Oración de los 30 años

del desafío de la santidad.

Madre y Reina Santísima

nos quieres hijos obedientes

al Espíritu Santo

y por eso nos quieres

que no nos amoldemos

a las apetencias de antes,

del tiempo anterior

a nuestra conversión,

que fue un tiempo de ignorancia.

Así como el Señor,

que nos ha llamado es Santo,

haz que por la gracia de Dios,

seamos santos en toda nuestra conducta.

Hagan todo lo que Él les diga,

nos dices y Él nos dice:

"Sean perfectos,

como vuestro Padre Celestial

es perfecto".

Contando con las gracias de tu Oratorio,

remaremos mar adentro,

hacia las fuentes del heroísmo

en la fe, esperanza y caridad,

el heroísmo en la conducta de cada día,

el heroísmo en la entrega de la llave.

Amén.