2.- El campamento de la Rama femenina

en Enero del 2002

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. . . .Del 21-27 de enero se llevó a efecto el campamento de la rama de niñas en Alepúe. Viajaron el 20 de enero desde Santiago, 28 niñas y volvieron 18 niñas el 28 de enero. Diez se quedaron a misionar en Puerto Montt. ¿Qué le impactó, María Jessica, en Alepúe este año 2002?

. . . .La fuerza con que las niñas querían estar en oración; las ganas que tenían de estar junto a la Madre y al Señor, sobre todo en la adoración al Santísimo, dar gracias y pedirle a la Madre. Esto provocó un gran compañerismo y unidad. Hubo apoyo entre ellas; podría decirse que fueron días de cielo. Una niña me escribió que decía "estoy en la gloria". No solamente ella, era un sentimiento generalizado de estar viviendo hondamente la presencia de algo especial. El Padre y los hermanos como asimismo las hermanas que nos asistían, tenían una impresión similar, que se trataba de algo muy bonito, que era como un pequeño anticipo del cielo.

. . . .Bueno, mucho lo hace el paisaje de Alepúe, que es maravilloso. El contraste de los distintos tipos de verdes, en árboles y prados, y el cielo azulito. El mar se veía a lo lejos. Los días de lluvia, se producía un cambio substancial, el mar se revista de un color gris intenso. En esos días de lluvia, pudimos ver la maravilla de las tuninas, cerca de la península. Como neumáticos negros de camión, aparecían y desaparecían por entre las crestas de las olas. Los cielos maravillosos, rojos, azules, celestes, verdosos, anaranjados... ¡Qué lindo! Hay que decir, como mínimo, que era un sueño. Las charlas las dieron los hermanos, la Hna. María Marta y Hna. María de Jesús; también participaron algunas niñas en esto: María Beatriz, la Consuelo y la Luly. El P. José Miguel dio uno de Biblia, que fue muy bueno. A las chicas les gustó uno de la Hna. María Marta sobre la santidad. Hubo muy buenos comentarios sobre el tema ateísmo, que dio la Luly. Había unas niñas que estaban peleadas y se arreglaron en el campamento, eran compañeras de curso.

. . . .Hay que destacar de modo especial la organización de las jefas. La Consuelo, como jefa de campamento, muy bien. Dejaba que las chicas tuvieran su espacio de libertad; nunca las obligó. Las chicas respondían muy bien. Las jefas estaban muy bien organizadas en los cargos que se les dio.

. . . .Las jefas de oración se preocuparon mucho; todos los días había algo distinto para meditar, como símbolos, recuerdos, que marcaron positivamente la parte espiritual aportada por ellas.

. . . .Este campamento fue más que nada un campamento muy espiritual; las niñas lloraban de emoción de ver tan cerca la proximidad de la Madre.

. . . .Una niña hizo su primera comunión y descubrió lo maravilloso que es estar tan cerca de Jesús.

. . . .La Cote con la Claudia Belmar estuvieron estupendo en la parte dinámicas, muy espirituales, alegres y simpáticas en las tallas.

. . . .En el camión veníamos bajo lluvia, de regreso, embarradas y mojadas. A nadie le importaba; veníamos cantando, riéndonos, inventando canciones. Era un festival de alegría y juventud mariana de nuestra querida rama femenina del Oratorio.