% Revista María Reina %

N° 21 del 2002

Publicación del Oratorio Mariano

Director Responsable: P. Sergio Mena G.

Colaborador Hno. Carlos Villanueva

Fecha: Sábado 28 de septiembre de 2002

Propiedad: Fundación de Promoción, Pers.Juríd. 1005 de 1975

Dirección: Consejo de la Familia del Oratorio Mariano

E ditorial Septiembre de 2002

Mis queridos lectores de la revista María Reina de septiembre 2002, la familia se está preparando con todo su empeño, a marchas forzadas, por así decirlo, para llegar bien preparada a los treinta años del desafío de la santidad.

En este mes estamos intensificando la oración de los Saludos. Queremos ponerle empeño en rezar los Saludos poniendo una intención especial para cada uno de ellos. La revista trae una explicación detallada de estas intenciones.

En Chile, las casas, los edificios y el cielo reluce con los tricolores de la bandera, roja, blanca y azul, con su estrella blanca reinando sobre el campo azul.

Un paso largo está dando nuestra familia con la primera incorporación definitiva de una hermana argentina, María Rosa Martínez, en la comunidad de las hermanas seculares.

En las hermanas apostólicas, el día 3 de septiembre se comprometieron seis jóvenes en la fase final de preparación a ser hermanas. Son seis candidatas que tienen en claro la decisión de vivir, luchar y comprometerse con la santidad de vida al modo de las hermanas apostólicas. Es un gran compromiso de vida vivir en esta vocación que implica un fuerte remar mar adentro, no precisamente quedándose en la orilla.

 

SAN VICENTE DE PAUL ( + 1660)

27 DE SEPTIEMBRE

San Vicente de Paul nació en Dax, cerca de los Pirineos. Sus padres eran campesinos y pasaban apuros para alimentar a sus seis hijos. Vicente colaboró en la economía familiar, cuidando un pequeño rebaño de ovejas.

Lo pusieron a estudiar con los franciscanos. Un señor de la tierra, al ver sus buenas cualidades, lo tuvo como profesor particular de sus hijos y lo mando a estudiar a Zaragoza y a Toulouse. A los 19 años recibió el sacerdocio.

Yendo en barco de Marsella a Narbona fueron atacados por tres bergantines turcos y tuvieron que rendirse. Los llevaron a Túnez y los expusieron a la venta en la plaza. Los probaron como a los caballos: les miraron los dientes, les hicieron correr y levantar pesos para ver sus fuerzas.

Vicente pasó por varias manos: un pescador, un alquimista y un cristiano renegado al que Vicente volvió al cristianismo. Con el llegó hasta Roma. Entró en contacto con la Curia que le confió un despacho para Enrique IV. Con este motivo llegó Vicente a París en 1609.

Buen entrenamiento había tenido para su misión apostólica. Además, su bondad, su inteligencia, su delicadeza, se imponían siempre. "¡Qué bueno debe ser Dios, exclamaba Bossuet, cuando ha hecho tan bueno a Vicente de Paul!". Se pone en contacto con el maestro espiritual Berulle. Desde ahora, muchas personas de la aristocracia se dirigen con él y le ayudarán.

Un día desapareció. Quería una vida más sencilla. La parroquia de Chatillon se transformó. De París le urgían que volviera. No lo consiguieron hasta que la jerarquía se lo mandó. En Chatillon lo lloraron.

En París continúa las prodigiosas obras de caridad que empezó en Chatillon. Organiza cofradías, atiende y defiende a los condenados a las galeras. Conoce su vida lastimosa: expuestos a toda inclemencia, reciben azotes e insultos, sin esperanza alguna. Un día reemplaza a un pobre remero para conocer así su amarga vida. Recorrió galeras y cárceles. Así consiguió cambiar la legislación y un trato más humano para ellos.

Su celo apostólico lo lanza a todas partes. Funda la Congregación de los Sacerdotes de la Misión, para reformar el clero, dirigir seminarios y dar misiones. El centro es San Lázaro, por lo que se llaman Lazaristas.

Su trato con Luis XIII y con la regente Ana de Austria le será muy útil para sus obras de caridad. Reúne damas y caballeros, forma asociaciones para atender a tantas necesidades creadas por la guerra: pobres, hambrientos, enfermos. Donde hay una necesidad, allí esta Vicente.

"No es lícito perderse en teorías, escribía, mientras muy cerca hay niños que necesitan para subsistir un vaso de leche. Los pobres serán nuestros jueces. Solo podremos entrar en el cielo sobre los hombros de los pobres".

