9.- Casos ejemplares en la vida del Oratorio.

. . . .Jesús quiere que seamos santos. "Sed perfectos como vuestro Padre Celestial es perfecto". Se trata de revivir en nosotros la perfección en el amor. Demostrar con los hechos que somos hombres de Dios y capaces de amar a nuestro prójimo. Esto le corresponde finalmente al Espíritu Santo en exclusiva. Solo Él puede hacer que nos hagamos santos y ejemplares en todo. En el lenguaje de San Pablo, que estemos equipados perfectamente para toda obra buena.

. . . .En el Oratorio Mariano no han faltado desde sus inicios, varios atisbos de personas que tienen destellos de ejemplaridad. No nos cabe a nosotros decir que sean siervos de Dios, beatos o santos. Eso le corresponde solamente al magisterio de la Iglesia; pero sí podemos decir dentro del restringido radio de nuestro movimiento, que hemos visto frutos de santidad, por los que se conoce el árbol.

. . . .Entre estos, acá en Chile sobre todo, habría que nombrar a Bernardita Correa, Rubén Cárcamo, Oscar Acuña y la Sra. Marta Labra. No se puede dejar fuera otras personas que tuvieron asimismo indicio de algo ejemplar como son Juan Carlos Pacheco, quien estuvo detenido en el Estadio Nacional. A pesar de esa amargura, pudo llegar a una gran superación de esos posibles complejos que pudieron haber quedado dentro de él, con su entrada en el movimiento.

. . . .También hay que nombrar a don René Urrutia, que logró llegar a un nivel alto de conversión a pesar de de sus dificultades hasta el último momento con el cigrarro, pero habiendo superado totalmente el alcohol.

. . . .Otro gran convertido del Oratorio es Daniel Huenchumilla, quien participando en los grupos marianos de matrimonios en San José de la Mariquina, supero el alcohlismo y llegó a un alto nivel de vida familiar.

. . . .En Argentina tenemos asimismo a don Rubén Ninim, que llegó a dar su 3 grado y ofreció su vida y sus intensos dolores por el Oratorio argentino, de quien aceptó ser el capitán, sin saber bien en qué consistía eso... Es decir el derecho de ir adelante y poner buenos cimientos para la fundación del Oratorio Mariano argentino.

. . . .Junto a ellos, ofreciendo conscientemente sus sufrimientos y su vida en una enfermedad muy dolorosa, lo entregó todo por el movimiento del Oratorio Mariano, Carlos Meléndez Castillo, cuñado del Padre Sergio. Aunque él no llegó a participar propiamente en el Oratorio como miembro de grupos marianos sí tuvo una clara y definida voluntad de entregar su vida por el movimiento.

. . . .También está don Luis Curutchet quien trabajó con sus propias manos ayudando en la confección de frazadas para los hermanos de la formación. Era un momento difícil porque no teníamos frazadas para los miembros de nuestra comunidad de futuros padres del Oratorio. Y ya el invierno crudo de San José se nos venía encima.

. . . .El Oratorio está muy agradecido de todas estas personas con que Dios nos ha regaloneado por la intercesión de su Santísima Madre.