New Age n° 1

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Rvdo. Padre D. Sergio Mena

viserjoma@yahoo.com

 

 

Barcelona, 13 de enero de 2.002

 

 

Apreciado hermano en Cristo:

En una conversación mantenida la pasada semana con el Padre Patricio Vera (Oratorio Mariano) y la Sra. Dña. Carmen Cano de Santayana, me sugirieron que me pusiera en contacto con Vd. ante el interés que ha suscitado en su comunidad el tema de la New Age o Nueva Era. Me consta que ya le ha sido enviado por Dña. Carmen, información bajada de la red y junto con estas líneas le adjunto algún documento más que dispongo en mis archivos.

Me extrañó, al hablar con el Padre Patricio, su sorpresa por lo concerniente al New Age, dado que en Europa, y concretamente en España, se ha introduciendo rápidamente, pero sabemos que nos viene de América y que en Sudamérica está especialmente arraigado. No conozco el entramado social de su país, ni la idiosincrasia de sus comunidades, pero sí lo que está sucediendo en España, en Barcelona, en esta diócesis de cuatro millones de almas, que es el ámbito en el que trabajo. Espero que mi comentario, les sea útil, para ponerles sobre aviso, no ya para solucionar el problema existente, sino al menos, para detectarlo en su labor pastoral e intentar poner los remedios que tengan a su alcance.

No voy a transcribir lo que puede leer en los textos que le adjunto, pues en ellos y en las direcciones de apologética católica de Internet, encontrará abundante información sobre la New Age. Tan solo unos comentarios sueltos desde mi experiencia personal y pastoral. Lo que comento es el reflejo de una sociedad determinada, Barcelona, España, a comienzos de este siglo XXI. Evidentemente, que en la "aldea global" en que vivimos, son hechos exportables a cualquier comunidad cristiana en mayor o menor plazo.. . . .

La Nueva Era o New Age, no es una secta como podríamos suponer, con domicilio social y lideres carismáticos. Es un pensamiento filosófico, diseñado muy inteligentemente, para infiltrarse en la persona y realizar cambios estructurales de su pensamiento y creencias, sin apenas notarlo, halagando su ego, y convirtiendo al individuo en su propio dios, en aquel que determina lo que es bueno o malo, desde su subjetivismo. Esto no solo afecta a los católicos, sino a cualquier religión monoteísta, con un credo determinado, puesto en entredicho ante las dudas "pseudo razonables" que la New Age suscita en la persona.

Tras el siglo XX, el siglo del ateísmo, la gente hoy día se mueve en lo que ha sido dado en llamar la "posmodernidad", un desencanto de todo y por todo, preocupados únicamente, por el bienestar propio, en lo que se denomina "la sociedad del bienestar". Los cristianos se van contaminando de este pensamiento, una forma de pensar relativista, en la que todas las religiones son iguales, en las que la religión queda reducida a una expresión privada e intimista, que se convierten más en ritos mágicos que en la apertura de Dios al hombre… ante esa oferta del Dios revelado.

La New Age es peligrosa porque, aparentemente, no te hace renegar de tus creencias, y hace compatible lo que crees, con lo que otros piensan, aunque no estén en el mismo credo que tú. De esta forma se va realizando la gran conspiración de Acuario… esa nueva edad o nueva era de hermanamiento universal, en el que el hombre es por fin libre de ataduras, dogmas e imposiciones, y se relaciona de tú a tú con un dios, que es caricatura del revelado en Cristo.

Podemos pensar que esto no pasa en nuestro alrededor, o en nuestras parroquias o comunidades. Pero yo le aseguro que en su ciudad tiene Vd. gente nuevaeriana, posiblemente algunos conocidos, que van sembrando su pensamiento con una rapidez inaudita. Este pensamiento sectario, no entra como ocurre habitualmente, por los estratos más bajos de la sociedad, los más débiles culturalmente, como sucede con los Testigos de Jehová o las sectas protestantes. Esta forma de pensar, actúa en las clases medias y altas de nuestra sociedad.. en aquellos que se creen muy listos, o convertidos del todo, en aquellos que desprecian el Magisterio de la Iglesia, desde un progresismo cancerígeno y soberbio. Católicos (así se hacen llamar) que se permiten el enfrentamiento con su Arzobispo, la critica indiscriminada a toda imposición moral, que separan el Cristo histórico del Cristo de la fe, que hablan de Dios en términos de fuerza, energía, términos impersonales, que convierten al Dios de los cristianos en un ente amorfo e irrelevante, que por supuesto, no impone nada. Católicos que hablan de reencarnación en lugar de resurrección, esperando la salvación basándose en intentos fallidos y negando, así, la redención de Cristo… Católicos, en una palabra, que dejaron hace mucho de serlo, que acuden a los ritos básicos de la Iglesia (bautizos, comuniones, entierros) en una inercia de siglos… convirtiendo los sacramentos en hechos insignificantes, y desde luego, sin ningún compromiso vinculante.

