3.- Las más de mil firmas por el Hno. César

. . . .El Hno. César estaba muy próximo a sus promesas perpetuas y se veía que sus estudios en Brasil no podían ser totalmente satisfactorios, porque el ambiente de la misión no se lo permitía por más buenos propósitos que se tuviera. Faltaba un ambiente de estudios teológicos del Oratorio, con una casa de teología, como lo podemos tener en Santiago.

. . . .Su entusiasmo apostólico lo hacia llegar profundamente a mucha gente, lo que constituye una experiencia pastoral, que lo ayudará para toda la vida. Al mismo tiempo significaba un postergar de modo injustificado su formación como seminarista, que va encaminada a la ordenación diaconal, primero y después presbiteral.

. . . .Con mucha preocupación de su buen desarrollo integral y no solo mirar el aspecto de que son tan útiles sus colaboraciones en la misión, se dialogó buscando lo mejor. Se optó por una solución bastante dura para la misión, pero a la larga buena para ella misma, que no podría quedar tranquila a la postre, si hubiera perjudicado el itinerario de vida del hermano.

. . . .Se conversó con el Hno. César y finalmente se optó por llamarlo a integrar la casa de teología desde el año 2002, para obtener su preparación inmediata al diaconado y presbiterado.

. . . .Mientras tanto los feligreses en Brasil se estaban moviendo para torcer en lo posible la cosas para que el Hno. se pudiera quedar haciendo sus estudios en Santa María, que de ninguna manera tiene estudios de inferior calidad, sino tan solo que en el caso del Hno. César no había un ambiente adecuado para que el se formara profundamente en teología. Era capaz de tener buenas notas en el seminario mayor palotino, pero eso no es suficiente para el tipo de formación que da el Oratorio a sus seminaristas.

. . . .Así es que los feligreses hicieron todo un movimiento de apoyo al Hno. César; reunieron firmas, muchas firmas, tanto de adultos y jóvenes, como de niños de colegio, que firmaron con sus huellas dactilares. En total, pude contabilizar un número de más de mil firmas. El P. José Miguel fue delegado por el Consejo de la Comunidad a dar respuesta oficial de este pronunciamiento popular de la Capela Sao Pedro.

. . . .Quedó finalmente en claro que los feligreses no habían actuado presionando indebidamente al Consejo de la comunidad sino tan solo se trató en definitiva de mostrar el gran aprecio que se le tiene. ĦQué bonito! Es realmente un gran éxito de la Madre del Oratorio, que haya tanto cariño por el Hno. César en Brasil. Ojalá que todos nuestros misioneros lleguen a ser tan queridos. La mejor manera de educar, no es enojándose con la gente, corrigiendo a toda hora, sino logrando tener ascendiente sobre la gente, por el ejemplo, la bondad y fuerza del cariño. El Hno. César, hay que reconocer, fue un maestro en esa ciencia, como se ha podido ver y ha quedado realmente consignado.