2. La brújula para entender

el Oratorio Mariano y su envío.

 

 

 

. . . .El Fundador del Oratorio, que le dio el cuño, carismas y forma de ser propia a esta obra, hecha toda por transoperancia divina, no quería trabajar apostólicamente sin poner a María Santísima en el centro metodológico de su actuar pastoral.

. . . .Era una decisión muy firme que había nacido junto a su misma vocación Sacerdotal ese lejano año de 1954: Sacerdote Mariano o morir. Él lo expresaba de esta forma: "sin María no estoy dispuesto a trabajar de ninguna manera. Ella tiene que estar expresamente establecida en mi centro de acción pastoral".

. . . .Ese fue el motivo, que refleja en el himno del Oratorio, de invitarla a que se quedara en el Oratorio, a la imagen bendita del Pueblo y que no se alejara nunca de nosotros.

. . . .La Brújula para conducirse por dentro del mundo del Oratorio está precisamente en la misteriosa transoperancia mariana. Ella conduce la obra porque su Hijo a su vez transopera en Ella por el Espíritu Santo. Toda la obra no puede entenderse sin esa presencia salvífica que Jesús ha puesto en María Santísima, para que coopere con Él en la formación de personas auténticas, formadoras del auténtico orden social que se manifiesta en una gran multiformidad de estructuras, de sociedades, que ayudan a la formación de un mundo auténtico, anunciando la eternidad en las muchas moradas que Cristo Jesús, su Hijo, como nuevo Adán, nos prepara.

. . . .Cómo no luchar con todas nuestras fuerzas juveniles y entusiasmo, alzando el Rosario en alto y alimentándonos del Pan de Vida para ir a todos los pueblos?

. . . .La brújula para entender el Oratorio Mariano está en nuestra fe de que la Madre Santísima ha aceptado los desafíos y va haciendo odológicamente maravillas tras maravillas, porque Su Hijo le concede, como en las Bodas de Caná en que hizo lo imposible e inaudito: transformar el agua en vino.

. . . .Por esa presencia sorprendente y taumatúrgica, nuestra Madre y Reina hará maravillas con el envío de julio: " Ego Mitto te ite et incendite mundum", "yo te envío, (Sergio) vayan (Oratorio Mariano) e incendien el mundo".