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. . . .Madre de la alegría en la espera, si es verdad que San Juan Bautista, se presentaba con un lenguaje duro, adusto, como eso de que el hacha estaba a punto de cortar la raíz... o íraza de víboras!... ┐no es menos cierto, que la espera es luz, en medio de las tinieblas? Por eso es gozosa; como gozoso es para el que después de largas tinieblas ve de nuevo la luz.

. . . .Aunque en medio del firme bregar en la espera de la venida del Señor podamos decir: contentos, Señor contentos; alegres, Madre, muy alegres, o también, viva, viva María, tú eres nuestra alegría, virgen Madre querida. Todas esas expresiones no son más que traducciones de la expresión paulina: "Alégrense, nuevamente se lo repito, alégrese..." de la carta a los Filipenses.

. . . .Es la actitud y conducta correspondiente de esa lucha esmerada, constante en perdonar a los que nos ofenden y crear siempre comunidad y estar siempre dispuestos a empezar un camino de reconciliación. Ayúdanos a superar con alegría tantas caídas, tantos vicios y comodidades que no nos dejan allanar plenamente los caminos en la espera del Señor.

. . . .La lucha por la autenticidad, por la luz, por la verdad no puede ser triste; se trata del intenso gozo de poder ser yo mismo, mi mejor yo, ┐cómo puedo entristecerme?, alegres, Madre muy alegres, alegres en la espera.