d) Sebastián se salvó milagrosamente.

 

. . .Un joven de la parroquia de Hospital, que participa en los grupos marianos del Oratorio, que incluso ha estado ayudando en las misiones de verano, tuvo un accidente muy peligroso con un instrumento, de modo que se cortó el dedo pulgar de la mano izquierda.

. . . .El dedo quedó afirmándose a penas en una venita. Con este accidente pudo haber perdido el dedo, pero los médicos, con la ayuda milagrosa de Dios, se lo salvaron. Damos gracias al Señor y a nuestra Santísima Madre del Oratorio, que no abandona a sus hijos que claman a Ella. Creemos, que pidió e intercedió especialmente por su hijo Sebastián, para que no perdiera su dedo.