7. La salida de una hermana apostólica.

 

 

. . . .Hemos tenido un sensible y doloroso desenlace vocacional que ha golpeado a las hermanas apostólicas en las últimas semanas previas a la celebración del 29 de junio.

. . . .Después de una lucha por años para superar los obstáculos que impedían la consecución de la vida consagrada, según los carismas de las hermanas apostólicas del Oratorio, no pudo seguir adelante y tuvo que darse esta salida de la Comunidad.

. . . .Juanita Rivas estuvo varios años en la comunidad (16) y esto tornó este golpe más duro aun. Oremos para que el Señor y la Santísima Madre la ayuden en su nueva situación de vida a salir adelante, lo mejor que se pueda.

. . . .Es una realidad que tanto el matrimonio, como la vida consagrada, las diversas vocaciones profesionales, son estructuras sicológicas complejas, y nadie se ha comprado la vida. Hay que rezar mucho por la perseverancia de nuestros padres, hermanos y hermanas.

. . . .No se trata de seguir simplemente en forma física como un esposo junto a su esposa, que apenas se toleran, sino seguir bien, con un matrimonio bien llevado, y en el caso de la vida consagrada con una consagración, que responda bien a lo que decía el Beato Alberto Hurtado, "contento Señor, contento".

. . . .Lo mismo sucede con una profesión de vida; tiene sus complicaciones, y cualquiera que empezó bien, puede terminar mal. Hay que rezar mucho por cada uno de nosotros, que podamos ser consecuentes con nuestro caminar de modo de llegar a buen termino con la vida consagrada, los matrimonios, las carreras y puestos... etc.

. . . .Nunca está de más pedir una y otra vez por Juanita Rivas para que Dios y la Madre le retribuyan todo el bien tan grande, que ella hizo en el Oratorio como Hermana Apostólica.