La New Age, sabiamente, combina ideas pertenecientes al gnosticismo, panteísmo, sincretismo, masonería, paganismo oriental y en especial, un abundamiento en el relativismo, en esa falta de absoluto, que deja fuera de todo orden la idea de Dios. De esta forma se construyen individualidades, sin proyecto común ni hilo conductor generacional, se crean personas sin columna vertebral, que a lo mas que llegan es a un ideal humanista, no salvífico. Personas, que al considerarse parte de Dios, son dioses en si mismos, confundiendo la criatura con el Creador. Dioses en sí mismos vueltos hacia el YO y en el que el TÚ es lo de menos. Ideal nuevaeriano que contradice el descentramiento pedido al cristiano, el negarse a si mismo y gastar la vida, dándose al otro.

Cuando Vd. lea estas líneas a los miembros de su comunidad, tenga la seguridad que no está leyendo especulaciones, ni teorías mas o menos acertadas, sino que hablo desde la más directa observación y experiencia, la constatación de lo que a mí, personalmente me ha tocado vivir. Soy un hombre de 49 años, educado en mi juventud en los Salesianos, ejecutivo en una empresa de artes gráficas de Barcelona, padre de cuatro hijos de 24, 22, 20 y 10, tres niñas y un chico. Desde 1.997 soy diácono permanente al servicio de la Iglesia en Barcelona, concretamente en una parroquia de 50.000 personas, en las que estamos el párroco y yo. Me casé en 1.976 y al año siguiente de mi ordenación, mi esposa se separó, abandonando a la familia.. Un proceso de meses y años del que no fui consciente, dirigido por el que yo creía amigo, un hermano de la Salle, hizo que renunciara a su historia familiar y ahora se dedique a su gran vocación, de servir al dios de la Salle, el dios de la libertad, como ellos dicen. La sentencia de separación me adjudico entonces la guardia y custodia de mis hijos, los cuales, continúan conmigo en el hogar familiar, y a los que educo en la ortodoxia de la Iglesia, frente a un mundo, que considera la libertad como un fin y no como un medio para conseguir el bien.

Quién tenga dudas sobre lo que escribo… que me aclare a mí también las mías… ¿cómo es posible que una persona abandone a su esposo, tras 22 años de matrimonio, después de recomendarle para ser diácono permanente, y sin cuya autorización y consentimiento no hubiera sido ordenado? ¿qué cambio se produce en la mente de una mujer católica, de educación cristiana, para abandonar al marido y a sus cuatro hijos e irse a vivir sola? ¿qué educación se da en ciertos ámbitos eclesiales, cuando hay religiosos y religiosas abonados al pensamiento de la New Age? Solo se explica desde la influencia de un pensamiento sectario, desde la perdida del norte que debe guiar nuestros pasos, desde la búsqueda de uno mismo, pasando por encima de compromisos y ataduras que conforman la existencia. En una palabra desde la destrucción de lo que somos, en pos de horizontes distintos a los horizontes de la fe.

La New Age, pensamiento que proporciona al individuo múltiples espejos en los que reflejarse, según su estado de animo o conveniencia. No hay proyecto a llevar a termino, sino el aquí y ahora, hacer lo que me gusta con independencia de sí debo o puedo hacerlo. Pensamiento que coloca al Yo por delante de todo y todos, en un hedonismo y egocentrismo salvaje.

La Iglesia, a través del Magisterio, lleva tiempo dando la voz de alarma. Escritos del Cardenal Daniels, o del Arzobispo Primado de Méjico, Mnsr. Norberto Ribera, están saliendo al paso de este movimiento que es una de las más grandes amenazas para los fieles de la Iglesia. El Santo Padre, Juan Pablo II advirtió a un grupo de obispos en la visita "ad limina" del 28 de mayo de 1.993 con estas palabras: "Las ideas del New Age a veces se abren camino en la predicación, en la catequesis, los congresos y los retiros, y así llegan a influir en los católicos practicantes, que tal vez no son conscientes de la incompatibilidad de esas ideas con la fe de la Iglesia"

Confío Padre Sergio, que estas líneas le sirvan para ayudar a quienes estén en la frontera de dar el paso que les va a conducir a otros derroteros que no son los anunciados por quien es el camino y el término del camino: Cristo. Hay abundante documentación, como le decía al principio, en Internet y en librerías católicas. Si alguien cree, que esta forma de pensar puede ser un soplo de aire fresco para la Iglesia, que busque el libro "Cruzando el umbral de la Esperanza", de la editorial Plaza y Janes (Barcelona). En la página 103 podrá leer lo siguiente, escrito por Juan Pablo II: "No debemos engañarnos pensando que ese movimiento (New Age) pueda llevar a una renovación de la religión. Es solamente un nuevo modo de practicar la gnosis, es decir, esa postura del espíritu que, en nombre de un profundo conocimiento de Dios, acaba por tergiversar Su Palabra, sustituyéndola por palabras que son solamente humanas…. …. Con una declarada divergencia de lo que es esencialmente cristiano".

Por supuesto, que quedo a su disposición, para lo que necesite en este tema o en cualquier cosa que le pueda ser útil a Vd . o a su comunidad. No duden en escribirme al correo indicado en el membrete y será un placer el recibir noticias suyas. Que Dios nos ayude y proteja a todos.

Afectuosamente en Cristo