Oración de la Navidad 2002

Qué alegría cuando me dijeron,
el Señor nos ha nacido,
el Dios de la gloria,
el Emmanuel está con nosotros.
Madre, vamos contigo a la casa del Señor,
que habita entre los pobres;
en un pesebre lo recostaste, tan humilde
y sin embargo en pañales limpiecitos
lo envolviste.
María y José como dos prisioneros por amor
cautivas las miradas de Uds. dos por la fe
en ese portento: Dios hecho hombre.
Está en tus brazos, ya está en la tierra.
Con los pastores y Reyes Magos,
adoremos jubilosos al Señor,
el regalo más hermoso y extraordinario
que ha existido.
Dios mismo entra en nuestra realidad,
es uno de los nuestros, nuestro Hermano
y nos llama poderosamente a superar
lo insuperable,
contigo a remar mar adentro y
a pescar abundante santidad,
en comunión y participación coherente
con toda la Iglesia.
Madre Santísima, mira al Niño, como me ama,
mira como nos quiere a ti y a nosotros también,
es el propio Dios hecho Niño, que nos mira.
Amén.