Funda las Hijas de la Caridad con Luisa de Marillac. "Por monasterio, les dice, tendréis las salas de los enfermos, por clausura, las calles de la ciudad, por rejas el temor de Dios y por velo la santa modestia".

Y aun le quedaba tiempo para convertir a jansenistas y hugonotes, para dirigir almas santas, como Santa Juana de Chantal. Por sus obras y fundaciones es uno de los grandes bienhechores de la humanidad.

Escribió también cartas, memorias, conferencias. Y siempre aparece el hombre de acción, el amigo de los pobres, el organizador de la caridad, el apóstol, el santo. Sus Hijos e Hijas, y las Conferencias de San Vicente de Paul; fundadas por Ozanam, continúan su obra. Murió el 1660.

Preparándonos a los treinta años

del desafío de la santidad.

El Sto. Padre, Juan Pablo II, nos ha hablado en estos últimos meses a toda la Iglesia, también en Toronto, en la canonización de San Juan Diego y otros santos americanos, que la Iglesia es depositaria de una vocación divina: "ser santos".

La santidad entonces no es una quimera imposible de alcanzar; todos podemos ser santos, todos podemos conducir un estilo de vida en que el pecado queda definitivamente desterrado y nos abrimos a la heroicidad en la fe, la esperanza y la caridad. Ser heroicos como lo han sido el Beato Alberto Hurtado, Santa Teresa de los Andes, con su joven vida que recién empezaba a desarrollarse en su juventud, pero que por la acción de gracias llegó a quedar plasmada en ella una forma de vivir, que la Iglesia no pudo dejar de reconocer la calificación que el Espíritu Santo daba a su vida: santa.

La Iglesia reconoció que era una sierva de Dios, como el beato Alberto Hurtado y beata Laura Vicuña. Los milagros que hacía el Hijo, por supuesto que los reconoció el Espíritu Santo, en su calidad de perteneciente a la clase de los beatificados. Además en el caso de Santa Teresa de los Andes, el punto culminante, se alcanzó la canonización.

La santidad de vida no es un imposible. No exige condiciones de sexo, edad, raza, color de la piel, géneros de vida determinados. Lo que importa y define la santidad es atreverse a remar mar adentro y dar la cara en los momentos en que Dios lo pida, aunque cueste mucho y aunque la modorra de la vida tienda a descoyuntarlo todo.

Lo único en definitiva es que le digas a la Madre con todas tus fuerzas: "Madre, yo quiero ser santo" y "hazme alcanzar la santidad, aunque nadie apueste por mí".

 

La oración de los saludos en este mes de septiembre.

En este mes, queremos intensificar la oración. Hay que buscar todos los medios, nuestras bitácoras, los retiros, el trabajar más firmemente la oración diario de los Saludos, para que estas nos enrielen a todos los hijos del Oratorio, en el dinamismo de la oración, de la espiritualidad vivida, sin dejarla de lado por el tráfago de las mis y una circunstancias de la vida diaria.

No podemos dejarnos deslumbrar por la tranquilidad de nuestros grados que ya hemos dado y bajar entonces la guardia.

El pecado y Satanás están acechando astutamente en cada recodo de nuestra existencia para bajarle el perfil a nuestra voluntad firmísima de remar mar adentro hacia las fuentes vivas de la santidad.

Como en el caso de la caída de las Torres Gemelas en el World Trade Center, puede fabricarnos dentro de nuestras propias organizaciones mentales y sociales, una tremenda caída de torres gemelas de nuestra vida.

San Pedro nos advierte que el diablo anda rugiendo, rodeando, dando vueltas, buscando a quien devorar, es decir apartar de Dios y hacerlo suyo. Nos enseña asimismo San Pedro el antídoto seguro: "resistirle firmes en la fe".

El esquema de las intenciones de los Saludos del Oratorio es el siguiente.

"Este será el mes de los saludos. Se propone ofrecer el saludo de cada momento del día por alguna intención específica:

Mañana: Sto. Padre, Iglesia, Obispos, P. Fundador, Consagrados del Oratorio Mariano.

Mediodía: nuestras propias familias, matrimonio, hijos, hermanos o pololo/a, novio/a.

Tarde: Por el apostolado: hijos e hijas espirituales, asesorados,

por nuestros trabajos laicales.

Noche: necesidades del mundo, paz, hambre, huérfanos, escándalos.

Nuestro Obispo de San Bernardo

visitando nuestra casa en Chena.

Ya está concluida la construcción de la casa de formación y se encuentra bastante adelantada la otra construcción de la casa de los teólogos. En esta circunstancia fue invitado Mons. Orozimbo Fuenzalida, obispo de San Bernardo, a visitar nuestra casa de formación, por el ayudante de la formación, P. José Miguel Curutchet. Acudió puntualmente a este encuentro, junto con todos los hermanos de la formación, tanto del postulantado, juniorado como de los teólogos.

