13.- La vocación de los hnos marianos de la misión

 

 

. . . . Hay varones laicos que quieren consagrar su vida totalmente al Señor. Muchos de ellos al encontrarse con la perspectiva de ser sacerdotes y los compromisos que tiene que asumir un sacerdote o directamente se echan atrás y no siguen o son aconsejados por los directores espirituales de los seminarios y casas de formación de los religiosos y sacerdotes para que se desistan de seguir adelante en este proceso formativo.

. . . . Uno se lamenta que tan buenos muchachos, en quienes se ve tanto futuro como hombres consagrados, que ayuden en el amplio campo de las tareas pastorales laicales y de la caridad, que tengan que abandonar sus llamadas e idealismo juvenil.

. . . . En nuestro Oratorio han surgido algunos jóvenes que frente al sacerdocio no se sienten llamados, pero sí frente a la vocación de ser hombres totalmente dedicados a la oración y al trabajo apostólico, posiblemente en el campo de la educación y la formación del movimiento juvenil, no importa en qué rama.

. . . . Dos muchachos, uno de Hospital y posteriormente, uno de Valdivia, han tomado la decisión de prepararse durante medio año para empezar un género de vida consagrado laical masculino dentro del Oratorio Mariano.

Cierran explícitamente la posibilidad de formarse como sacerdotes; y toda su formación tiene que ser laical como hombres de oración, acostumbrados a largos retiros y meditaciones, de modo que la salmodia, que desde la antigüedad más remota de la iglesia forma a los hombres y mujeres de Dios, les ayude a formarse a ellos como a verdaderos monjes en medio del mundo, en quienes el apostolado sea el colofón y broche de oro de una vida intensa de oración personal y comunitaria.

. . . . En estos seis meses previos antes de tomar la decisión firme de empezar esta comunidad, están experimentando una vida de oración muy fuerte, en parte comparable a la que llevan las hermanas Contemplativas del Oratorio. La oración de coro siete veces al día es el elemento que va definiendo la centralidad de la vida espiritual para estos hermanos marianos de la misión. Estamos todos en observación y oración para que el buen Dios nos abra las puertas que él quiera para estos hermanos futuros.