que tuvimos una hermosísima jornada a los pies del Santuario de la Virgen de Chena. Los himnos religiosos llenaban de música gratificante el alma de los participantes sin quejarnos demasiado de la insolación posible. Entre ellos llamó la atención particularmente el himno de la Virgen de Chena, cantado con fervor y entusiasmante alegría varonil.

. . . .Se hacía sentir el apoyo de la Madre Santísima que nos mira con ternura desde los Cerros de Chena. Los cerros ondulaban por la brisa fresca y gratificante entre doradas gramíneas virginales y no cultivadas por el hombre. La gente recogía manojos de hierva como primicias para adornar sus casas con un pedacito de cielo de Chena. Este año la organización electrónica del evento dio un salto adelante; había parlantes que copaban toda la caminata subiendo al cerro de la Virgen. Fue una excelente solución pastoral para guiar la procesión a lo largo de todo su trayecto.

. . . .Los hermanos marianos habían estado la noche entera cuidando los parlantes de posibles intrusos durante la noche del jueves al viernes, lo mismo durante todo el día del viernes. Se pusieron firmemente la camiseta de la veneración de la Virgen de Chena. Las cosas no se hacen sin sacrificio.

. . . .Se nota que los hermanos marianos han descubierto la eficaz responsabilidad pastoral en la conducción organizadora del evento. Ya tarde cuando iban quedando los últimos peregrinos en el cerro, se les vio recogiendo todo el material de cables, parlantes, etc.

. . . .Aunque fueron los creadores y conductores del guión y del coro, de ninguna manera fueron acaparadores; dejaron ampliamente la colaboración de los seminaristas en puestos claves de la liturgia. Gente laica del movimiento del Oratorio de Santiago tuvo también un cierto protagonismo en la conducción del evento. Es verdad que con los años, creemos y lo esperamos, todo esto irá progresando mucho más.