9. El centro abierto de Puerto Montt.

 

 

. . . .La Hna. María Carolina Soto, hermana secular del Oratorio, está a cargo del centro abierto de nuestra parroquia en Puerto Montt, con el que hay una ayuda real y concreta a los niños en situación muy irregular.

. . . .Con la pedagogía del Oratorio, la Hna. María Carolina está haciendo mucho bien a los niños, algunos de los cuales han sufrido demasiado en sus familias muy mal constituidas.

. . . .Hay que darles mucho cariño, ayudarlos a hacer sus tareas, darles un alimento que en la casa a penas se les da; con este centro abierto, viene a ayudar a complementar lo que les da la escuela, como alimentación más masiva. Están cambiando eso sí las directrices del gobierno sobre la modalidad pedagógica de estos establecimientos cooperadores del Estado.

. . . .En los peores momentos de la historia, a veces dramática de este centro abierto, la Hna. María Carolina supo sacar adelante esta obra, pese a no contar entonces con ninguna ayuda estatal ni eclesial, salvo la infraestructura que le entregaba la parroquia.

. . . .Los pobres no pueden esperar; aunque todo se oponga es nuestro deber darles de comer. Jesús en la multiplicación de los panes, cuando se le sugirió que despidiera a la gente para que fuera a buscarse su comida, porque estaban en lugar descampado, les dijo que ellos debían darles de comer.

. . . .Pero ellos no tenían más que cinco panes y dos peces. "la gente eran unos cinco mil, sin contar mujeres y niños". Jesús nos vuelve a decir, denle ustedes de comer. íHabrá que seguir haciéndolo, eso sí con su ayuda!