4. El nuevo modelo.

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Cada uno de nosotros es un elegido de Dios, ha sido llamado por el Señor a la santidad, de acuerdo a una vocación particular que no se reitera nunca más.. . . .
Remar mar adentro pasa también por asumir la propia vocación de vida a la que el Señor nos ha llamado.. . . .
Es evidente que a la Iglesia le preocupa especialmente en este año las vocaciones de sacerdotes, diáconos, religiosos y religiosas, de laicos comprometidos, asesores y misioneros.. . . .
Le pediremos a la Madre y Reina para que no falten las vocaciones especiales en las vocaciones comunes tomarlas en serio de modo que cada uno de nosotros nos superemos y sintamos elegidos de Dios ˇnuestra vocación después de todas sus circunstancias viene de Dios! sacamos fuerzas para remar mar adentro en nuestras vocaciones, con el Santo Rosario y con la Sagrada Eucaristía, como vínculos que nos ubican en nuestra verdadera y auténtica identidad.. . . .
En este modelo se destaca su aspecto juvenil. Le ponemos toda la fuerza y entusiasmo que el Señor y su Madre Santísima despiertan como un santo coraje y fuerza, como poderoso nervio que llama a la fuerte vitalidad tanto personal como comunitaria.. . . .
Con este modelo, adiós depresiones, complejos de inferioridad o sensación de derrota.. . . .
Porque el Señor y la Madre están en el origen mismo de nuestra vocación, si tenemos fe madura no podemos caer en el abatimiento.
