5.- En la ruta de la santidad del beato Padre Alberto Hurtado

. . . .Y este mes de agosto nos trae la espléndida noticia de los 50 años del nacimiento del Beato Alberto Hurtado para el Reino de los cielos. Para nosotros su defunción y funeral respectivo, no se queda ahí no más, sino que se refiere a su triunfo, a su nacimiento para el cielo.

. . . .Cumplió hasta el heroísmo con el mandato de la caridad. "Lo que le hacen a uno de estos pequeños a mí me lo hacen". Sabía el beato Alberto Hurtado que esos niños de la calle, que parecían gatos monteses, subiéndose a los árboles y saltando a veces sobre los transeúntes descolocados. Eran el pánico de los pequeños comerciantes del Mapocho. Estaban necesitados de todo. Y como eran otros Cristos, el rostro de Jesús estaba estampado místicamente en ellos. Descubrió que en su estilo de trato con ellos, debía decirles "patroncito".

. . . .Para ellos inventó el Hogar de Cristo, para ellos sus noches de insomnio buscando soluciones reales, concretas y prudentes de cómo estar con ellos en sus problemas, porque los pobres no pueden esperar.

. . . .El Oratorio Mariano entrevé que el nacimiento de sus grupos marianos en el mes de la solidaridad y del fallecimiento del P. Hurtado no es una casualidad sino una marca de fábrica para los grupos, círculos y asociaciones que tendrán que nacer como soluciones concretas, odológicas, en la conquista de la expresión de la caridad solidaria en nuestra familia.