1.- Editorial

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. . . . En los primeros días de Noviembre se terminó de editar la página web, Madre de Pirque de Octubre. Este mes de noviembre ha venido hasta ahora muy sustancioso y por eso es que apenas alcanzamos a acoger todas las noticias. En un punto clave está la celebración externa del Oratorio. Está vez correspondió con los treinta años del segundo desafío. La celebración externa, tal como el año pasado, se celebró con la procesión o caminata desde nuestra Parroquia de Hospital hasta María Reina. Son ocho largos kilómetros que se caminan bajo un sol en parte abrasador, en parte con unas sombritas de un largo camino bordeado de eucaliptos.

. . . . Este año hubo una destacada presencia de la imagen de la Madre, adornada de modo muy sencillo y al mismo tiempo muy impresionante, fue instalada en una carretela revestida toda de blanco y tirada por un gran caballo blanco. Asistían junto a Ella en la carretela algunos de los jóvenes de los grupos marianos de Hospital, vestidos de huaso.

. . . . Don Octavio, laico de nuestra parroquia de Hospital, llevaba el caballo de la rienda y varias veces se vio preocupado para poder sujetar el caballo, que se espantaba; hasta tuvo que arreglarle las cinchas con un alambre que encontramos en el camino porque, con tanto forcejeo del caballo, se cortó el alambre que sujetaba las cinchas.

. . . . Un conjunto folclórico de Paine le bailó a la Virgen a la salida de la procesión en Hospital. Con vigor y fervor terminaron avivando a la Virgen del Carmen. Con todos estos festejos el caballo blanco se anduvo espantando y con cierta peligrosidad empezó a retroceder la carretela con la Santísima Virgen que presidía la procesión, la Madre del Pueblo. Hasta el Padre José Miguel ayudó a sujetar el caballo tapándole en parte los ojos para que no viera el espectáculo de las cuecas con que se ponía nervioso el animal.

. . . . Una parte importante del público y con una gran cuota de participación y protagonismo provenía del Oratorio de Hospital. ĦQué bueno que los dueños de casa se hayan puesto a la altura y hayan tomado la iniciativa debida!

. . . . Finalmente en la Santa Misa se bendijo e impuso el escapulario con la doble bendición a los participantes, de la bendición del escapulario y la de los 30 años del desafío de la santidad. La gente quedó muy contenta. Habían llegado hasta el término de la fiesta, y fueron premiados con este hermoso signo de bendiciones.