También estuvo presente el Padre Martín, presidente de la asociación y el Padre Sergio.

Fue una reunión muy alegre y festiva, en el momento, Monseñor confidenció que tenía envidia de este grupito para su diócesis. Hasta ofreció una interesante oferta en la línea apostólica del Oratorio, para más adelante.

La figura imponente del Hno. Cristián causó sensación y fue fuente de tallas e indirectas, dando curso a la chispa campesina de Msr. Orozimbo.

Los hermanos canta-ron, también el P. Sergio, y Don Orozimbo en un gesto muy paternal ofreció, entre tanto, sanguchitos hechos por él mismo, que iba pasando cariñosamente a los hermanos.

La incorporación definitiva de María Rosa Martínez.

El 21 de septiembre, María Rosa selló definitivamente sus promesas como hermana secular del Oratorio. Fue una linda ceremonia en la Iglesia de Nuestra Sra. de Itatí de la ciudad de Córdoba, no muy distante del Oratorio Central argentino.

La universidad de Córdoba, en la facultad de Agronomía, tiene una mujer que está consagrada definitivamente al Señor. ¡Qué grande!

El Oratorio Mariano argentino ha mostrado con esto una maduración especial: la consagración completa de algunos de sus miembros.

Apenas han pasado 8 años y ya lo tenemos. Recién el año 1986 tuvimos en Chile incorporaciones definitivas, 15 años después de la fundación del Oratorio.

Bravo por la generosidad de los cordobeses, que tienen capacidad para entregarse totalmente.

Ya hemos visto en María Rosa esta opción, pero también hay un hermano, el Hno. Gabriel y una futura hermana apostólica, la candidata María Judith.

Rogamos a la Madre y Reina del Oratorio, que este paso tan singular de María Rosa, que ha sabido conseguir el apoyo de sus hijos en este gran compromiso, pueda ser continuado por otras señoras y señoritas argentinas.

La comunidad de hermanas seculares no debe quedarse durmiendo en un pequeño grupo sino que debe, con valentía y arrojo abrir sus filas a otras vocaciones que puedan venir a compartir esta gran vocación de consagración en los tiempos de hoy.

Humor es la mejor receta

Doctor, doctor, perdone mi distracción que no le capté bien ¿qué me había dicho que tenía, piscis, acuario, tauro? cáncer, hombre, cáncer.

¿Qué es una lápida? Una china que corre rápido.

¿Qué es un código? La mitad de un brácigo.

¿Qué es una brújula? Una viejula montada en una escóbula.

Chiste machista: ¿Qué fue lo último que se escuchó en la caja negra del "Challenger" cuando se estrelló? Déjenla que lo lleve un rato (astronauta mujer).

Oiga, ¿Este bus me lleva al Cementerio? Si se pone por delante es posible.

Doctor, doctor, ¿qué tal salió la operación? ¿operación?, ¿No era autopsia?

¿Cómo se dice $2.200 en africano?

Luca, luca, gamba, gamba.

Una paciente en el hospital: "el doctor es tan despistado que me dejó sus tijeras en mi interior cuando me operó". La otra le dice: "a mí también, me dejó unas pinzas en la cirugía". Y una tercera dice: "Yo no sé por qué me siento tan mal". En eso llega el doctor despistado preguntando ¿alguien habrá visto mi paraguas?

El Papa exige a los obispos no ordenar

a jóvenes con «desvíos afectivos»

«Tendrán que rendir cuentas directamente ante Dios», advierte.

CASTEL GANDOLFO, 5 septiembre 2002 (ZENIT.org).- Juan Pablo II lanzó este jueves un exigente llamamiento a los obispos para que realicen una atenta selección de los candidatos al sacerdocio con el fin de evitar que se repitan escándalos producidos por desviaciones afectivas de presbíteros.

Al encontrarse en la mañana de este jueves con los obispos brasileños de las diócesis cercanas a Río de Janeiro, en la residencia pontificia de Castel Gandolfo, al final de su visita quinquenal «ad limina» al Papa y a la Sede apostólica, el obispo de Roma utilizó palabras muy fuertes.

«Es mi deber encarecer una renovada atención a la selección de las vocaciones al Seminario, poniendo todos los medios a disposición para lograr un adecuado conocimiento de los candidatos, en particular desde el punto de vista moral y afectivo», afirmó el Papa.

«Que ningún obispo se sienta excluido de este deber de conciencia --subrayó--. Tendrá que rendir cuentas directamente ante Dios».