5.- En la recta final de los 30 años

 

. . . .La marcha de la juventud santiaguina a Sta. Teresa de los Andes nos prepara a nuestra mini caminata, pero finalmente también caminata. Por ser más pequeña se presta para que la interiorización y conciencia de la fiesta sea mayor. Caminar desde Hospital a María Reina será una gran aventura espiritual. La Madre Santísima nos hará renovar la decisión por la santidad. Ser santos y no uno o dos miembros del Oratorio, sino miles y miles de personas que busquen a conciencia ser heroicos en su conducta humana, basados en la fe, esperanza y caridad.

. . . .Cada estación y cada encuentro durante la caminata no puede quedarse en eso, en una participación superficial, que no lleva más allá, sino a un encuentro generoso, en que la Madre y Reina nos va a hablar y llamar!!!

. . . .Ella nos va a dar gracias insospechadas importantes para nuestra vida. Sucede con las personas que se entregan a medias y no acuden a sus reuniones sino esporádicamente, que no dan grados ni los renuevan sino muy por encima, se van secando, en ellos se va languideciendo quizá hasta la muerte, la fuerza del primer amor y entusiasmo.

. . . .Así sucede también con el matrimonio. Por permitirse ciertas liviandades y falsas espontaneidades, la familia se puede ir a pique. Es muy importante que cada uno de nosotros se esfuerce por tener mucha vida interior, aunque sea sacrificando otros gustos e intereses no tan importantes. Esta peregrinación y caminata para la renovación del 2 desafío es muy importante.